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Alternativas para enfrentar la crisis fiscal
Analistas
evalúan salidas a la caída de puntos claves del
texto.
Afirman que
Gobierno no podrá hacer reformas por decreto.
Son varios
los temas que exigen reformar la Constitución.
Colprensa. Bogotá.
A juicio de analistas, el Gobierno no contaría con el suficiente
respaldo para expedir por decreto las normas del referendo que
no lograron el umbral el fin de semana anterior.
Al observar la votación que necesitaba cada uno de los
puntos para ser aprobado, se encuentra que de lejos los colombianos
votaron por el Sí a cada uno de los 15 interrogantes planteados.
Ayer varios ex magistrados reiteraron que la mayoría de
las materias contenidas en la consulta podrían haberse
definido por decreto, pero el Presidente de la República
insistió e hizo que éstas fueran presentadas al
constituyente primario.
Se cree que la complicación para entender el referendo
llevó a que éste fuera mal votado, pese a que a
las urnas acudieron más de 6,5 millones de votantes. Hasta
el momento ninguna pregunta ha logrado los votos válidos
para el umbral (6´267.443 votos) y se calcula que solo una,
la que indaga por la muerte política de los corruptos,
sea aprobada, si por lo menos el 20 por ciento de los votos que
faltan por ser escrutados es positivo o negativo.
Una de las alternativas del Gobierno consiste en presentar nuevamente
al Congreso los proyectos de reformas fiscales, entre los que
figuran una tributaria más agresiva, más reducción
del gasto público y ponerle el "acelerador" a
las reformas presupuestales. A continuación presentamos
diferentes opciones para que el Gobierno aplique las reformas.
Temas del referendo
La pregunta cuatro del referendo establecía las audiencias
públicas que permitían la participación de
concejales, diputados, congresistas, de las autoridades y de la
comunidad en la definición de los respectivos presupuestos.
Frente a esto, el Gobierno puede convocar a la comunidad, a los
congresistas y a los dirigentes de las regiones, tal como lo hizo
con el billón de pesos condicionados a la aprobación
de la ley antievasión, para definir parcialmente el presupuesto.
La pregunta seis del texto reducía el Congreso de 267
a 218 parlamentarios, los ahorros por este punto ascendían
a 108.000 millones de pesos. La repartición de curules
se haría por el sistema de cifra repartidora. Para esto
se requiere una reforma constitucional o una nueva reforma política.
El punto ocho limitaba las pensiones de los empleados públicos,
las bajaba a 25 salarios mínimos mensuales y eliminaban
los regímenes especiales el 31 de diciembre de 2007. Los
ahorros por este punto sumaban 292.000 millones de pesos hasta
el 2010. Adicionaba al artículo 187 que trata sobre la
asignación salarial de los congresistas.
Para lograr esto sin referendo, se necesita reforma constitucional.
Los regímenes especiales no se pueden modificar por una
ley ordinaria. El Gobierno podría optar por endurecer la
contribución que se está planeando colocar a las
mesadas altas.
El interrogante nueve permitía la eliminación de
las contralorías. Desaparecían las 67 contralorías
regionales y su labor sería asumida por la Contraloría
General de la República. Los ahorros anuales a partir del
2006 alcanzaban 1 billón de pesos entre 2005 y 2010. Para
lograr esto, es inminente una reforma constitucional.
Los ahorros producidos con la eliminación de las contralorías,
contemplados en el punto 12, se utilizarían para aumentar
la cobertura y calidad en educación y el saneamiento básico
de los estratos bajos.
Esto no figura en la Constitución. El Gobierno puede endeudarse
con la banca multilateral o recortar de otros rubros para destinar
más recursos a educación.
La pregunta 13 establecía que de las regalías no
asignadas, 56 por ciento se usara para ampliar la cobertura en
educación y el 36 por ciento para agua potable y saneamiento
básico. Aunque la Constitución señala en
qué se deben usar los recursos de las regalías no
asignados para promoción de la minería y proyectos
regionales, buena parte son usados por el Gobierno para apalancarse.
Los salarios y pensiones superiores a dos salarios mínimos
y los gastos de funcionamiento se congelaban en los años
2003 y 2004. Era el corazón fiscal del referendo, pues
concentraba ahorros por 3,2 billones de pesos y por 19,2 billones
en 7 años. El gobierno puede hacer aumentos ponderados
de los salarios estatales.
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