| Referendo,
el suspenso crece
Con el 97,94 por ciento escrutado, ninguno de los 15 puntos pasa
umbral.
El Ministro
del Interior dijo que se deberá revisar el censo electoral.
Registraduría
delegó definición del texto al Consejo Nacional
Electoral.
Por Edward
Jaramillo González
Desde que el presidente Álvaro Uribe Vélez radicó
el referendo en el Congreso, el día de su posesión,
el Gobierno no ha dejado de enfrentar problemas para sacarlo adelante.
Este lunes cuando se ha contabilizado el 97,94 por ciento del
total de la votación del pasado sábado 25 de octubre,
ninguna de las 15 preguntas que se pusieron a consideración
de los colombianos ha logrado superar el umbral establecido por
las autoridades electorales, de 6´267.443 votos. Sin embargo,
algunas podrían hacerlo, pues lo que les falta es poco.
El clima de tensión en el país es amplio y tiene
enfrentadas a las diferentes fuerzas que durante las últimas
semanas tomaron posiciones casi radicales frente al cuestionario
de reforma constitucional: los abstencionistas, los promotores,
aquellos que invitaban a votar selectivamente y los que promovían
el no.
Tan compleja es la situación para el Gobierno, que el
Mandatario Nacional, según afirmaron en la Casa de Nariño,
no abrió la jornada electoral de ayer porque se quedó
con sus asesores económicos y jurídicos hasta altas
horas de la madrugada evaluando los diferentes escenarios que
tendría que afrontar el país, si el referendo no
pasa o se aprueban solo algunos puntos.
El Jefe de Estado, que acudió ayer a las urnas al mediodía,
luego de una semana de presencia permanente en los medios, a través
de los cuales promovió las bondades del referendo, se limitó
a decir "respeto a la democracia, amor a Colombia y disciplina
para buscar soluciones".
Entre tanto, el ministro del Interior y Justicia, Fernando Londoño
Hoyos, quien fue uno de los críticos más fuertes
de los abstencionistas, al salir de su puesto de votación
en la capital del país, afirmó que los organismos
electorales deberían revisar el umbral establecido y no
tener en cuenta las mesas que se quemaron y aquellas en las que
por diferentes razones no se realizaron los comicios, de forma
que se reduciría la cifra mínima necesaria para
tener en cuenta las reformas constitucionales.
Registradora se defiende
Pero ha sido la registradora nacional del Estado Civil, Almabeatriz
Rengifo, la que mayores señalamientos ha recibido durante
esta jornada electoral.
Las críticas han venido de parte y parte. Y es que en
un momento en el que la aprobación o el hundimiento de
cada una de las 15 preguntas del referendo depende de tan solo
unos cuantos votos, las susceptibilidades se agudizan.
Frente a los cuestionamientos a la labor de la Registraduría,
Rengifo se limitó a decir que ninguna mesa, hasta el momento,
ha sido impugnada y subrayó que el organismo electoral
ha trabajado con total transparencia.
La funcionaria, al leer el boletín 31, en el que faltaba
por escrutarse solo un 2,06 por ciento de los comicios del 25
de octubre, informó que era el último que emitiría
oficialmente el organismo electoral.
Delegó la conclusión de este proceso al Consejo
Nacional Electoral (CNE) que, por primera vez, no tendrá
claro quién gana o pierde, a pesar de recibir una votación
escrutada a casi el cien por ciento.
Será, entonces, el alto tribunal electoral, el que deberá
definir si cada una de las 15 preguntas del referendo logró
o no pasar el umbral, de acuerdo con los pocos votos que faltan
por contabilizar. El Presidente del CNE no quiso hablar ayer sobre
dicha responsabilidad. El Gobierno estudiaba una inhabilidad sobre
esta determinación.
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