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| AP | Desde este lunes los cardenales deben
guardar absoluta reserva sobre la evolución del cónclave. |
Cardenales se reúnen en la residencia
Santa Marta
Con la agencia Reuters
Ciudad del Vaticano, Roma
Los cardenales católicos empezaron a mudarse este domingo
al recinto aislado de la residencia de Santa Marta donde descansarán
durante el cónclave en el que se elegirá al sucesor
del Papa Juan Pablo II.
Los 115 cardenales iniciarán el cónclave secreto
en la Capilla Sixtina este lunes sin un favorito claro que dirija
la Iglesia de 1.100 millones de miembros.
Algunos de los "príncipes de la iglesia" celebraron
misas en Roma este domingo, pero rehusaron especular acerca de
los votos haciendo hincapié en la naturaleza espiritual
de su cruzada.
"La gente piensa que vamos a votar como en unas elecciones.
Pero es algo completamente diferente. Vamos a escuchar al Señor
y al Espíritu Santo", dijo el cardenal Óscar
Andrés Rodríguez Maradiaga de Honduras.
Los favoritos
En la cuenta atrás para la votación histórica,
muchos medios centraron sus especulaciones acerca del sucesor
de Juan Pablo II en el cardenal Joseph Ratzinger, sugiriendo al
prelado alemán como uno de los principales papables.
Muchos de los observadores del Vaticano dudan si este personaje,
cuyos dogmas conservadores han polarizado al mundo católico,
estaría capacitado para ganar la mayoría de dos
tercios necesaria para llegar a convertirse en el sucesor número
265 del primer Papa, San Pedro.
Esto podría dejar el campo abierto para otros candidatos
menos disgregadores, quienes podrían unir las numerosas
facciones que han surgido dentro de la organización religiosa
más grande del mundo.
Cuatro votaciones diarias
Los cardenales realizarán cuatro votaciones diarias hasta
conseguir la mayoría necesaria.
De los ocho cónclaves celebrados durante el siglo XX,
ninguno de ellos duró más de cinco días,
y dos terminaron el segundo día.
La votación para la elección del polaco Karol Wojtyla,
Juan Pablo II en 1978, duró tres días y sólo
fueron necesarias ocho votaciones.
Mientras que en los pasados cónclaves, los ancianos cardenales
estaban forzados a vivir en celdas aisladas dentro de la Capilla
Sixtina, para esta ocasión los cardenales dormirán
en la cómoda residencia de Santa Marta, construida en medio
de los preciosos jardines del Vaticano.
Los cardenales cenan juntos este domingo y atenderán a
una misa este lunes por la mañana en la basílica
de San Pedro. A las 4:30 de la tarde (9:30 a.m. en Colombia) se
introducirán en la Capilla Sixtina para comenzar las deliberaciones.
Según la prensa, existen 15 potenciales papas, entre los
que destacan los cardenales italianos Dionigi Tettamanzi y Angelo
Scola, el brasileño Claudio Hummes, el nigeriano Francis
Arinze y el hondureño Maradiaga.
Entre los mayores problemas que afronta la Iglesia se encuentra
la creciente pobreza espiritual de Europa, la pobreza material
del tercer mundo y los trabajos centralizados en la burocracia
vaticana.
Los cardenales juraron mantener un inusual silencio de cara al
cónclave, añadiendo un punto de intriga e incertidumbre
en la jerarquía eclesiástica dominada por los varones.
No habrá comunicados de prensa después de las votaciones
ni asesores políticos promocionando a sus candidatos, sólo
una simple fumata desde la chimenea de la Capilla Sixtina: fumata
negra si la votación no ha concluido y blanca cuando ya
haya sido elegido el nuevo Papa.
Dentro de los preparativos para la decisión, los trabajadores
del Vaticano ya pusieron cortinas rojas en el balcón de
San Pedro donde el nuevo Papa aparecerá por primera vez
ante el mundo.
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