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| AP | En Bavaria, los habitantes salieron
a las calles y visitaron las iglesias para pedir por su nuevo
Pontífice. |
Emoción en Baviera por su nuevo Papa
Con la agencia Efe
Berlín, Alemania
La población de Marktl am Inn, en la conservadora y católica
Baviera, donde nació Joseph Ratzinger hace 78 años,
celebró la elección del nuevo Papa y se siente ya
convertida en una nueva Wadowice, el pueblo polaco donde vino al
mundo el fallecido Karol Wojtyla, Juan Pablo II.
Centenares de personas salieron a la plaza mayor del pueblo en
cuanto saltó la noticia del Vaticano, mientras que el alcalde
honorario, Hubert Gschwendtner, declaró esperar que la
elección de Ratzinger "revalorizará" el
pueblo.
Marktl am Inn es una localidad de apenas 2.800 habitantes en
la Alta Baviera, donde desde hacía días se esperaba
el gran momento de la elección. Muchos de sus ciudadanos
salieron a las calles, preparados con sus banderas blancas y amarillas
del Vaticano y portando fotografías de Ratzinger.
"Esta mañana todavía pensaba que (Ratzinger)
no lo sería", señaló el alcalde a la
televisión regional bávara.
"Marktl va a ser mucho más conocido. Somos una pequeña
localidad residencial", señaló el alcalde,
probablemente la mirada puesta en Wadowice, esa asimismo modesta
población polaca, ahora conocida en todo el mundo como
pueblo natal del hasta ahora más mediático Papa
de la historia, Juan Pablo II.
En los días de agonía y muerte de Karol Wojtyla,
Wadowice, su basílica de Santa María y la casa natal
de Juan Pablo II, hoy un museo, se convirtieron en lugar de peregrinación
de fieles polacos y periodistas de todo el mundo.
Hasta hace unos días, el alcalde honorario había
expresado el temor de que recientes informaciones de prensa sobre
el pasado de Ratzinger y su supuesta pertenencia a las juventudes
hitlerianas perjudicarían sus posibilidades de ser elegido.
La elección de Benedicto XVI sacudió asimismo el
ámbito familiar de los Ratzinger. Su hermano, Georg Ratzinger,
de 81 años, quedó atónito ante la televisión,
según relató su casera.
"Se hundió frente al televisor y no pronuncia palabra",
añadió su casera, Agnes Heindl, en declaraciones
a la agencia alemana Dpa. "Nunca le había visto así.
El hermano del Papa aún no puede creérselo",
añadió.
Georg Ratzinger es prelado y teme, según su casera, ver
aún menos a su hermano menor.
Pese a las tareas de Joseph Ratzinger en el Vaticano, ambos encontraban
tiempo para verse al menos tres o cuatro veces al año,
en su Baviera natal, lo que ahora con seguridad no ocurrirá
tan a menudo.
Hasta hace un par de días, el hermano mayor del desde
hoy Papa Benedicto XVI afirmaba que éste no sería
el elegido para suceder a Juan Pablo II. |