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El referendo: con ojo crítico
El foro
cierra una serie de 31 informes sobre el referendo.
El referendo
es la única vía para transformar al Congreso.
Algunas preguntas
son anodinas y casi estúpidas: Chinchilla.
Expositores
sorprendieron con argumentos de mucho peso.
Público
no salió muy convencido con la defensa de los hombres de
Palacio.
Telemedellín
transmitió en directo y en internet también fue
en tiempo real.
Por Isolda
María Vélez H.
Medellín
Si algo quedó claro ayer al término del foro "Mirada
crítica al referendo", es que, precisamente, a esta
consulta le falta debate.
Pero que el necesario contrapunteo constitucional, jurídico
y político, sea con altura y tolerancia, para que las diferentes
posiciones se puedan expresar con entera libertad, tal como lo
destacaron los asistentes al foro que se realizó en el
auditorio Francisco de Paula Pérez de EL COLOMBIANO y con
el cual se puso fin a una serie periodística y pedagógica
que adelantó este diario en el último mes.
A las 8:50 de la mañana, los expositores Luis Guillermo
Vélez Trujillo, Tulio Elí Chinchilla, Jaime Castro
Castro, Antonio Navarro Wolf y José Obdulio Gaviria, iniciaron
sus intervenciones, después de escuchar una breve introducción
de la directora de este diario, Ana Mercedes Gómez Martínez,
que los invitó a sustentar sus posiciones a favor, en contra
o por la abstención, ante un público representado
por catedráticos y estudiantes universitarios; senadores,
dirigentes políticos, sindicales, gremiales y columnistas.
Fue el senador Vélez el que asumió la vocería
en la defensa del referendo, al afirmar que es la única
vía para asegurar la reforma política, en vista
de la incapacidad que ha demostrado el Congreso de la República
para realizarla.
Sueños constitucionales
Al sucederlo en el uso de la palabra, Chinchilla dijo, en tono
de anécdota, que desde niño soñó con
votar un referendo y que ahora, "justo al llegar la vejez"
tiene la posibilidad de hacerlo y por eso no la desaprovechará,
aunque reconoció que votará de manera negativa la
mayoría de las preguntas y otro tanto en blanco.
Con su hablar pausado, fue el primero en calentar el debate al
asegurar que muchas de las preguntas son "anodinas"
y "casi estúpidas" y recordó que en la
redacción de las mismas, como asesor del presidente Álvaro
Uribe, poco tuvo que ver.
"La redacción del texto del referendo corre por cuenta
de un ministro bastante sonoro, por cierto", dijo, mientras
el público soltó su primera carcajada, al entender
la alusión clara al titular del Interior y Justicia, Fernando
Londoño.
Pero no fue la única vez que se refirió al Ministro.
De manera irónica, le atribuyó el triunfo de los
parlamentarios sobre el Gobierno en el tema de la revocatoria
del mandato del Congreso, un asunto que el presidente Uribe prometió
en campaña y que fue el primer derrotado en la discusión
del referendo.
"Este Ministro, al que yo creía tan radical, terminó
negociando, a punta de empanadas, con los 15 ó 20 ponentes
en el Club El Nogal, la revocatoria. Él, que era el gran
radicalón. Muy admirable porque ni siquiera creía
que tuviera ese talante de negociador". Más risas
del auditorio.
Vélez y Castro
El punto álgido se encendió cuando el constitucionalista
Jaime Castro, recogiendo un comentario de Vélez sobre la
necesidad de aplazar las elecciones un año más por
razones de orden público, dijo que "el Senador invitó
al país a violar la Constitución" y a cambiar
las reglas de juego de la democracia para satisfacción
y triunfo de la guerrilla.
A Vélez no le gustó el tono con que se lo dijo
y con mucha diplomacia lo calificó de fundamentalista y
le aclaró que no es lo mismo votar un referendo que unas
elecciones donde hay más de 40.000 candidatos.
"No me gustó y tengo que dejar constancia aquí
para exteriorizar esa forma vehemente y un poco atrevida con la
que el señor Castro me califica como violador de la Constitución",
dijo
Esa respuesta motivó otra más contundente de Castro:
"no cambio mi punto de vista en el sentido de que prorrogar
períodos por razones de orden público equivale a
una violación clara, abierta de la normatividad constitucional
vigente. Y si al senador Luis Guillermo le molestó mi lenguaje
no tengo inconveniente en retirarlo, como lenguaje, pero no cambio
mi posición".
Faltó vehemencia
Tras la pausa de descanso del foro, José Obdulio Gaviria,
considerado el defensor natural del referendo por su cercanía
con el presidente Uribe, hizo público un comentario que
recogía el pensamiento y la sensación que quedó
en el auditorio, luego de su intervención.
"Un profesor de la facultad me increpó, durante esta
pausa, porque no fui vehemente en la defensa del referendo".
Sin más rodeos dijo que la consigna es ser tolerantes contra
los intolerantes y, de paso, pidió que esta actitud fuera
asumida por quienes defienden la consulta, como el ministro Londoño,
algunos congresistas y altos funcionarios.
Navarro, el llamado a ejercer la oposición, con su frase
de "abstenerse es la mejor manera de salvar el referendo",
fue el que llevó la vocería de las propuestas, como
la de presentar uno de iniciativa popular, al día siguiente
si la consulta se hunde.
Después de oír los puntos de vista de Chinchilla,
que fue en su última intervención en la que descalificó
a Londoño, el senador Navarro solo atinó a decirle:
"Tulio, abstente". Risas y aplausos.
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