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>> Las barras bravas o la violencia en el fútbol
Clásicos en familia
pide el Alcalde
Medellín
Dentro de las muchas alternativas que se plantean para el
retorno de los clásicos al Atanasio Girardot, el alcalde
de Medellín, Luis Pérez Gutiérrez, planteó
la urgencia de que los padres de familia vayan con los menores
de edad a esta clase de partidos.
"En relación con esta problemática queremos
iniciar un proceso paulatino, y que los menores, que han sido
los mayores denunciados de violencia, cuando se empiece una
etapa de recuperación, no sé, a un año
o año y medio, vayan con sus padres y éstos
muestren su identificación".
En cuanto a los juegos entre el Nacional y el DIM, la posición
del gobernante con el paso de los días sigue siendo
la de no prestar el estadio. Entre tanto, las barras iniciaron
acercamientos, y los equipos tomaron la decisión de
aplazar el juego para después de que la comisión
designada para analizar el tema, presente alternativas y entregue
el respectivo informe.
"La única posición que tengo es que el
estadio Atanasio Girardot está cerrado para los clásicos.
Ningún gobernante puede autorizar eventos cuando le
garanticen dos o tres muertos y actos de violencia. Inclusive,
los organismos de control del Estado pueden enjuiciar al gobernante
si sucesivamente autoriza que se realicen eventos donde siempre
hay algún acto de esta clase", dijo el viernes
pasado el alcalde Luis Pérez Gutiérrez.
Sobre el tiempo de vigencia de la medida para los clásicos,
el primer mandatario de la ciudad, reiteró: "Lo
que yo he propuesto es que continué el estadio cerrado
indefinidamente. He recibido muchas visitas para tratar el
tema como del presidente del Medellín, quien cree que
el único castigado es el equipo con el cierre del estadio,
por cuestiones de taquilla. Del Nacional ni siquiera he recibido
visitas. El castigo no es únicamente por un partido,
el cierre es indefinido y hasta que no haya unos mecanismos
educativos y de fuerza que nos permitan recuperar la tranquilidad
en el estadio, no se va prestar nuevamente".
Sobre posibles soluciones a la problemática y una
alternativa para los equipos afirmó Pérez Gutiérrez:
"El gobierno ha hecho varias propuestas, que los clásicos
se comiencen a jugarse a puerta cerrada y que se transmitan
por televisión y que ellos los comercialicen.
Otra propuesta es que jueguen en Miami y que transmitan los
partidos por televisión, y así iniciar un proceso
de distensión de las barras, hasta que se pueda permitir
que todo aquel que entre al estadio lo haga con camiseta blanca.
La segunda es que se entre sin camisetas de los equipos,
porque aquí dos amigos se ponen, uno la camiseta del
Medellín y el otro del Nacional y ahí mismo
se odian. Lo mismo pasa con hermanos que se ponen camisetas
diferentes, y se odian. Eso es absurdo".
Finalmente, salió en defensa de la Policía
Metropolitana y su papel en los operativos que se montan con
motivo de los partidos clásicos, en los que se pueden
presentar problemas de orden público. "Hay que
buscar un proceso de cultura ciudadana distinto, porque como
está esto no lo podemos seguir aceptando.
Un agravante es tratar de decir que el problema no es del
fútbol sino de la Policía. Ésta trata
de imponer el orden, y busca calmar a la gente, y cuando la
cosa se ponga muy grave, tendrán que hacer disparos
al aire para que se calmen o se asusten.
"El estadio va a estar cerrado para los clásicos
en los dos años que faltan de mi Alcaldía, si
no buscamos mecanismos adecuados para arreglar el espectáculo".
EL COLOMBIANO buscó desde días atrás
entrevistarse con el burgomaestre Luis Pérez, e incluso
le envió ayer un cuestionario con base en las luces
que han dado los informes presentados en la serie Barras Bravas.
Sin embargo, no se obtuvo respuesta de parte del mandatario
y de la oficina de comunicaciones.
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