"Estamos
convocados a una reflexión por la paz": Uribe
El presidente de la República,
Álvaro Uribe Vélez, realizó una corta intervención
para invitar a los colombianos a reflexionar sobre la paz y la justicia
tras la muerte del Sumo Pontífice.
Éstas fueron sus palabras:
“Su Santidad Juan Pablo II ha emprendido el viaje mayor
de su peregrinaje. Difícilmente, otro momento, puede lograr
una superior comunidad espiritual en el latido de la conciencia
de los colombianos.
Colombia, sus dificultades y tragedias, sus posibilidades y sus
seres sin igual, coparon especial espacio en las preocupaciones
y afectos del Pontífice.
Como gladiador de la democracia, Su Santidad luchó con
éxito para imponerla donde imperaba la opresión.
Su triunfo fue la victoria de las convicciones y de la fortaleza
espiritual para defenderlas.
Los muros que la violencia no pudo derrumbar Su Santidad los
derrumbó con la serenidad de su firmeza.
Con su tenacidad determinó profundos cambios de la historia
y con su solidaridad y su persuasión los produjo entre
tranquilos unos, casi imperceptibles otros, y siempre pacíficos.
Su Santidad vio más avanzada la cosecha de la democracia
que la de su otra obsesión: la justicia social. En su legado
está el reto de construirla. Pero con su ejemplo, lleno
de un amor infinito que no dejó espacio para el odio.
El Creador deparó a mi condición de Presidente
de los colombianos el privilegio de conocer a Su santidad. Al
cruzar la puerta para llegar al salón donde finalmente
lo encontré, sus pequeños ojos azules me contactaron
a distancia. Su penetrante mirada emanaba bengalas de espiritualidad,
que conmocionaron mi alma y estrujaron la fragilidad de mis carnes.
Me cruzaron muchas revisiones; una entre todas ellas: el poderío
del espíritu anula la soberbia de la ira y supera las limitaciones
de los huesos.
Me confieso feligrés seducido por su firmeza. Con su manera
directa de ser, hablar y proceder, Su Santidad hizo simple lo
profundo. La riqueza de su Magisterio llegó al corazón
de las multitudes por la manera elemental de entregarse al prójimo.
Las nuevas generaciones que no han conocido sino a un Pontífice,
que hoy experimentan su partida, tienen en Su Santidad un modelo
para la democracia, la solidaridad, la lucha sin claudicaciones.
Un modelo artillado de paz y amor, sin exclusiones y sin odios.
Los colombianos, entre la tristeza por su ausencia y la alegría
por su ejemplo y su mensaje, estamos convocados a una reflexión
por la paz de esta tierra que Él amó. Si la conseguimos
y las nuevas generaciones pueden vivir felices, Su Santidad nos
mirará sonriente, alegre y complacido desde la historia.
Desde hoy habremos de vivirlo en el recuerdo; pero no será
suficiente. Nos mira ya desde el cielo, con los mismos pequeños
ojos azules, con idéntica mirada penetrante, y nos envía
ráfagas de amor para que vivamos bien, para que el cristianismo
llegue más allá de la palabra".
Presidente de la República, Álvaro Uribe
Vélez |