| Gremios y
trabajadores se apartan con el referendo
Los puntos
económicos son la principal causa de la divergencia.
ANIF y Cafeteros
anunciaron respaldo con campañas pedagógicas.
Muchos otros
esperan que la Corte Constitucional termine su estudio.
Por Isolda
María Vélez H.
Medellín
A la par que los promotores y abstencionistas del referendo
diseñan estrategias para ganar la partida en el proceso
electoral que se avecina, distintos sectores de la sociedad vienen
expresando voces a favor o en contra de la iniciativa.
Mientras el grueso de empresarios ve con buenos ojos las reformas
económicas que contiene el referendo, y por tanto apoyan
el voto positivo de las preguntas, en el otro extremo se encuentra
la clase trabajadora, en especial la sindicalizada, que advierte
los riesgos sociales que implicarán las medidas previstas
en el tema de salarios, pensiones y redistribución del
gasto.
Una de las primeras agremiaciones en anunciar su respaldo, de
manera oficial, fue la Asociación Nacional de Instituciones
Financieras (Anif), que invitó a los colombianos a votar
afirmativamente el referendo, en especial los puntos de ajuste
fiscal.
Anif dijo que la iniciativa, en especial los puntos 8 y 14 que
tienen que ver con el congelamiento de las pensiones y el saneamiento
de las finanzas públicas, de manera respectiva, permitirá
alcanzar las metas previstas en ajuste económico.
Según los cálculos, la deuda externa este año
representaría el 49.4 por ciento del Producto Interno Bruto,
mientras que con el referendo aprobado esta cifra sería
del 48.8 por ciento.
También el sector cafetero expresó su pleno respaldo
a la iniciativa, a través de los Comités Departamentales
y el Comité Ejecutivo de la Federación Nacional
de Cafeteros.
En una reunión con el Jefe de Estado, la Federación
se comprometió a liderar campañas pedagógicas
entre los más de 500.000 cafeteros agremiados para explicar
el contenido del texto.
Los del no
Entre tanto, las organizaciones sindicales y otras organizaciones
sociales del sector salud y educación, especialmente, han
anunciado su rechazo al referendo. En Antioquia la campaña
contra el referendo argumenta que la iniciativa está orientada
"a restringir la democracia, a propiciar el fortalecimiento
del gobierno neoliberal; a congelar los salarios de los servidores
públicos, los gastos de funcionamiento y las pensiones,
mientras que los recursos que de allí se desprendan estarán
destinados a pagar el capital financiero a la banca internacional".
Y aunque promotores y abstencionistas recorren el país
explicando las ventajas y desventajas del referendo, las campañas
de unos y otros todavía no arrancan en firme. Sólo
lo harán cuando la Corte Constitucional defina la exequibilidad
o no del texto y queden en firme los artículos que el máximo
tribunal considere ajustados a la Constitución, lo que
no ocurrirá antes de un mes porque aún no hay ponencia.
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