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Doña
Tera
Belleza al servicio de la comunidad
Con
gran carisma y dedicación la matrona del Concurso Nacional de Belleza , doña Tera, dirigió por décadas
los destinos del importante evento. Su luz se apagó el
pasado 29 de abril, pero sus enseñanzas y dedicación
siguen hoy más presentes que nunca.
Por
Ana Lucía Mesa
Franco
Medellín
Doña Teresa Pizarro de Angulo fue una mujer dedicada
de tiempo completo a su hogar y a su país. Caracterizada por preservar
la armonía de su familia y de quienes la rodearon, sentía una
especial veneración por su ciudad natal: "Amo a Cartagena.
Siempre
la he visto como una mujer hermosa sin maquillaje. Mi sentimiento
de admiración no es de ahora, porque cuando no tenía los cambios
que ahora posee como el Centro de Convenciones, el Hotel Cartagena
Hilton, la calle del Arsenal, avenidas que bordean el mar y tantas
otras cosas, igualmente la mostraba con orgullo", expresaba "Doña
Tera", como era conocida en el mundo de la farándula.
Nacida en el hogar de Edmundo Pizarro y Constancia Pareja de Pizarro,
creció con sus cuatro hermanas junto a sus abuelos maternos Constantito
Pareja y Pilar Vélez de Pareja, ante el prematuro fallecimiento
de sus padres.
Antes de pertenecer al Concurso Nacional de Belleza se dedicó
a la finca raíz, siendo la primera mujer en Cartagena en llevar
a cabo esta labor. El carisma y aprecio que los cartageneros le
tenían por su desempeño como miembro del Club de Leones y con
su colaboración para la construcción de la clínica de esta organización,
la llevaron a ser nombrada Vicepresidenta de la Junta Nacional
de Belleza en 1957, más tarde en 1977 sería la presidenta de la
Junta.
Quienes la conocieron la describen como una mujer sencilla, siempre
sonriente, caracterizada por su honestidad y por saber mantener
una verdadera amistad, su temperamento fuerte lo combinó con su
don de gente.
Sus obras
Doña Tera pensaba que el objetivo del Concurso estaba dirigido
a buscar la integración de Colombia a través de la belleza de
sus mujeres. El Concurso, por intermedio de las Reinas, proporciona
ayuda a todas las obras de beneficencia del país que sean posibles
con el desfile de la Señorita Colombia, finalistas y participantes,
por ello uno de los actos del certamen de belleza lleva como nombre
"Belleza con un propósito".
De las instituciones benéficas a las que apoyó, la que más la
enorgullecía era la Clínica de Ojos del Club de Leones de Cartagena,
porque gracias al Concurso consiguió las instalaciones que hoy
posee. Igualmente apoyó con recursos a la Corporación El Minuto
de Dios para la construcción del Barrio de Las Reinas en Cartagena,
en 1989. Así mismo, a la Fundación Las Mercedes en Bogotá,
entre otras.
En 1995 se inició la construcción y dotación del Centro Comunitario
de Desarrollo Nacional de Belleza Teresa Pizarro de Angulo, creado
por el minuto de Dios , con recursos del Certamen, en honor a
la mujer que apoyó las obras del Padre Rafael García Herreros.
Reconocimientos
Doña Teresa Pizarro de Angulo se hizo acreedora a todas las condecoraciones
cívicas que entrega el Distrito de Cartagena, el Gobierno Nacional
le otorgó la Orden al Mérito y el Departamento de Bolívar
la Orden Rafael Núñez. Por su parte la Armada Nacional en la celebración
de sus sesenta años, le confirió la Medalla al Mérito Naval, "Almirante
Padilla", en categoría oficial. El Club de Leones inspirado en
ella organiza el Concurso Señora Cartagena.
El Reinado
Fue Doña Tera quien le dio un interés social al desfile en traje
de baño, uno de los más importantes del concurso. Parte del dinero
recaudado con este evento se destina ahora al apoyo de reconocidas
instituciones con fines nobles en pro de los ancianos, los niños
y los damnificados. Sin embargo, uno de los aportes más significativos
al certamen de la belleza nacional fue la adquisición de la casa
sede en el Concurso Nacional en la Plaza de Bolívar, Cartagena.
Este inmueble lo compró doña Tera al Banco de la República
con un auxilio obtenido por su amigo Joaquín Franco Burgos. En
1996 fue nombrada Presidenta Emérita, por su invaluable labor
a lo largo de 40 años, a cargo quedó su hijo Raimundo Angulo y
ella se retiró a descansar y a realizar obras benéficas.
Durante 40 años presidió el Concurso Nacional de Belleza logrando
que la belleza colombiana tuviera la importancia nacional e internacional
que se ha merecido. No sólo mostró una cara amable de Colombia,
sino que convirtió el certamen en un motor económico que moviliza
al país, creando alrededor del certamen una gran maquinaria e
industria para los empresarios que encuentran en Cartagena la
oportunidad ideal de mostrar sus productos y servicios con buenos
resultados.
Servicio Social
Instituciones como la Corporación Minuto de Dios, Solidaridad
por Colombia y la Fundación las Mercedes en Santafé de Bogotá,
la Semana del Menor en Cali, el Club Rotario de Buga, el Centro
de Rehabilitación Infantil del Cesar, Las Damas Rosadas en Santa
Marta y el Banquete del Millón, entre otras, cuentan con el apoyo
del certamen de Belleza gracias a la intervención de Doña Tera.
Además respaldó en Cartagena a la Liga de Lucha contra el Cáncer,
el Instituto Nacional para Ciegos, el Asilo San Pedro Claver y
Obras Sociales de la Policía Nacional.
Afecciones pulmonares la llevaron a retirarse de la organización
del Concurso, pero nunca perdió el carisma y su interés por el
reinado y sus labores sociales. El 29 de abril de 2000 murió por
la agudización de estos males. Doña Tera recibió hasta el final,
el cariño de muchas personas que no olvidarán lo que hizo por
la belleza colombiana.
Fotos
Archivo EL COLOMBIANO
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