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Guardias
suizos, encargados de custodiar el cadáver del Pontífice
La
Guardia suiza fue fundada por el Papa Julio II en los primeros años
del siglo XVI, cuando el pontífice pidió a los nobles
suizos soldados para su protección.
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| AP | En la Basílica los restos mortales
del Papa son custodiados por la Guardia Suiza, el denominado
ejército más pequeño del mundo. |
Con la agencia Efe, Ciudad
del Vaticano
Los soldados de la Guardia Suiza son los encargados de custodiar
el cadáver del Papa en la Basílica de San Pedro, adonde
será trasladado el cuerpo de Juan Pablo II desde la Sala
Clementina del Vaticano.
El Pontífice es velado después de su muerte por cardenales
y autoridades en las dependencias del Palacio Vaticano, desde donde
se le traslada a la vecina Basílica de San Pedro para que
los fieles le rindan el último tributo.
En la Basílica los restos mortales del Papa son custodiados
por la Guardia Suiza, el denominado ejército más pequeño
del mundo y el único cuerpo militar que existe en el Vaticano
tras la reforma introducida por Pablo VI en 1970.
La Guardia suiza fue fundada por el Papa Julio II en los primeros
años del siglo XVI, cuando el pontífice pidió
a los nobles suizos soldados para su protección, que comandados
por el capitán Kaspar von Silenem, llegaron a Roma el 21
de enero de 1506, fecha considerada como el nacimiento de la Guardia
Suiza Pontificia, como oficialmente se la denomina. Ejército
de mercenarios similar al que existía en la época
en otros países de Europa, éste es el único
que sobrevive en la actualidad.
Según el primer artículo de su ordenanza es "un
cuerpo integrado por ciudadanos suizos cuya labor primordial es
la de velar constantemente por la seguridad de la sagrada persona
del Santo Padre y su residencia". Su comandante en jefe es
el Papa, y para entrar en ella hay que ser suizo, católico,
soltero, tener entre 20 y 30 años, medir como mínimo
174 centímetros y deben servir un mínimo de dos años.
Uno de los momentos destacados, en los que esta guarnición
tuvo que demostrar su fidelidad al pontífice Clemente VII
fue el 6 de mayo de 1527 durante el saqueo de Roma por las tropas
del emperador Carlos V. Desde entonces cada seis de mayo, rememorando
esa gesta, juran sus cargos ante el papa los nuevos alabarderos
y toman posesión los ascendidos.
Componen este cuerpo cinco oficiales (un capitán comandante,
un capellán, un teniente, dos subtenientes y un ayudante)
y un centenar de hombres. Este cuerpo, que sólo tiene misiones
de escolta y guardia de honor, luce un original uniforme diseñado
por Miguel Angel a principios del siglo XVI en tonos amarillos azules
y rojos y portan alabarda. La bandera de esta guarnición
lleva en el cuartel inferior las armas de Julio II y en el superior
las del papa reinante.
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