| Gigantes se resiten
a ir al infierno
San
Francisco, EU / AFP
Los Gigantes de San Francisco se resistieron el miércoles
a ser enviados al infierno por los Agelinos de Anaheim, al imponer
su respeto 4x3 e igualar la Serie Mundial a dos triunfos por bando
en un partido que fue matizado por grandes acontecimientos.
El héroe del triunfo fue el tercera base David Bell, quien
con un sencillo de oro en el octavo con J.T. Snow en circulación
le cortó las alas a los inspierados Angelitos, además
de echar a perder hazañas enemigas que acontecieron al
principio del partido.
"Este juego no podíamos perderlo, hubiera sido fatal,
pues la serie estaría entonces 3-1 y nosotros contra la
pared", explicó después de concluido el partido
Bell, quien agregó: "Cuando vi que J.T. (Snow) abrió
con hit y llegó hasta mí la oportunidad, me dije
'David no la puedes perder".
Ante una enloquecedora concurrencia de 42.703 espectadores, que
propició una recaudación de 5,6 millones de dólares,
Bell estropeó un tempranero jonrón con un hombre
en base de Troy Glaus, quien puso pizarra favorable a los visitantes
en ese momento de 3x0.
El vuelacercas de Glaus fue su número tres de la serie
y el séptimo de la postemporada, para empaterse con el
astro Barry Bonds en ese último aspecto.
Además,
el bambinazo de Glaus fue el 22 de Anaheim en estos playoffs,
también para empatar con los mismos Gigantes en ese casillero
y en la actual etapa también.
A Bonds y Glaus le siguen en ese apartado Bob Robertson (Piratas-1971),
Len Dykstra (Filis-1993), Ken Griffey Jr. (Marineros-1995), el
puertorriqueño Bernie Williams (Yankees-1996) y Jim Thome
(Indios-1998), todos con seis.
El astro Bonds recibió también en sus primeras
tres veces al bate boletos intencionales, para convertirse en
el primer jugador que se beneficia de esa acción en un
partido de Serie Mundial desde 1955.
Además, para Bonds fue también su pasaporte 23
en estos playoffs, incluido el undécimo intencional.
El segundo boleto de Bonds fue en el quinto episodio, cuando
los Gigantes empataron a tres y su coequipero Rich Aurilia también
consiguía una marca en postemporada, al empujar su carrera
número 14, la mejor en playoffs para un torpedero.
La serie, que efectuará mañana jueves el quinto
partido con un duelo de lanzadores a base de Jarred Washburn (Angelinos)
y Jason Schmidt (Gigantes), contó en la jornada con un
emotiva ceremonía, en la que el actor estadounidense Ray
Liotta pronunció las palabras oficiales.
Durante el acto, el carismático Pete Rose, líder
en hit de todos los tiempos (4.256), recibió una prologanda
ovación cuando fue presentado, como una muestra de aprobación
del público para el comisionado Bud Selig, quien estaba
presente y aún no levanta la sanción que tiene el
ex jugador por apostar en sus tiempos activos, para que pueda
entrar al Salón de la Fama.
También estuvieron presentes el veterano Rickey Henderson,
de los Medias Rojas de Boston, y Cal Ripken Jr., quien tiene la
hazaña de más partidos jugados consecutivamente
en las Mayores con 2,632.
La hazaña de Ripken le sirvió para ser designada
por votación de los especialistas en esta jornada como
el hecho más relevante en el béisbol de las Grandes
Ligas.
"Hoy la jornada fue muy excitante. Tantas cosas bellas que
sucedieron antes del juego y después esta victoria, la
cual es muy importante, pues nos pone en cero otra vez",
señaló por su parte Dusty Baker, mánager
de los Gigantes.
En tanto, el piloto de los Angelinos, Mike Scioscia, apuntaba
que "el embasarse Kenny (Lofton) en el quinto inning por
un hit fue decisivo, es un hombre peligroso en las bases, además
del hit de Benito (Santiago), que puso empató el partido".
Scioscia también añadió que "el trabajo
de Kirk (Rueter) fue bueno, solo nuestros relevistas intermedios
pudieron equilibrar la acciones después que se empató
el juego hasta el batazo de David (Bell)".
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