| Reducir desempleo
es tema prioritario
Jorge Giraldo*
"Creo, y los indicadores así lo demuestran, que en
el país ha mejorado el clima de seguridad, es decir, han
bajado algunos hechos delictivos como el secuestro y, por otro
lado, ha mejorado la percepción de la situación.
Paradójicamente, ese logro del Gobierno en mejorar el clima
de seguridad, conduce a que la gente vuelva a poner el tema del
desempleo como prioritario. Hasta ahora, con excepción
de la iniciativa del difunto ministro, Juan Luis Londoño,
el tema del empleo no ha sido prioritario, ha sido más
un discurso político. Ni los planes de desarrollo ni las
propuestas económicas se diseñan seriamente pensando
en la generación de empleo. Creo que este Gobierno hizo
un esfuerzo significativo intentando, incluso, contrariar doctrinas
muy oficiales acerca de la idea de que si no había un crecimiento
económico del cuatro o cinco por ciento anual, hablar de
empleo era poco menos que una quimera.
Es un acierto del Gobierno poner en la columna vertebral del
Plan de Desarrollo el tema de la seguridad. Pero después
de 15 años de criterios basados en el consenso de Washington,
sabemos que las políticas de empleo no vienen por sí
solas. En una sociedad como la colombiana no surgen espontáneamente
de un buen crecimiento económico o de una buena gestión
de seguridad. Eso funcionaba en la antigua estructura económica,
pero ahora no es así. Las políticas de empleo requieren
acciones específicas articuladas con otro tipo de intervenciones
del Estado.
La seguridad es el centro de cualquier propuesta de país
que se haga ahora, porque el tema de la guerra es lo suficientemente
grave así se nos olvide a veces, pero el tema del empleo
requiere acciones específicas. Este Gobierno lleva algo
más de seis meses a sus espaldas, adelantó algunas
reformas concretas en esa dirección, pero sin duda la gente
pide resultados y tiene razón en hacerlo.
Llevamos tres años con unas tasas de desempleo altísimas
y eso produce un agotamiento social y un deterioro en la calidad
de la vida enorme. En 2000, la tasa de desempleo era del 16.5%;
en 2001 pasó al 16.4% y en 2002 fue del 15.7%. Es decir,
ha habido una disminución muy lenta, lo cual es un estancamiento.
Un país con estas tasas de desempleo necesita reducciones
drásticas, políticas de choque que puedan modificar
estos indicadores rápidamente.
El desempleo no ha empeorado, pero no ha habido una mejora significativa.
Los analistas coinciden en que así como las metas de crecimiento
de este Plan de Desarrollo son modestas, las metas de generación
de empleo son ambiciosas. Los expertos en economía laboral
consideran que es difícil alcanzar la meta del Gobierno
Uribe de bajar las tasas de desempleo al 10 por ciento, pero creo
que el país le abonaría a éste o a cualquier
gobierno que lograra bajar sensiblemente esa tasa."
*Director del Observatorio para la Equidad y la Integración
Social.
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