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| AP | El Pontífice y el mandatario
brasileño se reunieron en el Palacio Bandeirantes,
residencia del presidente Lula. |
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| Reuters | El presidente Lula da Silva le
obsequió a Benedicto XVI el primer ejemplar sellado
de una emisión de estampillas conmemorativas de su
visita a Brasil. |
El Papa se reunió con el presidente
Lula
Sao Paulo, Brasil
El papa Benedicto XVI se reunió el jueves a puertas cerradas
con el presidente Luiz Inacio Lula da Silva en lo que se anunció
como una visita de cortesía en el Palacio Bandeirantes,
la sede del gobernador del estado de Sao Paulo.
El Pontífice, que llegó en la víspera en
visita de cinco días a Brasil, inició de ese modo
su segunda jornada, que seguía luego con una reunión
con representantes de otras confesiones y más tarde con
un encuentro multitudinario con miles de jóvenes.
Benedicto se reunió en el Salón de los Despachos
con Lula y la primera dama Marisa Leticia, luego de ser recibido
a la entrada del palacio por el gobernador José Serra y
su esposa Mónica, flanqueado por una escolta militar de
honor.
El Papa, que llegó en un automóvil blanco en cuyo
capó flameaban las banderas de Brasil y del Vaticano, recibió
en la escalinata de entrada al palacio una estola púrpura
con vivos amarillos que se colocó sobre su casulla púrpura
que le cubría los hombros. Vestía una túnica
blanca con solideo del mismo color.
Regalos ofrecidos
Fue el segundo encuentro del Papa con el presidente de Brasil,
quien lo recibió el miércoles al anochecer en el
aeropuerto internacional de Guarulhos.
Según las autoridades se trató de una ceremonia
protocolar en la que Benedicto fue recibido como jefe de estado
y no como dirigente religioso. Y si bien la reunión fue
a puertas cerradas, Lula había anticipado antes de la llegada
del Pontífice a Brasil que se proponía informarle
sobre las políticas sociales implementadas por su gobierno
en beneficio de los pobres.
Benedicto, quien antes de concurrir al Palacio Bandeirantes bendijo
a la multitud congregada frente al Monasterio de San Benedicto
donde se aloja, fue acompañado por Claudio Hummes, prefecto
de la Congregación para el Clero; Odilo Scherer, arzobispo
de Sao Paulo, y Lorenzo Baldisseri, nuncio apostólico en
Brasil.
El Pontífice recibió el saludo de varias personas,
entre ellos la hija del gobernador Serra, Verónica, y su
nieto Antonio, de 4 años, sobre cuya frente hizo la señal
de la cruz.
Luego de la conversación en privado con el Presidente
y la primera Dama en el Salón de los Despachos, del segundo
piso, Benedicto y sus anfitriones bajaron al primer piso para
apreciar una exposición de arte de motivos sagrados.
A continuación, Lula regaló al visitante una colección
de 13 libros con la obra completa del pintor Cándido Portinari,
y la primera Dama le presentó un retrato de la imagen del
Papa pintado por Roberto Camasmie. El gobernador Serra le regaló
una Biblia ilustrada en portugués.
Finalmente Lula le entregó al Papa el primer ejemplar
sellado de una emisión de estampillas conmemorativas de
su visita a Brasil, que tendrá más de dos millones
de ejemplares.
Una hora después de su llegada, la comitiva papal se dirigió
a un encuentro con representantes de otras confesiones.
Con la agencia AP
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