| La corona que enloqueció
a Cartagena
Vanessa Mendoza dice que lo que le pasa es sencillamente maravilloso.
Su
triunfo tiene historia, algo de fábula y mucho de belleza.
Con
su corona, celebra los 150 años de abolición de
la esclavitud.
Por
Gloria Edith
Gómez
Cartagena
 |
Fue sorprendente la serenidad con que recibió la corona
Vanessa Alexandra Mendoza Bustos. Mientras entre el público
había llanto, abrazos, gritos de júbilo y actitudes
que rayaban en la histeria, ella permanecía sonriente e
impasible, tal vez, porque nunca dudó que éste sería
su año. Dice que esa serenidad la heredó de Liduvina,
su mamá, además de la paciencia y la tolerancia.
"Siempre me sentí muy segura de mi papel y más
cuando llegué a Cartagena y vi el apoyo de la gente. Sabía
que este año por primera vez Colombia tendría una
reina negra", dijo pasada la media noche, ante un grupo de
periodistas visiblemente emocionados por su elección.
Vanessa fue un fenómeno que sin duda tendrá su capítulo
aparte en la historia del Concurso Nacional de Belleza. "Lo
mío fue cuestión de perseverancia, de luchar por
lo que quiero. Vengo de una cuna humilde, sin embargo, aquí
estoy parada frente a ustedes", dijo orgullosa la nueva soberana.
 |
Cuento de hadas
"Háblenos de Unguía", le pidió
alguien entre el público a la reina. "Mi pueblo está
en los límites con Panamá, a una hora de Quibdó
en panga, navegando por el río Atrato y por el Mar Pacífico,
éste es el único medio de transporte que existe.
Allí nací y viví hasta los 18 años",
contestó ella.
"Cada vez que yo decía que era de Unguía me
preguntaban, ¿y dónde queda eso?. No quiero que
vuelva a ocurrirme. Quiero que todo el país conozca a mi
pueblo", agregó.
Por eso, empezó su labor de promoción cuando aún
no era reina, desde la entrevista con el jurado. Ellos hacían
las preguntas que querían, pero yo les pedí unos
minutos para hablarles de mi pueblo y de mi raza", agrega
la Señorita Colombia.
"Voy a demostrar que no me eligieron porque soy negra, sino
porque tengo todas las cualidades para representar a la mujer
colombiana", señaló Vanessa. "Negra, lo
único que te pido como regalo de aniversario es la corona
de Señorita Colombia", le dijo su novio en la tarde
del once de noviembre. Ella le cumplió con el regalo para
celebrar los 18 meses de noviazgo. Ahora le pide a él paciencia
durante doce meses.
Los expertos en reinas aseguran que Vanessa tiene mucho con qué
"pelearse" la corona de Miss Universo. Ella sabe que
será arduo el trabajo de preparación para este certamen.
Por lo pronto ya tiene a su favor grandes ganancias: el cariño
de todo un país, una condición física envidiable,
que no necesita dietas, y una buena estrella, que está
segura, no dejará de brillar.
Implicaciones
Ya era hora que Colombia
tuviera reina negra
 |
En Capurganá, corregimiento de Acandí, en la lancha
No hay como Dios, del capitán RPablo Rodríguez
y que cubre la ruta Turbo-Capurganá, se dieron cita todos
los capurganeros, para seguir de cerca el Concurso Nacional de
la Belleza. Sabían que su reina era favorita y a medida
que transcurría el certamen lo corroboraron con el bullerengue,
harina y tapas de ola. Prendieron la gran fiesta en el parque
principal, en medio de vivas y del Himno de Colombia. Gritaban
emocionados ya era hora que el Chocó tuviera una
reina y ya era hora que Colombia tuviera una reina negra,
repetían una y otra vez.
Opinión especial
"Tiene dulzura"
"Lo que más me llama la atención de Vanessa
es su calma y su seguridad. La conozco desde hace once meses y
nunca la he visto ni descompuesta ni alterada. Creo que eso le
ayuda mucho y le va a servir muchísimo de ahora en adelante.
Cuando fue a mi casa y me preguntó que si le veía
potencial para ser Señorita Chocó, le respondí
que no sólo para el certamen regional sino también
para ser Señorita Colombia. Hoy pienso que tiene todo para
ser Miss Universo. Otro detalle que me encanta de ella es la dulzura.
Por lo general, las personas de raza negra te transmiten poder
y fortaleza, pero no dulzura. En el caso de ella es todo lo contrario".
Jaime Arango, diseñador.
|