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| AP | "No ahorraré esfuerzos
y dedicación para proseguir el diálogo con las
diferentes civilizaciones para que de la recíproca
comprensión salgan las condiciones para un futuro mejor",
afirmó el Pontífice. |
"El Papa ama a Colombia", dice cardenal
López Trujillo
Carmen Elena
Villa B.
Alfonso López Trujillo sabe que su amigo Joseph Ratzinger
ya no podrá pasearse todas las tardes por la plaza de San
Pedro con su boina negra, como lo hacía tan tranquilo hace
algunos días cuando salía de su oficina en la Congregación
para la Doctrina de la Fe.
El cardenal colombiano lleva 20 años trabajando con el
hoy Benedicto XVI. Comenta que la pronta Fumata bianca, es muestra
de la unidad de la Iglesia.
"Una Iglesia que mira hacia el futuro, no se instala ni
se pone sobre un sofá a dormir sino que está despierta
y empujada por el Espíritu", dice.
En diálogo telefónico con EL COLOMBIANO desde Roma,
López Trujillo comentó cómo ve al nuevo Papa:
¿Cuáles son las principales cualidades
de Benedicto XVI?
"Tenemos un Papa con condiciones extraordinarias. Sus escritos
están traducidos en varios idiomas, un gran aporte a la
teología y a la cultura.
En 1981 Juan Pablo II le encomendó el Dicasterio más
importante: la Congregación para la Doctrina de la Fe.
Él ayudó mucho a que brillara el pontificado de
Juan Pablo II.
Tuvo la tarea de coordinar toda la labor del Catecismo de la
Iglesia Católica que se publicó en 1993, consultando
a todos los obispos del mundo, teólogos y catequistas.
Además, encausó todo un estudio y movilización
del Concilio Vaticano II, que lo conoce muy bien. Habla muchas
lenguas, comprende bien el español.
Conoce los problemas de los más pobres. De las familias
que llevan a cuestas el dar la nueva vida con entusiasmo, alegría
pero con limitaciones económicas. También un Papa
que ama a las almas que se matan injustamente en el vientre de
la madre. Ama a los ancianos de quienes muchos se quieren sacudir
porque son una carga. Es un atlético, un orador, ama a
los pobres, a los enfermos. Es lo que nos pide el Evangelio".
¿Cómo cree que será el diálogo
interreligioso y su aproximación hacia los temas morales?
"Es un hombre abierto al ecumenismo, al diálogo con
religiones no cristianas. Las respeta y las quiere. Eso no quiere
decir que valgan lo mismo el Islamismo, el Budismo o el Catolicismo.
Él no confunde el diálogo con la ambigüedad
que la verdad no busca. También tiene muy clara su tesis
de la familia. Es amante de una verdad que nos hace libres y eso
es una gracia de Dios (...)
Un Papa no tiene derecho de cambiar lo que Cristo le pide que
se haga, aunque a veces la gente diga que es conservador o liberal.
Esos términos valen para los partidos políticos.
La Iglesia no es una central de comunicaciones ni una cruz roja
universal. Es una comunidad de creyentes en Cristo".
¿Cómo han sido las primeras horas de pontificado
de Benedicto XVI?
"Al ser elegido tomó una actitud de liturgo, de obispo,
de Roma, de pastor universal. Él le habla al pueblo de
Dios como un catequista que se hace entender ante la gente.
Después de su elección nos fuimos a cenar. A las
hermanas de Santa Marta, la casa donde nos hospedamos durante
el cónclave, les sorprendió porque él debía
ir a su nuevo alojamiento papal pero quiso pasar la noche allí,
quería compartir con los cardenales.
Hubo un ambiente de cercanía. Nos pusimos a cantar, había
una atmósfera de convivencia, un clima de encuentro y vecindad.
La comida fue muy sencilla. El Papa se quedó en el mismo
cuarto que estuvo durante el cónclave".
¿Qué recuerda usted de las dos visitas
que hizo Ratzinger a Colombia?
"Visitó nuestro país por primera vez en 1972.
Permaneció allí durante un mes. Estuvimos juntos
con él los hoy cardenales Darío Castrillón,
Pedro Rubiano y yo. Dio un curso al Episcopado Colombiano.
Volvió en 1978 por una invitación de la Conferencia
Episcopal Colombiana. Fuimos a visitar la Catedral de Sal y le
gustó mucho. Lo habíamos invitado a Colombia pero
recuerdo que él no permitió que le pagáramos
el tiquete. Entonces yo le regalé en nombre del Episcopado
una balsa muisca que compré en Guatavita y le encantó.
Todavía la tiene".
¿Qué piensa el Papa de la realidad colombiana?
"El Papa ama a Colombia, conoce bien nuestros problemas y
se preocupa por ellos. Quiere mucho a América Latina.
Yo creo que este Papa va a viajar mucho. Es probable que visite
nuestro país. No sé si tantos días como lo
hizo Juan Pablo II. Ojalá lo reciban muy bien y si va a
Medellín que le den un plato típico y una muy buena
arepa". |