Historias
Noticias
 
El nuevo Pontífice
Noticias
Crónicas
Así se escogerá
¿Qué es un cónclave?
La Capilla Sixtina
El anillo del Pescador
Papables latinos
Títulos que recibirá
Todos los Papas
 
Interactivo
Audios
Fotografías
Infografías
 
Juan Pablo II
Perfil
Así fue su elección
Su legado
Visita a Medellín
El diplomático
El atentado
Sus enfermedades
Lucha política
 
En cifras
Encíclicas
Palmarés
Santificaciones
Los viajes
 
Cardenales
Colegio Cardenalicio
Cardenales electores
Cardenales, consejeros
 
Visita a América

Reuters | El presidente brasileño y la primera Dama recibieron a Su Santidad tras el aterrizaje en el aeropuerto de Sao Paulo.
AP | El Sumo Pontífice bendijo a los brasileños y resaltó el valor de América Latina como el continente de la esperanza.
AP | El alcalde de Sao Paulo, Gilberto Kassab, entregó al Papa las llaves de la ciudad.
Un eufórico Brasil recibió a Benedicto XVI

Sao Paulo, Brasil

Una multitud saludó entusiasmada al Papa Benedicto XVI quien, nada más poner pie en suelo brasileño, reiteró su defensa de la familia y la vida, y bendijo a un pueblo que consideró custodio de los valores cristianos y "esperanza" de la Iglesia Católica.

La visita Papal a Brasil comenzó este miércoles, con casi media hora de adelanto, ya que el avión Boeing 777 que le llevó desde Roma hasta Sao Paulo aterrizó antes de lo previsto, a las 4:02 p.m. hora de Brasil (2:02 p.m. hora de Colombia).

El Pontífice fue recibido al pie del avión por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, a quien saludó con un gesto caluroso, y su esposa, Marisa Leticia.

En la ceremonia de bienvenida el mandatario brasileño se dijo "doblemente honrado, como cristiano y como presidente" por la presencia de Benedicto XVI en Brasil, y deseó que esta visita esté seguida de otras.

En su discurso, el mandatario destacó que los valores de la Iglesia Católica permean la sociedad brasileña y que el avance de ésta necesita una revitalización de los lazos familiares.

Según dijo, la visita pastoral a Brasil de Joseph Ratzinger "es una bendición para todos" sus compatriotas y confió en que su estancia de cinco días sirva para afinar estrategias comunes en favor de la juventud, y contra el hambre y la pobreza.

El mandatario subrayó la importancia de no olvidar a los "desheredados del mundo", a quienes llamó "nuestros hermanos más frágiles".

Elogios para América Latina
Por su parte, el Papa, dirigiéndose a los brasileños en portugués, dijo sentirse feliz de estar en Brasil, un país que, según sus palabras, ocupa un lugar muy importante en su corazón.

"No solo porque nació cristiano y posee hoy el mayor número de católicos (155 millones, según el Vaticano), sino principalmente porque es una nación rica de potencialidad, con una fuerte presencia eclesial (8.000 sacerdotes y 257 obispos), que es motivo de alegría y esperanza para toda la Iglesia", declaró.

"Se que el alma de este pueblo y de toda América Latina custodia valores radicalmente cristianos que jamás serán cancelados", afirmó Ratzinger, cuya visita es la primera que realiza a un país de América Latina como pontífice.

El Papa se dijo, además, seguro de que en Aparecida, donde se celebrará la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, esa identidad "será reforzada, promoviendo el respeto de la vida desde el momento de la concepción hasta su declive natural".

Asimismo, señaló que la Iglesia católica tiene como objetivo prioritario la promoción de la persona, sobre todo los pobres y los abandonados, y que no desistirá en su compromiso de apoyo a la consolidación de la familia como célula básica de la sociedad.

Agenda oficial
Tras la ceremonia, el Papa se trasladó en helicóptero hasta el aeropuerto de Campo de Marte, en la zona norte de Sao Paulo, donde recibió las llaves de la ciudad de las manos del alcalde Gilberto Kassab y escuchó un himno de bienvenida de un coro de 20 niños.

El último tramo del viaje, entre Campo de Marte y el monasterio de Sao Bento (San Benedicto) fue en el vehículo panorámico blindado conocido como "papamóvil".

En el monasterio, esperaba una multitud de miles de personas que, pese a la baja temperatura y a la lluvia que prácticamente no cesó en todo el día, permanecía a la espera de su llegada.

El Papa iniciará el jueves la agenda oficial con un encuentro de cortesía al presidente Lula, quien espera hablar con él de la desintegración familiar, entre otros asuntos.

Ese es uno de los temas de preocupación de Joseph Ratzinger, quien, en declaraciones a la prensa en el avión que lo llevó a Brasil, se mostró también inquieto por el avance de "las sectas" en América Latina.

Según dijo, "el avance de las sectas significa que existe una sed de Dios" y la misión de la Iglesia y de los católicos es "ofrecer su testimonio para todos juntos encontrar el camino que ofrezca unas condiciones de vida más justas a estas personas"

El acto más significativo de la programación del jueves es un encuentro con los jóvenes católicos en el estadio de Pacaembu, donde pronunciará un discurso.

El Papa permanecerá en Brasil hasta el domingo, cuando inaugurará la V Conferencia del Episcopado de América Latina y el Caribe (Celam), que se celebrará hasta final de mes en Aparecida y que fue el primer motivo de este viaje.

Con la agencia Efe


   
Para visualizar nuestro sitio recomendamos utilizar navegador Explorer 4.0 o superior y una resolución mínima de 800 x 600
Inicio El Papa Inicio EL COLOMBIANO