"Shrek",
un ogro verde digital coronado con el Oscar
"Shrek", que alzó con el primer Oscar de la historia
a la mejor película de animación, es una irreverente
comedia que pone del revés todas las convenciones de los
cuentos de hadas, con la ayuda de una sofisticada tecnología
digital y un prestigioso reparto de voces.
Gran favorita de la nueva categoría, "Shrek" se
impuso a su gran rival "Monsters, Inc.", de Disney, los
estudios que contribuyeron a crear el mundo fantástico y
edulcorado que esta arrasadora parodia, producida por DreamWorks,
pone patas arriba.
Tiene todos los ingredientes de un cuento de hadas, con ogro, princesa
encantada y flamígero dragón, pero "Shrek"
-adaptado de una historia escrita hace 12 años por el nonagenario
William Steig- no es un cuento como los otros, sino todo lo contrario.
"Shrek se basa en todos los cuentos de hadas tradicionales
con los que hemos crecido y se divierte volviendo todas esas convenciones
del revés", explica Jeffrey Katzenberg, que hace siete
años fundó DreamWorks con Steven Spielberg y David
Geffen después de haber dimitido de Disney.
"Básicamente tomamos todos los cuentos de hadas y los
pervertimos. Nada es sagrado, nos mofamos de todos los cuentos.
Estos personajes están maduros para la parodia por que forman
parte de la conciencia universal, por decirlo así",
agrega el productor Aron Warner.
El gordo, feo y maleducado ogro Shrek vive tranquilo en una repugnante
ciénaga hasta que un día sufre la invasión
de una multitud de personajes de cuentos de hadas, expulsados del
reino de Du Loc por el malvado Lord Farquaad.
Harto de encontrar ratones ciegos en su comida, un malvado lobo
en su cama y tres cerditos sin hogar en la intimidad de su morada,
Shrek llega a un acuerdo con Lord Farquaad quien acepta liberarlo
de sus molestos invasores si el ogro rescata a la princesa Fiona,
prisionera de un dragón.
Casándose con la explosiva pelirroja, el diminuto y ambicioso
Farquaad se convitirá finalmente en monarca de un reino regido
por la perfección.
Acompaa al ogro en su aventura el burro Donkey, que, convencido
de que Shrek le ha salvado la vida, está dispuesto a seguirlo
a todas partes y a hacer cualquier cosa por él, salvo permanecer
callado. Shrek y Donkey no tardan demasiado en descubrir que Fiona
es todo menos una damisela indefensa, que oculta un terrible secreto
que se revelará el día de su boda con Farquaad.
Además de una sofisticada tecnología de animación
por ordenador desarrollada específicamente por DreamWorks,
uno de los puntos fuertes de la película es la interpretación
de los actores que pusieron sus voces a los personajes de síntesis.
Mike Myers -protagonista de Austin Powers- encarna a Shrek, Eddie
Murphy al burro, la actriz de origen cubano Cameron Diaz a Fiona
y John Lithgow al acomplejado Lord Farquadd.
"La animación es un proceso que requiere más
colaboración que la actuación tradicional. Es genial
que el director te pida una pequea variación de la voz y,
después, cuando la escena está dibujada, ver cómo
un mínimo cambio arranca mayor emoción", explica
Eddie Murphy.
El humorista negro interpreta también algunas de las canciones
de una evocadora banda sonora encabezada por el clásico de
los Monkees "I"m a beleiver". Pero, como todas la
fábulas, también "Shrek" tiene una moraleja.
"Es una historia sobre la autoaceptación y sobre cómo
las cosas no son siempre lo que parecen", explica Vicky Jenson,
que dirigió el film junto a Andrew Adamson.
En el transcurso de la historia Shrek y Fiona "descubre que
un ogro y una princesa pueden tener algo en común, y que
si juzgas a la gente por su apariencia seguramente te pierdas la
oportunidad de hacer un gran amigo", aade Cameron Diaz.
EL
COLOMBIANO / AFP
|