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| Reuters | El pontífice agitó
una rama de olivo por encima de la multitud que atestaba la
plaza cubierta de sol para la ceremonia que marcó el
inicio de la Semana Santa. |
Domingo de ramos bendecido en silencio
Con la agencia AP
Ciudad del Vaticano, Roma
Un demacrado papa Juan Pablo II, incapaz de presidir la misa del
Domingo de Ramos por primera vez en su pontificado de 26 años,
apareció en la ventana de su apartamento para saludar a miles
de peregrinos en la Plaza de San Pedro.
Los fieles vitorearon al Papa cuando apareció en la ventana
del tercer piso, decorada con un conjunto de palmas tejidas y
con el estandarte papal, de color carmesí. El pontífice
agitó una rama de olivo por encima de la multitud que atestaba
la plaza cubierta de sol para la ceremonia que marca el inicio
de la Semana Santa.
Estuvo menos de un minuto en la ventana y no habló, antes
de que se cerraran las cortinas blancas. "Los saludo con
gran alegría", afirmó Juan Pablo II horas antes
en declaraciones leídas por un arzobispo, que incluían
una bienvenida especial para los jóvenes.
El cardenal Camillo Ruini, vicario del Papa en Roma, encabezó
el servicio religioso en lugar de Juan Pablo II.
"Vine para verlo", dijo Roswita Ginglas, una peregrina
alemana, que, como muchos en la multitud, tenía los ojos
llenos de lágrimas al ver aparecer al Papa. La multitud
sostenía ramas de olivo cuando Juan Pablo II se presentó.
"Fue una inauguración poco corriente de la Semana
Semana" sin la presencia del Papa en la misa del Domingo
de Ramos, comentó radio Vaticano.
En su homilía, Ruini habló del suplicio de Cristo
y del "drama y misterio" del sufrimiento, así
como de su significado para la humanidad. El cardenal italiano
dijo que la cruz de Cristo trae "nuevas energías"
y "brilla con claridad especial en el rostro cansado del
Santo Padre".
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