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Referendo,
un ajuste constitucional
En el país se cree que cambiando normas cambia la realidad
nacional
A futuro,
la Carta no previó las crisis sociales que se venían
Las prácticas
políticas corruptas exigen reformas en la Constitución
Carlos Camacho
Bogotá
Luego de 11
años de promulgada, la Constitución de 1991 enfrenta
una reforma, vía referendo, una figura que por primera
vez se utilizará en el país. Son diversas las posiciones
de los expertos en cuanto a la necesidad de reformar la Carta.
Luego de 11 años de promulgada, la Constitución
de 1991 enfrenta una reforma, vía referendo, una figura
que por primera vez se utilizará en el país. Son
diversas las posiciones de los expertos en cuanto a la necesidad
de reformar la Carta.
La joven Constitución del 91, a juicio de analistas consultados,
abrió las puertas a otras expresiones políticas,
culturales y étnicas; creó nuevas figuras como la
Corte Constitucional, la acción de tutela, la Fiscalía
General, que para muchos son sus principales logros.
Para otros, la Constitución del 91, si bien fue pensada
hacia el futuro, "fue ingenua" y no tuvo en cuenta vertiginosos
cambios nacionales como la agudización del conflicto interno
y la globalización, entre otros aspectos. Además,
la reglamentación de varios de sus preceptos desdibujó
las intenciones de los constituyentes.
El referendo, será pues una de las primeras reformas de
la Carta del 91. La Constitución de 1886 sufrió
varias, la primera de ellas en 1905 y vinieron otras en 1910,
1936, 1945, 1957, y 1968.
Por
qué la reforma
Para la directora del proyecto Congreso Visible de la Universidad
de los Andes, Elisabeth Ungar, es importante señalar que
muchos de los puntos contenidos en el referendo no requieren de
una reforma constitucional, y se podrían tramitar por vía
de leyes en el Congreso. "Todas las constituciones necesitan
un tiempo
para ajustarse y acomodarse a las realidades del país",
precisó.
En opinión del constitucionalista Juan Manuel Charry, la
carta debe reformarse porque "el diseño político
no ha sido efectivo y hay corrupción política; y
por la coyuntura fiscal, en el sentido
de que el Estado atraviesa por una crisis que requiere medidas
especiales".
José Obdulio Gaviria, asesor de la Presidencia de la República,
afirma que la Constitución debe reformarse "porque
Colombia tiene un síndrome, que es el fetichismo legal,
cree que cambiando normas
se cambia la vida".
En su opinión, el referendo en cierta forma rompe con el
esquema y trata de cambiar la vida y decir como es el cambio,
"acompaña una labor administrativa e intenta con ciertas
fórmulas convertirlas
en señales de rango constitucional".
El ex constituyente Jaime Castro sostiene que el referendo hace
unas reformas que a su juicio, no son convenientes y que son otros
las que hay que hacer, pero opina que la Constitución debe
reformarse en razón de los grandes cambios de los últimos
diez años en Colombia.
Fallas de constituyentes
Según Ungar, no es que los constituyentes hubiesen fallado.
"Fue una experiencia valiosa y la Constitución misma
va mucho más adelante de la realidad del país, prevé
unas condiciones, por ejemplo, la existencia de un estado social
de derecho que es un punto de llegada hacia el cual, en mi concepto,
debemos mirar
todos los colombianos pero quizás las condiciones todavía
no están dadas para llegar a ese punto".
Charry afirma por su parte, "que los constituyentes fueron
ingenuos" en temas como el régimen para el Congreso.
Según Gaviria, los constituyentes creyeron corregir el
mundo a punta de artículos, trataron de construir un país
con una nueva Constitución y lo real es que los países
construidos se dan su Constitución.
Castro precisa que es muy distinta la situación de 1991
a la actual. "El conflicto se ha agudizado, en los últimos
diez años ha adquirido unas proporciones que no tenía,
es una situación de guerra abierta, en el 91 no había
desplazados, ahora hay millones y además están los
temas de la globalización y de la apertura
económica".
Los cambios en la Carta
del 91
Varios son los artículos o incisos de la Constitución
que pretende modificar o adicionar el referendo, de ser aprobado.
Se trata de cambios en los artículos 16, 108, 122, 133,
134, 171, 176, 180, 183, 187, 272, 280, 355, 361, 345, 346.
Se tiene previsto la derogación del artículo 261,
en el tema de las suplencias y vacantes en las corporaciones públicas.
El referendo crearía un artículo nuevo que codificará
la Sala de Consulta del Consejo de Estado para la reasignación
de los nuevos recursos que genere la supresión de contralorías
y personerías.
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