Atentados del 11 de septiembre,
una sombra en la entrega de los Oscar
Un momento de silencio y varios homenajes recordaron este domingo
24 de marzo de 2002, en la ceremonia de entrega de los Oscar la
tragedia de los atentados del 11 de septiembre, que no consiguió
enturbiar esta fiesta celebrada en medio de impresionantes medidas
de seguridad.
A pesar de los atentados del 11 de septiembre, "deberíamos
celebrar la magia del cine esta noche?", se preguntó
el actor Tom Cruise. "Más que nunca!", respondió.
"América sufrió una gran tragedia nacional, pero
estamos recuperados", afirmó por su parte Whoopi Goldberg,
maestra de ceremonias, quien sacó a relucir la cuestión
varias veces durante la entrega de premios, que duró cuatro
horas.
"Tenemos muchas razones para amar Nueva York en estos días.
La ciudad fue derrotada, sufrió, pero su isla está
llena de resistencia y dignidad", declaró la actriz,
recordando que "al cine siempre le gustó Nueva York".
Justo después de la entrega del Oscar a la mejor película
extranjera, otro participante, el actor Kevin Spacey, pidió
al público un minuto de silencio por los "héroes"
del 11 de septiembre.
"Lo sucedido el ao pasado nos enseña una cosa: debemos
celebrar y honrar la vida", dijo. Para subrayar su apoyo a
Nueva York, la Academia del cine quiso invitar a esta ceremonia
a uno de los símbolos de la ciudad: Woody Allen.
El director bromeó con respecto a su presencia y aseguró
que no sabía por qué la academia le había invitado
ya que su última película "El sortilegio del
escorpión de Jade" no había sido seleccionada.
"Ustedes ya lo saben, por la ciudad de Nueva York, yo haría
cualquier cosa. Me puse el traje y aquí estoy", dijo,
antes de presentar un montaje de varias películas que inmortalizaron
la ciudad, como "Manhattan", "Fiebre del sábado
noche", "New York, New York" o "King Kong".
Al final de la ceremonia, Whoopi Goldberg lució una capa
en la que aparecían bordadas las iniciales de los bomberos
y de la policía de Nueva York. La sombra del 11 de septiembre
también se dejó sentir en el exterior del teatro Kodak
donde se celebró la entrega de premios: el barrio que rodeaba
el recinto, construido en el corazón de Hollywood, estaba
acordonado por la policía y centenares de agentes y helicópteros
vigilaban la zona.
Pero las estrellas de la pantalla grande aceptaron sin protestar
los minuciosos controles de seguridad y pasaron sin rechistar por
los detectores de metales luciendo sus mejores galas y sonrisas.
EL COLOMBIANO / AFP
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