[Marzo 14 de 2001]
"Gladiator" afronta el
reto de Hollywood para una victoria épica
El mero título de "Gladiator" sugiere una victoria
épica, pero para que esta película pueda paladear
esas mieles en la próxima entrega de los Oscar, tendrá
que superar varios retos de Hollywood.
El filme dirigido por Ridley Scott y ambientado en el Imperio romano
ha llegado a esta nueva edición de los premios de la Academia
de Artes y Ciencias Cinematográficas rodeado de los mejores
augurios, emulando a otro épico clásico, como "Ben-Hur".
Al igual que el filme protagonizado por Charlton Heston en 1959,
"Gladiator" ha conseguido doce candidaturas al Oscar.
"Ben-Hur" logró materializar once de las estatuillas
a las que aspiraba, el mayor número conseguido por una película,
y que sólo ha igualado recientemente otra cinta épica
más contemporánea, "Titanic".
A "Gladiator" no le importaría emular al maestro
y, a juzgar por los gustos manifestados por la Academia en el transcurso
de su historia, puede tener posibilidades.
"La apariencia es grandiosa y el sonido espectacular. Es el
tipo de película por la que a los miembros de la Academia
les gusta votar", reconoce un crítico del periódico
The New York Times. Además de "Ben-Hur", otros
filmes de aire épico como "Titanic", con once estatuillas
en 1997, o "The english patient", con nueve un año
antes, han subrayado aún más estos gustos.
"Gladiator" compite en las categorías de mejor
película, mejor director, mejor actor (Russell Crowe) y mejor
actor secundario (Joaquin Phoenix). También están
las candidaturas a la mejor banda sonora, guión original,
fotografía, montaje, dirección de arte, maquillaje,
efectos especiales y vestuario.
En principio, el continuo flujo de premios recibidos por "Gladiator"
como mejor película, entre ellos el Globo de Oro o el del
sindicato de productores, parece asegurarle esta estatuilla. Su
principal rival, "Crouching tiger, hidden dragon", con
diez candidaturas, se ve perjudicada por aspirar también
al premio a la mejor película en lengua extranjera.
Su casi segura victoria en este campo le hará perder puntos,
a los ojos de los más de 5.000 miembros de la Academia, a
la hora de hacer doblete como mejor película, al ser una
situación que nunca se ha dado. Sin embargo, "Gladiator"
no tiene asegurado ni mucho menos el premio al mejor director, galardón
que en otras entregas de premios ha estado más cerca de Ang
Lee, realizador de "Crouching tiger, hidden dragon", que
de Scott.
Incluso Steven Soderbergh, con su doble candidatura como director
por "Erin Brockovich" y "Traffic", cuenta con
un mayor apoyo entre los votantes, de no ser porque esa peculiar
situación también está dividiendo sus posibilidades
de victoria.
Dado el escaso conocimiento de la mayor parte de los miembros de
la Academia en las categorías técnicas, en ellas suele
existir el llamado efecto de "enamoramiento". Según
esta teoría, los académicos acaban otorgando estos
premios al filme que más les ha gustado, con la esperanza
de que "barra" el mayor número de galardones durante
la ceremonia.
De la posible "limpieza" de "Gladiator" se puede
beneficiar su protagonista Russell Crowe, el principal contendiente
en esta categoría junto a Tom Hanks por "Cast away".
Crowe tiene a su favor no sólo el deseo de que "Gladiator"
haga historia, sino que esta es la segunda candidatura para el actor,
después del gran trabajo demostrado en la pasada edición
con "The insider". Además, está el "factor
Hanks", para quien, con dos estatuillas en su poder, una tercera
puede ser más difícil de conseguir.
Eso no quiere decir que los miembros de la Academia, de los que
1.329 son actores, no prefieran decantarse por premiar un monólogo
cinematográfico como el de "Cast away". También
está la posibilidad, como sugiere el rotativo Los Angeles
Times, de que acaben con una votación tan dividida que dé
la victoria al factor sorpresa, que en este caso se trata del español
Javier Bardem con "Before night falls".
EFE
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