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"El
referendo se desvirtuó en el congreso": Dijo ex presidente
López
Cali / Colprensa
Hace un lustro que no venía a Cali. Y a pesar de sus 90 años,
durante la visita que realizó a la capital del Valle esta
semana, el ex presidente Alfonso López Michelsen demostró
que mantiene intacta su lucidez y su capacidad para analizar la
realidad de Colombia. Con la misma propiedad y con el mismo conocimiento
con los que ha puesto a pensar al país en las últimas
seis décadas, López opina que el referendo impulsado
por el gobierno de Álvaro Uribe es "insuficiente"
y "generador de enfrentamientos en el liberalismo". También
cree que a su paso por el Congreso esa iniciativa se desvirtuó.
El ex mandatario tampoco tiene problemas para echarle puyas al partido
Conservador, al Fondo Monetario Internacional y hasta al presidente
venezolano, Hugo Chávez. Esto le dijo el decano de los ex
presidentes colombianos a El País. - Usted dijo recientemente
que el referendo era un capricho y que no iba a solucionar ningún
problema de fondo del país.
¿Mantiene esa posición?
- El asunto que viene al caso es que la gente creía que el
referendo iba a ser uno y en último término vino a
ser otro. En campaña Álvaro Uribe dijo que iba a intentar
una reforma a fondo primero en el Congreso, luego en la distribución
de los recursos. En realidad ni hubo la reforma del Congreso ni
se alcanzaron ciertos objetivos porque en el curso del debate en
el Congreso modificaron a fondo las ideas del Gobierno. Como ha
pasado también en debates a otros proyectos, a tal punto
que cuando se discutió la pérdida de la investidura
por mala conducta o corrupción, se volvió más
difícil en el texto nuevo de lo que era anteriormente, porque
antes en una sola instancia y con ciertas pruebas el Consejo de
Estado podría privar de la investidura al respectivo congresista
considerado culpable.
Hoy considero altamente improbable obtener las cuatro quintas partes
para privar de la investidura a un miembro del Congreso en dos instancias.
-¿Cree que al referendo el Congreso lo desvirtuó?
-Sí, en algunos aspectos.
-¿El Gobierno ayudó a eso, a que se desvirtuara?
-No. Intentó oponerse en algunos casos. Por ejemplo,
el Presidente se queja de que no aceptaron su propuesta de cárcel
para los evasores de impuestos. -Hay una corriente creciente de
congresistas que pide al Gobierno que retire el referendo y tramite
los cambios a través de la reforma política en el
Congreso.
¿Ve viable esta iniciativa?
-Hace unos tres meses yo personalmente hice la misma anotación.
-Usted dijo que lo que se estaba haciendo no era un referendo sino
un plebiscito.
¿Cree que ese plebiscito es para fortalecer al Gobierno?
-Sí, concretamente a la persona de Álvaro Uribe, yo
he dicho que eso es inoficioso y superfluo, porque la opinión
ya lo favorece, entonces para qué arriesgarse a tener un
resultado adverso o inferior a los pronósticos de las encuestas.
Usted es reconocido por los pronósticos que hace de la
suerte de los mandatarios, con lo que ha pasado al referendo y con
las reformas económicas, ¿qué pronóstico
le hace al futuro del gobierno del presidente Uribe? -Estamos
apenas en el comienzo de un proceso que no está definido.
Con seguridad el fallo de la Corte nos dirá que clase de
referendo se tiene y sobre la base de que lo que quede es posible
no hacer pronósticos, sino calcular qué puede ocurrir.
Uno de los temas más controvertidos del referendo es el de
la prórroga de los gobernadores y alcaldes, una cosa es el
referendo con esa pregunta y otra es si la Corte la derrumba.
-¿Cómo ve al ministro Fernando Londoño?,
muchos dicen que se le va la lengua y creen que tiene un pie afuera
del Gobierno...
-No mucha gente, básicamente el ex presidente Ernesto Samper
quien dijo que Londoño iba en camino de salir. No creo que
sea así, conociendo la tenacidad de Álvaro Uribe para
mantenerse nunca va para atrás sino para adelante. Creo que
Uribe puede sacar a Londoño, pero no bajo presiones.
Desde hace muchos años ha hablado de la pérdida
de la institucionalidad en Colombia y se la sitúa como una
de las causas de lo que está pasando, ¿cree que estas
reformas buscan devolver la institucionalidad al país?
-Desde luego. Sin embargo hay más cosas por corregir; hoy,
por ejemplo, hay algo que para mí es monstruoso: la circunscripción
nacional, ¿Cómo es posible que haya departamentos
tan importantes como Quindío que se quedan sin representación
legislativa, sin senadores? creo que en ninguna parte del mundo
existe una circunscripción nacional para la conformación
del Senado, es todo lo contrario.
-Entonces, usted cree que con estos cambios no se presentará
un orden sistemático para recuperar la institucionalidad,
sino que pueden ser son simples medidas politiqueras...
-No digamos que son simples medidas politiqueras, digamos mas bien
que son insuficientes.
-Usted fue director de un Partido Liberal fuerte, que ahora está
muy disperso ,¿ cree que el contenido del referendo ayudará
a fortalecer los partidos o a ellos no les ve futuro?
-De pronto el Partido Liberal está dividido entre quienes
apoyan el referendo y quienes lo combaten y eso no es más
que la extensión de una división muy vieja entre samperistas
y antisamperistas, que antes fue de quienes criticaban la política
neoliberal (como tildaban al gobierno de César Gaviria) y
quienes la apoyaban. Entonces, el referendo no ha sido un tratado
de paz, sino que ha servido como un tratado de límites; hay
muy pocos neutrales en el tema del referendo, en la medida que se
profieran agravios y descalificaciones vamos a llegar a que el referendo
sea un factor de mayor división del partido.
Así las cosas, ¿ve negro el futuro del Partido
Liberal?
-No precisamente negro, insisto en que tiene problemas hace mucho
rato, por distintos motivos se ha ido ahondando esa diferencia.
Por ejemplo, el tema de la apertura ha sido un factor de división.
¿Cómo observó la decisión de Horacio
Serpa de irse de embajador ante la OEA?. Hay gente que dice que
fue un acto de oportunismo político y otros que fue un paso
para unir al Partido Liberal...
- Francamente no creo que el tema central de la política
nacional en estos momentos sea el porqué el doctor Serpa
se va para una embajada.
¿Puede pensarse que en Colombia se revivirá la
política de partidos, y no necesariamente de los tradicionales,
con lo que está pasando?
-Antes de la desaparición del mundo bipolar del capitalismo
y el comunismo los partidos políticos en todo el mundo tenían
un gran peso. Hoy lo que hay son personalidades. Blair en Gran Bretaña
representa el laborismo pero de manera muy distinta al que se vio
en el siglo XX, es una cosa enteramente personal. Chávez
y Uribe, son otros ejemplo.
Si hoy fuera jefe del Partido Liberal ¿usted apoyaría
a Uribe o se mantendría en la oposición?
-El Partido le debe ayudar con su contingente electoral y parlamentario
en los momentos difíciles, ante las crisis graves que tienen
todos los gobiernos; cuando se está con el 80% de popularidad
es una estrategia política sumarse al ganador, lo importante
es, en cambio, entregar el contingente electoral cuando sea necesario,
no separarse de la masa del partido para hacerse grato en otros
sectores.
¿Cómo ve hoy al Partido Conservador?
-El Partido Conservador cree que está viviendo una nueva
Regeneración, como la que se veía en la época
de Nuñez. Entonces se robaron a Núñez, ahora
quieren hacer lo mismo con Uribe.
¿Cómo ve el proceso de paz?
-Creo que hay muchos obstáculos, probablemente superables.
El Gobierno ha sido sumamente flexible: originalmente exigía
como condición para entrar en un acuerdo humanitario un cese
de hostilidades, ya está dispuesto a comenzar sin ello. Después,
el Gobierno no quería negociar directamente y enviaba comisiones
exploratorias, hoy mostró que está dispuesto a poner
la cara y hablar de frente con la guerrilla.
Luego está el asunto de en qué lugar se realizan las
conversaciones, allí las Farc dicen que en Colombia y con
un nuevo despeje, el Gobierno dice fuera de Colombia. Para eso también
hay salidas.
- El tema del intercambio humanitario es muy sensible en el Valle,
por los diputados secuestrados, hay gente que lo defiende y otra
que dice que el intercambio humanitario llevaría a un aumento
del secuestro por parte de la guerrilla para que estos consigan
a sus cabecillas,
¿Qué piensa usted del intercambio?
-El Gobierno tiene unos 200 subversivos y los secuestrados son unos
tres mil, cómo es el intercambio de 200 por 3.000, yo creo
que es un buen negocio. La posición de las Farc es que hay
dos clases de secuestros, el político y el extorsivo que
es, como dicen ellos, para los que no han cumplido la resolución
002 de las Farc. Es muy probable que los secuestrados por aspectos
económicos no harán parte de este intercambio, en
eso sería muy injusto, pero yo he propuesto y sigo apoyando
el intercambio humanitario.
¿Cómo ve las exigencias del Fondo Monetario y las
medidas que está asumiendo el Gobierno?
-El Fondo Monetario tiene un gran empeño en sacar adelante
a Colombia. Si este país apareciera con una tasa de inflación
baja y una reactivación económica grande que se diera
como aplicación de las políticas del Fondo Monetario,
que se reviva el país, sería un gol a nivel mundial
del Fondo Monetario. Lo malo es que esa fórmula no ha funcionado
nunca en ninguna parte, hasta las naciones asiáticas que
las aplicaron a rajatabla, hoy están en ruinas.
-El plan de reactivación social presentado por el Presidente
Álvaro Uribe ha causado mucha controversia, cual es su opinión
al respecto?
-No he leído en su totalidad el plan de reactivación
social, tengo la impresión de que la crítica la han
hecho principalmente los opositores porque consideran que es más
bien un plan de ajuste que un plan de inversión social.
El Valle del Cauca ha perdido el liderazgo que tuvo en el pasado,
los líderes de la región no tienen acceso al poder
central, ¿qué pasó en el Valle para que se
perdiera ese liderazgo?
-Yo me hago la misma pregunta. Cómo se perdió ese
peso en el panorama nacional. Acá tuvieron líderes
verdaderamente nacionales, como era Rodrigo Lloreda, un hombre íntegro,
un verdadero líder con vocación presidencial con conceptos
de gobierno y de autoridad por igual en el sector privado como en
el público, cuyo paso fue frustrado por las intrigas capitalinas.
Quien sabe que habría pasado si esos líderes hubieran
llegado.
¿Qué futuro le ve al continente suramericano con
la aparición de líderes de corte populista en medio
de un panorama social tan complicado?
-Siempre hay un péndulo, por eso digo que este continente
lleva 200 años de globalización, la independencia
de España se cumplió casi simultáneamente en
Argentina, Venezuela y hasta en México. Entonces, en casi
todas partes se formaron gobiernos de corte democrático.
Luego el péndulo regresa y casi todos quedaron con regímenes
militares o conjuras con partidos políticos. Lo que es interesante
desde el punto de vista colombiano es que no se ha interrumpido
el proceso democrático, salvo la experiencia de Rojas Pinilla.
¿Cuál es su apreciación sobre la situación
de Venezuela y su repercusión en Colombia?
-Tremendo. Venezuela era después de Estados Unidos el mayor
comprador de exportaciones colombianas, actualmente se está
presentando un desplazamiento de venezolanos que se pasan a Colombia
huyendo de la situación venezolana y puede llegar a las proporciones
de los desplazados en Colombia.
En ese mismo tema, ¿cree que sí se está
realizando una revolución en Venezuela, como en su momento
fue la cubana?
-La época de promover revoluciones está pasada, Cuba
que lo hizo en el pasado, hoy lo que quiere es la paz para el continente
y en ese sentido le está ayudando a Colombia, como cuando
Castro presionó al Eln en el sentido de acercarse hacia los
diálogos.
¿Cuál Colombia era mejor, la que conoció
en el año 50 o la de hoy en día y cuál de ellas
tenía más posibilidades? -En esa Colombia de los
años 50 y en la que me correspondió gobernar se presentaron
unos factores que oxigenaron la economía y la aceitaron hasta
un punto que no se había visto antes: el crecimiento en 1978
alcanzó el 8%, con una inflación del 13,5%, pensar
en un crecimiento similar es difícil. En la de hoy lo importante
es definir cuál es el artículo de exportación
que tendrá Colombia en 10 años, que por ahora no se
vé; el café no será, el petróleo se
está agotando, el carbón ya está en manos de
los extranjeros, sólo hay unas exportaciones menores como
las flores y ciertas manufacturas.
Entonces, se queda con la otra Colombia?
-Yo digo que esa tenía más elementos para
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