Economía
y Negocios >> Empresas Exitosas
La generación de valor,
un reto diario para Chocolates
La compañía es considerada el buque insignia
de la industria antioqueña.
En
julio abrirá moderno Centro de Desarrollo Tecnológico,
en Rionegro.
Octavo
informe de la serie "Empresas Exitosas", que se
inició el 7 de abril.
Por
Francisco
Javier Arias R.
Medellín

La producción de
golosinas en todo un ritual en la planta de Nacional de
Chocolates, en Rionegro. La fotografía, tomada
el jueves pasado, recoge un aspecto del empaque de las
famosas Chocolatinas Jet, su producto emblemático,
lanzado al mercado en 1961, del cual se producen 2.5 millones
de unidades diariamente. Fotos Manuel Saldarriaga |
La casa principal de la finca donde hace 21 años
la Compañía Nacional de Chocolates inició
la construcción de su complejo industrial, en Rionegro,
se conserva en pie, con todo y sus 200 años encima
y a pesar de haber soportado todas las furias como cuartel
general en la famosa Guerra de los Mil Días, en 1895.
Desde allí, la empresa libra hoy en día otras
batallas: no sólo para consolidar su liderazgo en el
mercado nacional y responder a la confianza de sus clientes
sino para posicionar sus marcas en los mercados objetivos
de la región Andina, Centroamérica y El Caribe
y de la comunidad hispana de Estados Unidos.
Ahora, con otras armas de mercadeo y con otros valores y
principios corporativos la empresa avanza en la conquista
de estos mercados y, para ello, ha convertido la vieja casona
de Rionegro en un amplio "cuartel general" de 350.000
metros cuadrados, de los cuales ha construido 35.000 metros
en dos plantas, desde donde revisa su presente y replantea
el futuro que la debe llevar a obtener, en dos años,
el 50% de sus ingresos por fuera del mercado nacional. "Tenemos
claro que en el mercado ampliado están el futuro y
la oportunidad de crecer para generar valor", afirmó
un directivo.
La empresa es la gente
Además, los 4.500 empleados que laboran en la organización
(en 3 turnos, las 24 horas, los 7 días de la semana),
comparten el reto de incrementar entre dos y cuatro puntos
las participaciones por cada segmento del negocio y, adicionalmente,
lograr el mayor valor de éxitos innovadores, para reducir
costos de operación y desarrollar nuevos productos.
"Alguien podrá tener más capital para
comprar un lote más amplio y construir una fábrica
más grande. También podrá adquirir la
maquinaria más moderna y ofrecer una gama más
amplia de productos, pero nunca podrá adquirir la calidad
de la gente que tenemos. Contamos con una cultura de trabajo
supremamente sólida", explicó.
A propósito, ¿dónde están los
jefes? ¿Por qué no están en los salones
de producción dirigiendo el proceso? "Porque,
simplemente, ellos están dedicados a planear otras
cosas mientras los operarios, con responsabilidad, hacen lo
suyo,sin que nadie los vigile... Ese es el fruto de esa cultura...
La empresa no la hacen las máquinas o sus productos
sino su gente. Ese es el principal ingrediente de esta dulce
receta".
Un reto permanente
Para lograr el cumplimiento y participación en el logro
de los objetivos estratégicos, la Nacional de Chocolates
cuenta con una visión corporativa que, entre todos,
quedó definida de la siguiente manera: "La Nacional
de Chocolates y las empresas de alimentos que ella lidera
quieren ser las mejores valoradas de la región por
su crecimiento y rentabilidad, la cercanía al consumidor,
el servicio al cliente, su talento humano, el valor de sus
marcas y la constante innovación".
Los directivos de la empresa dicen que se trata de la carta
de navegación de la compañía, considerada
el buque insignia del Grupo Empresarial Antioqueño
en el sector de alimentos, conformado por 20 compañías
que generan empleo para 10.000 personas.
Y, para mantener vigente el principio de la innovación,
la empresa, que tiene más de 200 productos en el mercado,
con más de 400 marcas, se propone lanzar 12 productos
nuevos en este año (uno por mes). No sólo porque
es parte de la responsabilidad del líder sino a causa
del tamaño y la calidad de los competidores que enfrenta
en el país y en la región, en su mayoría,
empresas multinacionales como las que operan en Brasil, Argentina
o como las conocidas marcas Nestlé (de Suiza), Catbury
o Mars.
La tarea en este frente se intensificará con la operación,
a partir de julio, del Centro de Investigación y Desarrollo
Tecnológico, que construye en la misma planta (en un
área de 700 metros), con una inversión apoyada
por Colciencias superior a $2.000 millones. Esa inversión
fue el abrebocas para las partidas que por $13.200 millones
se canalizan en este año, sólo en la adquisición
de maquinaria y equipos para ganar en innovación y
mejoramiento de procesos.
"El sector de alimentos enfrenta unas condiciones de
competitividad muy exigentes. Ese es el gran desafío:
mejorar la competitividad todos los días, aprovechando
la capacidad de cambio y la juventud, a pesar de 82 años
de vida. No tenemos temores. Sin arrogancia y con humildad
y confianza lo estamos haciendo, porque tenemos la gente preparada
y comprometida, la liquidez y la solidez financiera requeridas,
la calidad exigida y los productos adecuados para hacerlo".
Dividendo en aumento
Siguiendo las tareas que le impone su visión corporativa,
el criterio rector para tomar decisiones es, ante todo la
creación de valor y, para lograrlo, sólo requiere
aplicar un principio básico: crecer con rentabilidad.
Según sus directivos, la empresa no sólo no
ha dejado de pagar dividendos a los accionistas, sino que
ha procurado aumentarlo año a año, a pesar de
las dificultades, como lo ha hecho desde hace más de
40 de los 82 años que cumplió el pasado 12 de
abril.
Pero, adicionalmente, existe un conjunto de valores corporativos
y de características de un empresarismo ético
y socialmente responsable, con unos principios muy arraigados
entre su personal, que la han hecho. Entre ellos se cuentan
el cariño y compromiso que tienen con ella sus empleados
y trabajadores y la declaración de la Presidencia por
la calidad. No sólo cuenta con la certificación
de calidad ISO 9002 y trabaja por obtener la ISO 14000, de
gestión ambiental, sino que en este campo, se le considera
una empresa "ambientalmente responsable". Por eso
obtuvo hace poco el premio Progresa, de Cornare, en su máxima
categoría y con el puntaje más alto en el país.
También se le reconocen a la empresa su ética
y ortodoxia empresarial, el respeto a las personas ("antes
que un buen trabajador, buscamos buenos ciudadanos"),
el reconocimiento a la lealtad, el desarrollo de la familia
como fuente para la multiplicación de los valores y,
sobre todo, su apoyo incondicional al desarrollo de la sociedad
anónima, a través de sus 4.000 accionistas.
Llegaron las alianzas
En Chocolates todos los días se repasa la lección
de que con la apertura económica no sólo llegaron
las amenazas en el mercado sino también las oportunidades.
En este sentido, ha sido una de las compañías
más activas en alianzas estratégicas, unas comerciales,
otras patrimoniales, buscando, primero, exportar sus productos;
segundo, crear una red de distribución propia y, tercero,
construir marca en otros mercados. Sobre estas bases, podría
llegar a una cuarta etapa, más avanzada, que la llevaría
a la adquisición de otras compañías o
al montaje de plantas propias en otros países, sola
o con inversión compartida.
Y, una de sus fortalezas es su red de distribución:
atiende a una red de 80.000 clientes en 850 municipios (de
los 1.070 que tiene el país), con una flota propia
de 500 vehículos, en uno de los canales de distribución
más reconocidos del sector. Ofrece más de 400
productos, el 15% de ellos de producción de terceros
y, en todos, con igualdad de precios en todo el país.
Esta red de comercialización propia es la que hace
que en cualquier población se encuentren una chocolatina
Jet, su producto bandera en el ramo de golosinas; el café
Sello Rojo y los chocolates Cruz y Corona, en los chocolates
de mesa. "Podemos garantizar que en cualquier tienda
o supermercado en Florencia, Pasto, San Vicente del Caguán,
El Retiro, Cocorná... en cualquier parte, se puede
encontrar una chocolatina Jet o cualquiera de nuestros productos",
afirmó una fuente de la empresa.
Mientras tanto, en Venezuela ya llega a 45.000 puntos de
venta, a través de Noel de Venezuela, y en Ecuador,
por medio de Cordialsa (también alianza con Noel),
llega a 35.000 puntos de venta.
Además, tiene alianzas con Mavesa (Grupo Polar) en
Venezuela para la distribución en ese mercado chocolates
de mesa y café; con Jugos del Valle, en México;
con Boricua, en Puerto Rico, y Adisa, en Panamá, con
otras compañías en Costa Rica, El Salvador y
Trinidad y Tobago, y, en la producción directa de café
tostado y molido y extractos de café, con empresas
de la talla de la japonesa Mitsubishi, para inversiones en
plantas de café en Ibagué (Industrias Aliadas)
y en la China.
Ya es prácticamente muy poco lo que importa desde
otros países, especialmente, cereales, fabricados en
Alemania con la marca Listo, de propiedad de la compañía
antioqueña.
Enfoque de mercado
Otra lección que le dejó la apertura económica
es que en un mercado competitivo y globalizado es necesario
identificar los renglones en los cuales la empresa es más
competitiva, lo que se conoce como "foco estratégico"
que, en este caso, está demarcado por los siguientes
renglones: golosinas y bebidas de chocolate, producción
de café soluble, elaboración de productos en
la línea de snacks (pasabocas), producción de
galletas y cárnicos y golosinas de azúcar (a
través de Noel) y de pastas alimenticias (con Productos
Alimenticios Doria).
Como líder que es en el segmento de chocolates de
mesa (55% del mercado) también tiene el reto de estimular
su consumo, como lo hizo recientemente con la campaña
masiva para promocionar el chocolate, considerada a través
de la historia como "la bebida de los dioses". A
estas alturas, Colombia tiene el primer puesto en consumo
de bebidas de chocolate en el mundo.
Aumentó en forma notable el consumo en el país
pero, en contraste, viene cayendo el consumo de café,
en niveles entre el 4% y el 5% anual en toneladas en los últimos
4 años. Para contrarrestar esta caída, adelanta
una investigación que será la base para el lanzamiento
de una nueva campaña de estímulo al consumo
de café, que se desarrollaría con otros actores
del mercado.
La Nacional de Chocolates procesa unas 35.000 toneladas anuales,
el 1% del cacao que se produce en el mundo y garantiza que
puede comprar la totalidad del cacao que se produzca en el
país, desde un kilo o un bulto hasta una tractomula.
En Colombia se producen unas 38.000 toneladas anuales, de
las cuales adquiere actualmente el 65%.
Adicionalmente, tiene el compromiso de adquirir lo que produzcan
las 6.900 hectáreas sembradas con estímulos
del Plan Colombia para reemplazar cultivos ilícitos,
el cual podría llegar hasta la producción de
11.000 hectáreas. El programa de expansión del
cultivo busca llegar a 25.000 hectáreas en 4 años.
Los chocolates de mesa (Corona, Cruz, Diana, Tesalia y Bogotano)
se producen en la planta de Bogotá, en tanto que en
Rionegro se fabrican los chocolates en polvo (Chocolisto,
Instacao y cocoas) y las golosinas en diferentes variedades,
mediante el procesamiento de 1.000 bultos de cacao por día.
En la moderna planta de golosinas (prácticamente automatizada
e inaugurada el año pasado, luego de una inversión
de $16.000 millones) se producen 400 variedades de productos
(2.5 millones de chocolatinas por día), equivalentes
a unas 33.000 toneladas al año de derivados del cacao,
producción que es comparable con la carga de 1.000
tractomulas.
Lo mejor para el crecimiento de la Nacional de Chocolates
y para cumplir al pie de la letra la promesa y el compromiso
de generar valor para los accionistas es que tiene muy presente
todos los días los gustos de sus consumidores. Y, además,
recuerda a cada rato lo que decían nuestros abuelos
cuando saboreaban una espumosa taza: "unas ganas de un
buen chocolate es capaz de matarlo a uno".
Implicaciones
Un premio a los "Exitos Innovadores"
La participación de todos los trabajadores y empleados
en las metas y estrategias de la compañía se
hace más efectiva cuando se trata de desarrollar ideas
innovadoras que permitan reducir costos, desarrollar nuevos
productos o mejorar algunos procesos.
Cualquier idea o propuesta que sea acogida por el Comité
de Presidencia es premiada con reconocimientos importantes
a cada empleado. La meta, para el 2002, es reducir los costos
en $1.000 millones y, hasta marzo, ya se habían ahorrado
$630 millones gracias a este sistema de participación,
que permite que cada uno conozca cada proceso, sepa en cuáles
se agrega valor y aporte a la solución de los problemas.
La Nacional de Chocolates desarrolla con sus empleados lo
que llama Escuela de Trabajadores, para ofrecer capacitación
permanente en diferentes áreas del proceso y en formación
humana y fortalecimiento de valores. Cuando un empleado regresa
de vacaciones no llega a trabajar sino a estudiar en la misma
empresa.
Adicionalmente, ofrece créditos para vivienda (el
87% de sus trabajadores tiene casa propia) y préstamos
para el mejoramiento de dos áreas fundamentales, de
las cuales parte la cultura de la limpieza que debe proyectar
en la empresa: la cocina y el baño.
Es una empresa reconocida por sus aportes al desarrollo social
y económico de las regiones donde opera y por su compromiso
social con la comunidad que va más allá de la
generación de empleo para 20 personas con limitaciones
físicas. Es, sin duda, una empresa exitosa y socialmente
comprometida.
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