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| Reuters | La Conferencia Episcopal alemana
agradeció este martes a los cardenales la elección
de Joseph Ratzinger como nuevo Pontífice de la Iglesia
Católica, pues con ello han señalado, 60 años
después del final de la II Guerra Mundial, que "Alemania
ha vuelto definitivamente a la Comunidad de los Pueblos".
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Alemania está orgullosa por la elección
de Ratzinger
Emoción
en Baviera, Alemania por su nuevo Papa
Con la agencia Efe
Berlín, Alemania
La elección del cardenal alemán Joseph Ratzinger
como sucesor de San Pedro desató en su país natal
una ola de reacciones en las que se entremezclan orgullo por la
designación de un "compatriota" con deseos de
reformas.
El jefe del Gobierno socialdemócrata, Gerhard Schroeder,
declaró que la elección del cardenal bávaro
como nuevo Pontífice de la Iglesia católica "es
un gran honor para Alemania", y calificó a Ratzinger
de "gran teólogo y sucesor digno" de Juan Pablo
II, fallecido el 2 de abril.
En el mismo tono habló el jefe del Estado, el cristianodemócrata
Horst Koehler, quien dijo que el que "un compatriota haya
llegado a Papa nos llena de especial alegría y un poco
de orgullo".
El ministro de Exteriores, el verde Joschka Fischer, también
se alegró "particularmente" de que el nuevo Papa
"venga de nuestro país", y añadió
que la elección despierta "muchas expectativas en
el mundo, más allá de la Iglesia católica".
La presidenta de la Unión Cristianodemócrata (CDU),
Angela Merkel, calificó de "histórica"
la elección de Ratizgner y afirmó que "éste
es un momento emocionante y un honor para Alemania".
El presidente del Bundestag, el socialdemócrata Wolfgang
Thierse, que es vicepresidente del Consejo de los católicos
de Alemania, felicitó al nuevo Papa, pero, tras desearle
"fuerza" para su Pontificado, manifestó la esperanza
en que emprenda las reformas que necesita su Iglesia y fomente
el diálogo ecuménico.
El presidente del legislativo opinó que este Papa del
siglo XXI debería dar más cancha a las Conferencias
episcopales y a los feligreses, y entender que la Iglesia católica
no puede ser igual en Europa, en Africa o en Latinoamérica.
Señaló, sin embargo, que hay esperanza de que Benedicto
XVI se abra "a la diversidad de la Iglesia" católica,
y agregó que no hay que juzgarle por sus antecedentes,
pues no es ya el jefe de la Congregación para la Doctrina
de la fe, sino alguien que debe "construir puentes".
Este deseo de reformas es compartido el Comité Central
de los Católico alemanes, que ha tenido conflictos con
Roma por las posturas conservadoras del Vaticano en materia de
costumbres, ecumenismo y diálogo interno.
El orgullo y la alegría por la elección de un Papa
alemán, sin embargo, dominaron hoy las declaraciones oficiales.
Para el primer ministro del estado federado de Baviera, Edmund
Stoiber, la elección de un alemán como jefe de la
Iglesia católica es "algo histórico" y
para los bávaros un motivo de orgullo.
"Todos los bávaros sentimos una gran alegría
de que el nuevo Papa sea hijo de esta tierra", declaró
Stoiber en Baviera, el 'land' que, junto al de Renania del Norte
Westfalia, reúne a la mayor proporción de católicos
de Alemania.
El ministro de Interior, el socialdemócrata Otto Schily,
se sumó a las felicitaciones a Ratzinger, al que le deseó
"mucho éxito".
Para el líder de los liberales del FDP, Guido Westerwelle,
la elección constituye "un gran honor para este país.
Es una decisión histórica de gran alcance".
Westerwelle, quien recientemente declaró su homosexualidad,
deseó al nuevo Papa "salud, fortaleza y sabiduría
en su Pontificado", pero también el coraje para emprender
"las reformas que necesita la sociedad actual".
El alcalde-gobernador de Berlín, el socialdemócrata
Klaus Wowereit, también homosexual declarado, felicitó
al nuevo Pontífice, pero recordó los deseos de reformas
de muchos católicos.
"Deseo a Benedicto XVI fuerza para llevar a cabo su mandato
y expreso al mismo tiempo la esperanza en que ese nuevo Papa procederá
a las reformas que necesita la Iglesia" católica,
dijo.
El jefe de la Iglesia evangélica, Wolfgang Hubert, tras
las felicitaciones de rigor, insistió en que hace falta
"un giro" en el diálogo tanto entre los católicos
como entre las Iglesias cristianas, y expresó su deseo
de que Roma salga de "la línea de aislamiento".
Por su parte, el teólogo Albert Bieseinger opinó
que la elección de Ratzinger refuerza el ala más
conservadora de la Iglesia católica en Alemania, por lo
que "hemos de prestar atención a que esto no se traduzca
en tendencias polarizantes", manifestó.
Agregó que la elección de Ratzinger es "una
decisión contra las reformas en el seno de la Iglesia"
católica, y "por un Papa de transición".
Por su parte, el teólogo suizo Hans Küng, que es
profesor en Alemania aunque el Vaticano lo inhabilitó para
la docencia por cuestionar el dogma de la infalibilidad papal,
reaccionó con una decepción "gigantesca"
a la elección de Joseph Ratzinger.
En tono mucho más optimista, el presidente del Consejo
Central de los Judíos en Alemania, Paul Spiegel, se felicitó
por la elección de Ratzinger y se mostró convencido
de que con él seguirá el diálogo con otras
confesiones.
Obispos alemanes ven en elección señal
de aceptación
La Conferencia Episcopal alemana agradeció este
martes a los cardenales la elección de Joseph Ratzinger
como nuevo Pontífice de la Iglesia Católica, pues
con ello han señalado, 60 años después del
final de la II Guerra Mundial, que "Alemania ha vuelto definitivamente
a la Comunidad de los Pueblos".
En un comunicado firmado por el presidente de la Conferencia,
cardenal Karl Lehmann, los obispos señalan que es una feliz
coincidencia el que la elección, "tras tantos años",
de un Papa germano se produzca semanas antes de que se conmemore,
el 8 de mayo, el sexagésimo aniversario de la capitulación
de la Alemania nazi.
"Muchos no creyeron que eso fuera posible, cuando aún
se perciben los crueles acontecimientos que partieron de Alemania
en el siglo XX", reconocen los obispos en su mensaje.
Por eso mismo, la elección de Joseph Ratzinger "es
una muestra importante del regreso definitivo de Alemania a la
comunidad mundial de los pueblos, que se refleja también
en la Iglesia católica", concluye el comunicado.
En el mensaje, Lehmann, que representa entre los obispos alemanes
la línea más liberal y opuesta a la defendida por
el conservador Ratzinger, felicita al nuevo Pontífice en
nombre de la Conferencia y de "los cristianos católicos"
y elogia su trayectoria. Es "símbolo vivo del testimonio
continuo de la Iglesia" y un "garante imperturbable
de la firmeza de la fe, en medio de todos los cambios".
Señalan la estrecha relación que tuvo con su predecesor,
Juan Pablo II, bajo el cual cumplió la misión de
"mantener intacta la sustancia de la fe católica...
en medio de grandes transformaciones espirituales, sociales y
teológicas".
Añaden que, en una época que se caracteriza por
"el pluralismo de opiniones, no todos pudieron, ni quisieron
seguirle".
Lehmann menciona, por otra parte, que el nuevo Papa Benedicto
XVI es uno de los pocos teólogos del Concilio Vaticano
II aún vivos y que, como tal, participó también
en la renovación de la Iglesia. Por ello -añade-
"no puede haber dudas" respecto a su compromiso con
el ecumenismo y con el diálogo entre las religiones.
Finalmente, los obispos alemanes se congratulan de que el nuevo
Papa escogiera el nombre de Benedicto, que fue llevado por última
vez por el Pontífice que luchó, "con total
neutralidad", aunque sin éxito, por acortar y paliar
los daños causados por la Primera Guerra Mundial (1914-18).
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