Sidney Poitier recibe Oscar de
honor por su presencia en pantalla
El Oscar de honor que la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas
entrega en esta edición al actor Sidney Poitier no es sólo
un reconocimiento a su labor en el cine, sino a la apertura de esa
industria a la diversidad racial.
Como admitió el presidente de la organización, Frank
Pierson, el premio "honra más" a la Academia por
reconocer esta labor que al propio actor, cuya obra habla por sí
misma.
Con una carrera en el cine que se dilata durante más de medio
siglo, Poitier, de 75 años, ha sido candidato al Oscar como
mejor actor en dos ocasiones, por "The Defiant Ones" y "Lilies
of the Field", esta última con la que consiguió
su estatuilla.
Pero se trata de la única estatuilla conseguida por un artista
negro en la categoría de mejor actor en la historia de los
Oscar. Como Poitier reconoce en su biografía publicada hace
dos años, titulada "The Measure of a Man", nunca
tuvo el sentimiento de estar haciendo historia en esa velada de gloria
en la que consiguió el primer Oscar para un negro.
"¨Que si llegué a pensar que el país se estaba
despertando y empezaba a reconocer ciertos cambios como inevitables?
No, no lo pensé. Sabía que no habíamos superado
nada porque seguía siendo el único", reconoció
el artista.
Nacido en Miami, no sólo la carrera sino toda la vida de Poitier
es un perfecto ejemplo de superación, pues vivió sus
primeros diez años en la mayor de las pobrezas en Bahamas,
hasta encontrar un trabajo lavando platos en Nueva York, a lo que
se dedicaba hasta responder por primera vez a un anuncio para ser
actor.
Sin ninguna experiencia profesional, Poitier recuerda haberse alistado
a las clases de interpretación de maestros como Paul Mann y
Lloyd Richards, bajo cuya tutela consiguió mostrar en la pantalla
el arte que había aprendido en la calle de pretender lo que
no era.
Eso fue lo que demostró en sus más de 40 películas
desde 1949, que incluyen clásicos como "Blackboard Jungle",
"Guess Who"s Coming to Dinner" o "In the Heat
of the Night". Se trata de una carrera que se aprovechó,
en su opinión, de una nueva generación de directores
y productores que estaban interesados en mostrar en sus películas
los problemas de la sociedad estadounidense y para los que Poitier
fue su hombre.
Aún dentro de este reconocimiento, las críticas a Poitier
han llegado de todos los frentes, incluidas las procedentes del "poder
negro", que en tiempos de revolución social le acusaron
de ser el "Tío Tom" del cine.
"Siempre hay un lugar para aquellos que desafían el sistema...
pero ese nunca ha sido mi papel", admite el intérprete
en su biografía.
El Oscar honorífico a Poitier, un galardón que con anterioridad
han recibido Paul Newman, Sophia Loren, Satyajit Ray o James Stewart,
entre otros, viene acompañado en esta edición de otro
honor.
Por primera vez en 30 años, tres actores negros -Denzel Washington,
Will Smith y Halle Berry-, compiten por la estatuilla en la categoría
de mejor intérprete. Además, es la primera vez en la
historia que dos actores afroamericanos optan al mismo tiempo a este
galardón.
EL COLOMBIANO / EFE
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