[Marzo
22 de 2001]
El espectro de una huelga planea sobre los Oscar
Movimientos sociales y amenazas de huelga están en el
aire este año en Hollywood y amenazan con empaar un poco
el brillo que tradicionalmente rodea a la ceremonia de los Oscar.
En el horizonte de la capital del séptimo arte se perfila
una huelga de guionistas a partir del 2 de mayo, a la que podrían
unirse 135.000 actores de cine y de televisión después
de la medianoche del 30 de junio, fecha del vencimiento del contrato
colectivo que fija sus condiciones de trabajo.
"Vivimos bajo acuerdos firmados hace más de 20 o
30 aos que no compensan equitativamente a los actores por las
nuevas formas de distribución de las películas",
explicó a la AFP el portavoz del Sindicato de actores (SAG),
Greg Krizman. "Si llegamos a un nuevo acuerdo, no habrá
huelga. Pero existe mucho temor entre nosotros de que no lo logremos",
agregó.
Ya en enero pasado, durante la ceremonia de entrega de los Globos
de Oro, George Clooney había hecho públicos sus
temores sobre la eventualidad de una huelga después de
recibir el premio de mejor actor de comedia.
A principios de marzo, el sindicato de guionistas (WGA), que cuenta
con 11.000 miembros, y la Alianza de productores de cine y de
televisión (350 productoras y estudios) suspendieron su
primera ronda de negociaciones por falta de resultados después
de seis semanas infructuosas.
Guionistas y actores afirman que sus derechos son ridiculizados
y exigen un aumento considerable de sus remuneraciones.
Piden principalmente percibir los dividendos por un trabajo que
desde hace algunos aos se beneficia de una mayor distribución
en Estados Unidos y en el extranjero gracias al vídeo,
al DVD, a la televisión por cable y por satélite.
así como a internet.
Los guionistas reclaman además una modificación
de los créditos de las películas para que destaquen
mejor su contribución. Las divergencias parecen tan insuperables
que todas las partes se comportan como si una huelga fuera inevitable.
Los productores tratan de terminar lo más rápidamente
posible los proyectos que tienen en curso antes de que aparezcan
los primeros piquetes. En definitiva, en Hollywood el ambiente
no está para muchas fiestas.
"Los Oscar han sido eclipsados por la huelga... Este no es
el momento de celebrar. Es un momento muy serio", dijo al
Los Angeles Times el agente John Fogelman.
Para el productor Mark Johnson, que tiene cuatro películas
en preparación, "los Oscar no están en boca
de todo el mundo y la ciudad se enlentece". "Casi todo
la gente con la que uno habla está aterrorizada por la
idea de la huelga", dijo por su lado Dan Jinks, productor
de "Belleza americana", premiada el ao pasado con el
Oscar de mejor película.
El pesimismo ambiente se ha traducido también en la decisión
de algunos grandes estudios de reducir, o incluso anular, las
grandes fiestas previstas con motivo de los Oscar.
Según varias estimaciones, un paro laboral de actores
y guionistas tendría consecuencias desastrosas para la
industria y para la economía local, y podría causar
pérdidas de hasta 2.000 millones de dólares mensuales.
La última huelga del sindicato de guionistas duró
cinco meses en 1998. El año pasado, de mayo a octubre,
miles de actores de anuncios publicitarios de radio y televisión
estuvieron en huelga, y el costo directo o indirecto del paro
fue evaluado en cientos de millones de dólares.
AFP/ Patrick Anidjar/ Los Angeles