| La tercera es la
vencida para Santiago
San
Francisco, EU / AP
Batear detrás de Barry Bonds puede ser un maleficio
o una bendición. Benito Santiago lo sabe de primera mano.
Al receptor puertorriqueño le tocó el miércoles
una noche de altibajos, pasando del infierno a la gloria de un
momento a otro.
Santiago había bateado para doble matanza en sus primeros
dos viajes al plato, con las bases congestionadas, luego de sendos
boletos intencionales a Bonds, el fuera de serie cuarto bate de
los Gigantes.
Hasta la quinta entrada, John Lackey, el pitcher abridor de los
Serafines, había contenido a San Francisco gracias a dos
roletas de Santiago, que el torpedero David Eckstein supo convertir
en doble matanzas.
Sin dejarse amilanar, Santiago se redimió con un sencillo
remolcador que coronó una racimo de tres carreras en el
quinto inning, poniendo el marcador 3-3.
Los
Gigantes se impusieron finalmente 4-3 y ahora la Serie Mundial
está empatada 2-2.
"No quería por nada del mundo batear otra vez para
doble matanza. No tuve buenos swings en los primeros dos turnos.
Me sentía terrible. Es algo que frustra", indicó
Santiago.
Preocupado por el mal momento que atravesaba, Santiago acudió
a la caja de bateo --situada en la casa club de los Gigantes--
para practicar su swing.
La sesión surtió efecto.
"Me concentré y conseguí el hit", declaró.
"Yo tengo mucho tiempo en esto y sé que uno nunca
debe darse por vencido. Hay que seguir batallando, porque en cualquier
momento las cosas te salen bien. Así de simple es el béisbol".
El mánager Dusty Baker, a su vez, reiteró que Santiago
seguirá como quinto en el orden al bate.
"A quien sea que pongamos ahí, pasará lo mismo.
Con Benito ha salido todo bastante bien hasta ahora. Benito respondió
a lo grande en la segunda mitad. Por eso sigue ahí",
afirmó Baker.
En una Serie Mundial, caracterizada por los batazos de largo
metraje, fueron los sencillos lo que marcaron la diferencia en
el cuarto juego.
El pitcher Kirk Rueter abrió el quinto con un machucón
y llegó a primera a salvo para in infield hit. Kenny Lofton
le siguió con un toque de sacrificio, que lentamente se
desplazó por la raya de cal, hasta que el antesalista Troy
Glaus tomó para otro hit de chiripa.
Rich Aurilia remolcó la primera carrera de los Gigantes
con un sencillo, Jeff Kent conectó un elevado de sacrificio
empujando la segunda y, tras un tercer pasaporte intencional a
Bonds, Santiago ligó su hit por todo el medio del diamante.
El jugador más valioso de la serie de campeonato de la
Liga Nacional aplaudió las manos y giró la mirada
hacia la caseta de los Gigantes mientras se dirigía a primera.
"Mis compañeros nunca pararon de darme ánimo,
que no me rindiera, que siguiera intentando", dijo Santiago.
¨Qué se siente esperando el turno al bate y a Bonds
le dan el boleto intencional?
"Pues nada, yo sólo quiera dar un jonrón",
dijo Santiago sonriendo.
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