| Candidatura argentina
demuestra éxito en tiempos de desesperación
El realizador argentino Juan José Campanella considera que
la candidatura al Oscar de su película "El hijo de la
novia" es una muestra de que las buenas noticias también
llegan en tiempos difíciles.
"Es como el neorrealismo italiano o el cine iraní,
países que han dado algunas de las mejores películas
a pesar de no estar en sus mejores momentos", declaró
en una entrevista telefónica desde su Argentina natal.
Su filme se ha convertido en uno de los cinco aspirantes al Oscar
a la mejor película en lengua no inglesa, una categoría
en la que compite con la francesa "Amelie", la bosnia
"No Man"s Land", la noruega "Elling" y
la india "Lagaan".
"No sabía que las anunciaban por orden alfabético
y cuando dijo la cuarta y no estábamos ya me había
dado la vuelta. Entonces oí el título", afirmó
un emocionado director que recibió la buena nueva junto con
el coguionista de la cinta, Fernando Castets.
"Casi nos damos contra el techo del salto que pegamos",
añadió al reconocer que tenía ciertas esperanzas
para esta cinta que transcurre en la Argentina actual con una historia
tragicómica centrada en la frustración vital de un
hombre que creía tenerlo todo.
Para Campanella, la candidatura no es "el postre de una gran
comida" sino "el comienzo del banquete de nuevo",
en un año en el que esta coproducción argentino-española
ha conseguido ser la película más taquillera en Argentina,
lograr mucha popularidad en España y obtener el segundo premio
del Festival de Montreal, en Canadá.
A pesar de la alegría que supone este nuevo reconocimiento
del cine argentino, en un momento en que el país atraviesa
por una fuerte crisis económica y social, Campanella advirtió
de que sólo se trata de una "cabeza de playa".
Su deseo, además del Oscar, sería que se produjeran
cuatro películas anuales de este peso en Argentina, "o
al menos tres", como ha sido el caso de estos últimos
meses con el estreno no sólo de "El hijo de la novia"
sino de "Nueve reinas" y "La ciénaga".
Residente desde hace 18 años en Nueva York, donde estudió
cine, Campanella conoce las artes de Hollywood y su triunfo como
candidato en los Oscar no significa que esté pensando en
hacer las maletas para mudarse a la meca del cine.
"Ya me han ofrecido proyectos, pero a menos que hubiera algo
que me interesara, y a ser posible que no fuera un tema hispano
para evitar caer en la cosa fácil, para hacer dinero prefiero
la televisión y luego poder realizar las películas
que quiero como "El hijo de la novia", admite con decisión.
Aunque aseguró que desconoce a sus rivales -"porque
parece que me he visto las que no han salido", comentó-
Campanella no descartó la posibilidad del éxito sin
que quiera pensar en ello. "Amelie", la principal contrincante,
no tiene tan seguro el triunfo como parecía hace unos meses
dada su técnica narrativa diferente y el exceso de publicidad
que la acompaña, mientras que "El hijo de la novia"
tiene a su favor el buen "boca a boca" que ha hecho de
esta cinta lo que es, confirmó el director.
Se trata de una lucha que ya no es de "David contra Goliat"
como fue en un principio, ahora que la película ha sido adquirida
para su distribución en Estados Unidos por Sony Classics
"que ha ganado tantos premios como Miramax", afirmó
Campanella.
Sin embargo, el filme cuenta con otra "cábala",
como dicen en Argentina, otro amuleto para el resto de los países
de habla hispana, que es la presencia de Norma Aleandro y Héctor
Alterio en el reparto, la misma pareja que protagonizó el
único filme argentino ganador del Oscar, "La historia
oficial", además de estar presentes en otro candidato
argentino como "La tregua".
"A pesar de los problemas, sólo espero que el año
que viene sea como éste", resumió el realizador,
que ya se ha puesto a escribir su próximo proyecto para rodar
en Argentina en 2003, aunque dados los problemas del país
se ha pasado más tiempo "con la cacerola en la mano
que con la máquina de escribir".
Los
Angeles, EU / EFE
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