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Hay que postergar las elecciones
Vélez
Trujillo dijo que apoyo del oficialismo no es traición
ni entrega.
Por Edward
Jaramillo
Medellín
De
manera concluyente, el senador Luis Guillermo Vélez Trujillo
sostuvo que si el referendo no pasa, o si en la reforma política
se llegare a considerar el tema y tampoco se salvare "el
Gobierno deberá, de todas formas, con o sin referendo,
aplazar las elecciones para el próximo año".
La advertencia del congresista fue respaldada en qué la
prórroga de los períodos a alcaldes y gobernadores,
que considera el punto más controvertido del referendo,
es una pregunta mal formulada, porque lo que se quiere es que
las elecciones no sean este año, sino el próximo.
Explicó que la idea es que se aplacen por motivos de orden
público para vigilar a 40.000 candidatos, porque distraer
la fuerza pública en ello es una exageración. "Antes
había diálogos con la guerrilla, hoy no. Hay una
gran confrontación y hay razón de proteger la fuerza
pública y no distraerla", afirmó.
Vélez Trujillo hizo claridad frente al referendo, porque
señaló que, especialmente en Antioquia hay una confusión,
creen que el Partido Liberal debe estar en la oposición.
"No es cierto eso y ha habido un abuso político de
aquellas personas que quieren llevar los sectores liberales a
tener la obligación disciplinaria de oponerse al referendo".
Anotó que cuando Horacio Serpa reconoció el triunfo
de Álvaro Uribe, convocó una junta de parlamentarios
liberales y dijo en forma expresa que el Partido no iría
a la oposición, que la situación del país
no estaba para eso y que la dejaba a otras franjas de la confrontación
nacional.
"Quiero dejar establecido que cuando los que participamos
en lo que se denomina oficialismo liberal, estamos apoyando el
referendo, no enarbolamos banderas de traición ni de entrega",
anotó.
¿Por qué lo apoyo?
Al formularse la pregunta por qué apoyo el referendo,
Vélez Trujillo expresó que es un sistema legítimo
de hacer una reforma constitucional, como lo es una Constituyente
y como son las vueltas parlamentarias.
De manera concluyente, dijo, a través del parlamento no
es posible hacer una reforma política. Tras evocar que
es el senador más antiguo que tiene Antioquia, puntualizó
que "se imaginaran cuántas reformas políticas
he visto pasar por allí, hasta constitucionales como la
de Turbay que fue aprobada y tumbada por la Corte".
Esas experiencias, indicó, le dan derecho a llenarse de
escepticismo, de que una norma con 44 artículos como la
Reforma tendrá muchas dificultades.
En cuanto a la Constituyente, dijo que no está de acuerdo,
porque hoy también debería incluir a los alzados
en armas para hacer una reconstrucción total de la carta
política.
Queda el referendo, destacó, no por el prurito de ensayarlo,
sino porque está convencido de que se requiere una reforma
para fortificar los partidos, porque sin ellos "vamos correr
el camino de Venezuela, Ecuador y Perú, donde tenemos un
espejo qué mirar".
A su juicio, el referendo tiene cosas muy positivas en lo político,
sobre todo, que da la ventaja de votar selectivamente. "Hay
19 preguntas, participemos, modifiquemos la Constitución",
dijo tras invitar a la gente a que no se abstenga ni haga política
marginal, sino a que cumpla con el deber de participar en la dirección
de la comunidad. Si hay preguntas que no los convencen, agregó,
votenlas que no, porque allí hay selectividad.
El umbral aglutina
Para Vélez Trujillo, hay cuatro reformas sustanciales.
Sobre el umbral del dos por ciento para elegir un senador de la
República dijo: "es indispensable, porque allí
empieza el reaglutinamiento de los partidos".
Consideró que la dispersión que hoy tenemos ha
llevado a grandes dificultades de representatividad. "Ese
umbral, en términos de hoy, significa que por lo menos
haya que tener 230.000 votos para pensar en un Senado", aseveró,
para demostrar que eso implica que haya que agruparse y estar
dentro de una organización seria.
Para el dirigente, el umbral del cinco por ciento para inscribir
partidos, dijo, pone una excelente situación de acabar
con toda la dispersión, no sólo de curules sino
de los más de 60 que existen.
La cifra repartidora, que llamó un "sistema matemático
un poco endiablado de entender", en el fondo lo que hace
es acabar con el desequilibrio del cociente y el residuo, que
ha llevado a que senadores con 150.000 votos sacan una curul,
y otros con 40.000 consiguen lo mismo. "Ahí hay falta
de equidad en la representación".
Valoró la separación de la administración
del Congreso de los mismos congresistas y, de manera fundamental,
la obligación de actuar en bancada.
La materia económica, indicó, ha sido calumniada
porque la gente dice que le van a congelar el sueldo. "El
régimen de pensiones que se trae es bueno y justo, que
no se jubilen personas con menos de 55 años, que se acaben
los regímenes excepcionales y que se retrotraigan al 2007,
que nadie se pensione con más de 25 salarios mínimos,
que se creen unos fondos para proteger las pensiones de los maestros".
Vélez reclamó que nadie ha hecho propaganda de
las regalías, que hoy son una vena rota del presupuesto
nacional y aquí se reglamenta que el 56 por ciento se lleven
a educación, y otro porcentaje a proyectos ambientales.
Defendió que en el artículo cuarto no hay auxilios,
sino que los evita en el Ejecutivo, porque acaba con las partidas
globales. Frente al punto del congelamiento de los sueldos, anunció
que lo votará negativamente, porque hoy no se necesita,
dado que el Gobierno acaba de decir que el déficit fiscal
era del 4.1 y, gracias a su gestión, lo redujo a 3.6, que
era lo que se iba a ganar en un año con aquella medida.
"Estas medidas no son lo último, pero son un gran
comienzo", precisó.
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