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| Colprensa | Johana fue una de las damnificadas
en el desastre de Armero. |
"Yo soy la prima del Papa"
En
Lérida, Tolima, Johana Kosón, nacida en Polonia contó
que es familiar del Santo Padre, aunque él nunca supo de
ella.
Con la agencia Colprensa
Lérida, Tolima
Al mirar los profundos ojos color azul celeste de Johana, no cabe
duda. Su parecido con el Papa Juan Pablo II es evidente. Sin embargo,
como ella misma lo asegura, "por ser pobre la gente no cree
que soy la prima de su Santidad".
A sus 79 años, la piel de Johana conserva la blancura
propia de los nacidos en Polonia. En su rostro ajado por el paso
del tiempo, las facciones fuertes hacen que por momentos se tenga
la impresión de estar frente a frente con el líder
de los católicos.
A pesar de lo que muchos podrían pensar, esta mujer no
vive en Roma ni rodeada de comodidades. Ella, trabaja como empleada
del servicio en una casa del barrio Jardín, en el municipio
de Lérida, Tolima, y podría ser junto con su hermana
mayor, también residente en Colombia, la única familiar
viva del Pontífice.
Al ir a buscarla la encontramos desayunando en su lugar de trabajo.
Llevaba puesto un vestido verde y unas chancletas beiges. Se mostró
reacia a hablar pues no le interesa sacar provecho de su parentesco
con el líder espiritual. Le preocupaba además que
su patrón no le pagara por estar dando entrevistas.
Sin embargo, luego de conseguir un permiso accedió a contarnos
que al país llegó junto a su mamá y sus ocho
hermanos cuando apenas tenía cuatro años. Su padre,
Manuel Kosón, había salido en barco dos años
antes de Polonia buscando mejores rumbos. Finalmente, el desembarco
se produjo en el puerto de Buenaventura, ciudad en la que se empleó
como obrero en la construcción de carreteras.
El parentesco
Johana recuerda que la primera vez que escuchó hablar de
su primo Karol Wojtyla, o Juan Pablo II, como se le conoce en
el mundo, fue gracias a la televisión."Antes no se
mencionaba el tema, pero fue hace como unos 30 años que
mostraron una imagen de él en la pantalla que mi mamá
dijo ustedes son primos".
El parentesco, afirma Johana, "es por parte de mi papá
quien es hermano de la mamá del Papa". Aunque coincide
el hecho de que tanto Manuel Kosón, padre de Johana, como
Emilia Kaczorowska, progenitora del Santo Padre, nacieron en Cracovia,
Polonia, en donde Feliks y Anna, abuelos de Juan Pablo II y posiblemente
también de Johana, trabajaban haciendo carruajes, llama
la atención el que los apellidos no son los mismos.
Esto, es explicado por Johana al afirmar que "cuando llegamos
a Colombia nos cambiaron los nombres y así consta en los
papeles de registro".A partir de entonces, el padre habría
dejado de ser Wedeslao Kaczorowska para convertirse en Manuel
Kosón, la madre pasó de llamarse Sthefka Barrabaso
para adoptar el de Sthefana, y ella, dejó atrás
su nombre de pila, Jacknina, para ser Johana.
Tan cerca y tan lejos
Desde el Valle del Cauca Johana llegó al Tolima al lado
de su esposo Marino Materón Reyes, quien logró ubicarse
laboralmente en la región.Se instalaron en la localidad
de Armero, Tolima, y allí poco a poco fueron construyendo
un hogar. Sin embargo, el 14 de noviembre de 1985 una tragedia
anunciada los dejó sin nada. La avalancha que le costó
la vida a 22 mil personas y dejó sepultado en su totalidad
al municipio, le quitó a la familia de Johana lo poco que
había conseguido."Yo quedé muy mal tanto física
como económicamente. Tenía cortadas en todo el cuerpo
y no podía caminar".
Precisamente como consecuencia de sus dolencias, cuando en el
mes de julio de 1986 el Papa visitó a Colombia y se desplazó
hasta el campo santo en el que se convirtió Armero para
orar en silencio frente a una gigantesca cruz instalada en medio
de la desolación, Johana no pudo ir.
"Me hubiera gustado acercarme, conocerlo y hablarle para
que me contara algo de Polonia porque yo no recuerdo nada, pero
desafortunadamente eso no fue posible", aseguró.
Intentos fallidos
Luego de que su mamá le dijo a Johana y a sus hermanos
que eran primos del Papa, "yo fui la única que me
interesé en el asunto. Por eso, acepté que unas
monjitas de Lérida me tomaran fotos y enviaran cartas para
tratar de hacer contacto con el Vaticano, pero hasta el momento
no ha pasado nada.
A la larga mejor, porque hay quienes dicen que hasta peligroso
puede ser porque de pronto la gente piensa que yo tengo plata
por ser familiar de él y vienen y me hacen algo".
Ahora, una prima de Johana que vive en Alemania está tratando
de ayudarla a recuperar algo de su identidad. "Ella quiere
sacarme la fe de bautismo de Cracovia y también que en
el consulado de Polonia a donde se envió el pasaporte de
mi mamá certifiquen mi procedencia porque en la avalancha
a mi se me perdieron los papeles".
Pero, aclaró, "yo no quiero esos documentos para
devolverme para Polonia ni para irme para Alemania porque yo allá
no conozco a nadie. Mejor me quedó aquí en donde
he estado siempre. Simplemente deseo volver a tener constancia
de quién soy, y de dónde vengo".
Oraciones por un familiar
En su vivienda del barrio Jardín, y frente a un altar instalado
en su cuarto sobre una repisa de madera, Johana rezó. Lo
hizo en silencio para pedirle a Dios por la vida de su primo el
Santo Padre.
"Él está muy enfermo y como católica
que soy, lo tengo presente en mis oraciones. Aunque a veces no
puedo ir a misa los domingos porque llego cansada de trabajar
y tengo que comenzar a hacer el oficio de la casa en donde vivo
con un nieto, siempre me he sentido cerca de él espiritualmente.
Ahora siento lástima por todo lo que le está pasando
y porque no pude verlo antes para decirle que somos familiares.
Tengo tristeza porque creo que ya el tiempo se nos agotó
a los dos".Y tenía razón. Hacia las 10 de la
mañana de ayer Johana tomó un rosario en su mano
derecha y miró fijamente una imagen del Papa para elevar
al cielo una oración en su nombre. Esto, sin saberlo, se
convirtió en la despedida que desde Lérida, Tolima,
le haría a su primo Juan Pablo II quien falleció
en Roma a las 2:37 de la tarde (hora colombiana), sin enterarse
de que Johana era su prima.
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