EL COLOMBIANO
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Área Metro: Voces de la Esperanza

Montevivo, donde nace el amor por la tierra

50 hectáreas de bosque al servicio de la comunidad, forman la reserva.
Darío Cock y su familia luchan por mantener el "monte vivo", por siempre.
Sin apoyo del Estado, pero con ganas de mantener este pulmón de vida.


Por
Francisco Javier Arias R
Medellín

Los recorridos ecológicos con los visitantes, para admirar la cantidad de plantas, flores y aves que habitan en la reserva Montevivo, son parte de la rutina diaria de su promotor, Darío Cock, quien aparece en la fotografía, a la derecha, cuando ofrecía una charla ecológica ayer, a un grupo de visitantes. La reserva es una joya forestal. Fotos Donaldo Zuluaga

Cuentan los indígenas que cuando una cascada de agua deja de caer, fue porque alguien entró con irrespeto y espantó a los seres vivos que la cuidaban: la tierra y el bosque. Y también cuentan que los árboles, cuando se recuestan unos a otros, nos enseñan a respetar, a compartir... a amar. A amar la vida y la tierra..., la madre tierra.

Para garantizar que la cascada de agua siga cayendo toda la vida y que su sonido se escuche en todo el bosque, nació la Reserva Natural Montevivo, en el corregimiento de Santa Elena, a pocos kilómetros de Medellín.

Allí, su gestor y promotor Darío Cock, se pasea todos los días por el bosque para dialogar con sus amigos, los árboles, el agua, la tierra, y recibir de ellos una lección de vida, que comparte con los huéspedes de "Casepalo", el hostal ecológico de la reserva o la Posada de El León, la casa grande donde se realizan seminarios y charlas ecológicas para grupos de empresas, colegios, universidades u organismos de apoyo a la tercera edad.

De parcela a reserva
Las 50 hectáreas de la reserva se iban a convertir en 40 parcelas entre 1 y 4 cuadras. Es decir, hubiera sido un negocio redondo económicamente, pero muy ingrato social y ecológicamente.

Sin embargo, pudo más el poder de convicción de Darío para que su familia cediera a la idea de convertirla en parcelas y apoyara el proyecto de declararla una reserva natural para el servicio a la comunidad. La parcela fue abierta al público hace 5 años, con dos condiciones inseparables: que fuera utilizada para aprender a amar y a respetar la tierra y que fuera autostenible.

La primera de ellas la ha cumplido con creces. La segunda, aún espera una oportunidad de los visitantes y de las entidades del Estado que, en vez de apoyo, la tienen atiborrada de impuestos, tasas y sobretasas. Aunque a decir verdad, el Municipio de Medellín, donde tiene más de 40 hectáreas (otras 7 y media hectáreas corresponden a Guarne) ya la exoneró del 100% del impuesto predial, pero no ha sido suficiente. Aún así, la reserva arrastra una deuda valorada en unos $20 millones con diferentes entidades estatales, por concepto de impuestos, entre los cuales se cuenta, como gran paradoja, una sobretasa ambiental.

Por eso, Darío Cock dice que "Las Empresas Públicas nos deberían pagar por el cuidado de los nacimientos de agua en la reserva". En las 50 hectáreas, que se recorren en forma somera por senderos ecológicos en dos horas y media (entre ellas, 17 hectáreas de bosque nativo, con más de 100 años sin que lo haya tocado la mano del hombre), tienen origen 9 nacimientos de agua y 7 afluentes de la quebrada San Ignacio, que surte de agua al acueducto de Santa Elena.

Darío Cock, en compañía de una de sus "compinches" (Gloria González) -como llama a su grupo de apoyo- y con su barba blanca, su pelo largo, su chaleco y su mochila arhuaca y fumando pipa, recuerda que su pasión por la tierra la aprendió de la lectura a la obra del autor mexicano Carlos Castañeda y de su convivencia con los indios Cogui, en la Sierra Nevada de Santa Marta.

"Estas ideas no generan riqueza, pero sí una gran satisfacción personal por el servicio a la gente", dice, pero se lamenta de que "no han utilizado nuestros utilizado nuestros servicios como esperábamos".

El Parque Arví
Hoy en día, a pesar de las dificultades económicas y de las cargas impositivas, la Reserva Natural Montevivo, que opera como una sociedad familiar, forma parte de la Red Regional de Reservas Naturales de la Sociedad Civil (Renazca), que cuenta con 15 afiliados y de laRed Nacional, que tiene a 120 reservas en el país.

Y también forma parte del Parque Natural Arví, que en más de 17.000 hectáreas impulsan Corantioquia y otras entidades, el cual tendría tierras en jurisdicción de los municipios de Guarne, Copacabana y Envigado.

"Tenemos el reto de mantener este monte vivo, porque mucha gente tiene que aprender a querer a la madre tierra", dice. Y explica que no se trata de salvar la tierra con un fin utilitarista (el árbol no es para producir leña o madera, los pájaros no son para adornar la casa o el agua no sólo nos sirve para lavar y cocinar). "Es por entregar semillitas de amor por la naturaleza, de un amor de verdad".

Por la variedad de árboles, plantas, aves y especies vivas que habitan en Montevivo, muchos investigadores que la han visitado han dicho que se trata de "una farmacia más grande y completa que todo el Amazonas", queriendo significar el potencial para el desarrollo de productos medicinales.

Para explotar este potencial y mantener viva la tarea ecológica que la inspira, Montevivo deja siempre la puerta abierta para que lleguen más visitantes y posibles convenios de apoyo.

Servicio y utilidad
No olvide "El abrazo del abuelo"

Los chinos dicen que abrazarse a un gran árbol ayuda a recuperar 5 años de vida. Y en Montevivo existe un ciprés con más de 100 años de vida. Por eso lo llaman "El abrazo del abuelo".

Además de reserva ecológica, Montevivo se ha convertido en un centro para limpiar y oxigenar el cuerpo y el espíritu, con programas como "Tenazcal" ("La casa de las piedras"), que ofrece una ceremonia de purificación y sanación física, emocional y espiritual. También ofrece el llamado "Entierro del guerrero o el abrazo de la madre tierra", para dejar atrás los males como la envidia, el rencor, la crítica destructiva, la rabia, los celos y otras actitudes negativas, permitiendo que aumente el nivel energético de quien se entierra una noche entera.

Días ecológicos, alojamiento y atención permanente o fines de semana, SPA ecológico (con programas de sanación mágica, masajes, relajación y apoyo de médico bioenérgético), son algunos de los programas que ofrece la Reserva Natural Montevivo, en Santa Elena. Informes e inscripciones: 538.02.79.

 


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