| Nada más que la verdad
Los cinco miembros del jurado fueron presentados oficialmente.
Las
reinas aseguran que fue una charla y no una entrevista formal.
Dicen
que el color de la piel, las cirugías o la estatura no
son problemas para la elección.
Por
Gloria Edith Gómez
Cartagena
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Cuatro días tuvieron que bastarle al jurado calificador
para conocer a las candidatas al Concurso Nacional de Belleza
y elegir -entre 21- a la que se llevará mañana la
corona de Señorita Colombia.
Su primer encuentro con las reinas fue durante el Desfile de Carrozas,
cuando pudieron apreciar quiénes son las favoritas del
pueblo cartagenero. Un día después las vieron de
cerca en la esperada entrevista privada, a la que las reinas asistieron
con vestidos casuales y maquillajes suaves, olvidando ya los tiempos
en que las candidatas tenían que cumplir esta cita sin
una gota de maquillaje en el rostro.
Las concursantes entraban en grupos de a cinco y hablaban durante
cinco minutos con cada uno de los jurados. La reina de Caldas,
Cristina Arango, habló en inglés, francés,
italiano y español, según la nacionalidad del jurado
de turno. La representante de Bogotá, Diana Quimbay, pensó
que la iban a poner a cantar, pues demostraron gran interés
por su habilidad para interpretar guitarra y porque es miembro
de una tuna.
La Señorita Antioquia, Isabel Cristina Estrada, por su
parte, se llenó de emoción cuando le pidieron que
hablara de Medellín, mientras que a Vichada le costó
trabajo vender la imagen de su departamento, pues, según
dice, casi nadie lo conoce.
Jurado conversador
Todas coincidieron en que más que una entrevista su reunión
con el jurado fue una charla tranquila y amigable, con preguntas
sobre la vida familiar, sus gustos y su opinión sobre el
conflicto entre Estados Unidos y Afganistán.
La única que resultó corchada fue la Señorita
Atlántico, Johanna Cure. "Las mujeres del jurado me
preguntaron mucho por mi cabellera, si era natural o no. Lo que
no recordé fue el nombre del producto que uso para cuidarla,
mejor dicho, hablamos de cositas de mujeres", aseguró
entre risas.
La que salió feliz y sumamente expresiva de su encuentro
fue San Andrés, Jackeline Howard. "Hicimos hasta para
vender. Quedaron matados con mi pilera, con mi inteligencia. Van
a ver que seré el palo del reinado", sostuvo la candidata,
mientras se disponía a atender a Peter Morris, un periodista
británico que cubre el certamen.
Después de entrevistar a cada una de las aspirantes a Señorita
Colombia, los miembros del jurado respondieron las inquietudes
de la prensa. Entre otras cosas, dejaron claro que no tendrían
ningún problema en elegir a una reina negra, que no les
preocupan las cirugías estéticas, aunque prefieren
a las mujeres naturales y que la baja estatura no es un impedimento
para que una mujer llegue a ser elegida.
Por lo visto, los tiempos de los jurados incisivos pasaron a la
historia. Las reinas estuvieron tranquilas y seguras de haber
subido puntos después de hablar con ellos. "Es bueno
conocerlos, porque así dejan de ser ese jurado fantasma
al que uno le teme y se pregunta qué tan serio o estricto
será", dijo la Señorita Atlántico.
En el caso de Chocó, Vanessa Mendoza se inquietó
un poco por la seriedad con que le habló el jurado peruano,
Roy Morris. "Después de que empezamos a hablar de
mi carrera, rompimos el hielo", señaló la candidata,
a quien le preguntaron por su fama y por el apoyo popular que
tiene.
A partir de ahora, ella y sus compañeras, esperan mantener
la confianza cada vez que se enfrenten al jurado, porque un concurso
es un concurso y sólo una de ellas podrá ganarlo.
Servicio y utilidad
Los que deciden
Lilian Arinoviche: Chilena.
Directora internacional de la revista Vogue en español.
Jacqueline Blanco: Directora
de la revista Cosmopolitan en español.
Roy Morris: Peruano. Director
del programa de radio Ritmos y Estilos.
Moisés Veliz: Panameño.
Vicepresidente de relaciones gubernamentales de Copa Airlines.
Vittorio Osella: Italiano.
Empresario de los sectores textil y de moda.
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