Impunidad
>> Diez años de la fuga de La Catedral
Pablo y otros cuentos de La
Catedral
De ruinas del penal nacerá un gran proyecto ecológico.
Guaqueros aun buscan botín
de US$100 millones en ruinas de cárcel.
Por
Elizabeth
Yarce
Medellín

Más de 100 personas visitan a la semana las ruinas
de La Catedral de Envigado. Ahora, la cárcel del
crimen hace parte de Asemiel, una reserva forestal de
esta localidad donde se puede disfrutar de cascadas y
otros recursos naturales. La gente que visita la reserva
no aguanta la curiosidad de mover los adobes y encontrarse
un recuerdo. Fotos Henry Agudelo
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El sonido de la pica partiendo las piedras, después
de la una de la mañana, retumba en la vereda los Arenales
de Envigado, donde se encuentran las ruinas de la Cárcel
La Catedral que durante 13 meses -entre 1991 y 1992- albergó
a Pablo Escobar Gaviria, "el doctor", y a sus lugartenientes.
No es el ruido que hace el fantasma del capo para escabullirse
del penal, puesto que él, en una de sus acostumbradas
escapadas de la Justicia colombiana, salió del sitio
de reclusión por la puerta principal tal como lo reconocen
hoy , diez años después de su fuga, algunos
de los guardianes que lo dejaron ir.
Quienes tumban las rocas son miles de personas que durante
esta década han subido al penal a buscar "las
canecas llenas de dólares" que escondieron los
narcotraficantes en las paredes, fosas y pasadizos secretos
del penal. Ellas se han llevado a La Catedral, adobepor adobe,
e inconformes por no haber encontrado ningún tesoro
deciden llevarse un ladrillo como souvenir del "doctor".
Luis Berrío recuerda que primero observó a
cientos de soldados, guardianes y policías que escarbaban
en la cárcel cuando aún estaba en pie. Pero
desde 1993 todo el mundo, como arañas, trepaba por
la cárcel, buscaban en la madrugada, en la tarde o
en la noche, para comprobar si el rumor era cierto. "El
Patrón dejó una caneca con US$100 millones"
Hoy todo lo que queda de La Catedral es un esqueleto de un
edificio cubierto de graffiti, a donde suben turistas con
niños para hacer picnic entre las ruinas, jugar cartas
o disfrutar del paisaje. "La gente se llevó los
baños, la tubería, las baldosas. Muchas casas
del barrio El Salado, Envigado, fueron construidas con materiales
de la cárcel", comenta.
"Subí alguna vez, pero nunca encontré
un peso", añade. Hace dos años un helicóptero
lleno de periodistas japoneses aterrizó en las ruinas
del penal. La noticia del botín de Escobar los trajo
a Colombia y se fueron con las manos vacías.
"A comienzo de año encontramos allá a
cuatro personas que se metieron a la una de la mañana
a escarbar con linternas y equipos sofisticados. El año
pasado, a las doce de la noche, nos encontramos a una persona
que iba dizque con una medium que le iba a revelar el sitio
donde estaba la caneca de dólares", indica Daniel
Otero, que, en acuerdo con la Secretaría del Medio
Ambiente de Envigado, inició una campaña para
recuperar los recursos naturales en el sector.
Japoneses, italianos, ingleses, irlandeses llegan al sitio,
caminando o en taxi (porque pidieron en el hotel información
sobre donde estaba la cárcel), y dicen quedar decepcionados
por no tener nada que ver.
"Un gringo llegó y estuvo toda una tarde escarbando
la tierra y para disimular preguntaba que tipo de especies
había por aquí y resulta que el hombre buscaba,
movía adobes, casi se le viene una losa encima buscando
la caneca de dólares", comenta Luis Berrío.
Cuestionados
Diez años después de la fuga de Pablo Escobar
hay campesinos de la zona que sostienen que él está
vivo y lo que hizo fue un cambiazo. Otros dicen que lo han
visto, pero los exámenes forenses practicados por Medicina
Legal en 1993, después de la muerte del jefe del cartel
de Medellín, confirman que de la muerte del capo no
quedan dudas.
Pero sí hay muchas preguntas sobre lo que ocurrió
el 22 de julio de 1992 cuando escapó en la madrugada,
Pablo Escobar. El proceso en el que se vieron involucrados
guardianes y policías, no ha sido aclarado a la opinión
pública y un informe de inteligencia conocido por este
diario revela que de La Catedral no sólo se perdieron
los adobes, columnas y vigas.
"Que se haya fugado Pablo Escobar es sólo un
hecho en una cadena de fugas. Eso no es lo importante. Ahora,
habría que mirar no sólo la seguridad de las
cárceles, sino la efectividad de la Justicia colombiana",
advierte un analista. Los reparos a las cárceles de
máxima seguridad o a los pabellones existentes en otros
penales del país, están relacionados con la
convivencia existente entre los internos y los guardias, lo
que facilita las fugas; las posibilidades de cavar túneles;
el contacto directo de la visita con los presos -lo que posibilita
en ocasiones los cambiazos-, y la inactividad de los internos
que pueden tomarse todo el tiempo del mundo para planear su
escape.
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A su antojo
El miércoles 19 de junio de 1991 Pablo Escobar se entregó
a la oficina de Instrucción Criminal de Medellín
a las once de la mañana. Una hora más tarde
la Asamblea Nacional Constituyente aprobó la no extradición
de colombianos. Esa misma tarde, Escobar, acompañado
por el padre Rafael García Herreros y otras personalidades,
fue llevado a la Cárcel La Catedral de Envigado, en
la vereda Arenales en un helicóptero.
Pablo fue recluido en la cárcel junto con Otoniel
de J. González, alias "Otto"; Carlos Aguilar
Gallego "Mugre"; John Jairo Velásquez, "Popeye".
Al día siguiente se presentaron al sitio Valentín
de J. Taborda; Roberto Escobar Gaviria "Osito";
Gustavo González Franco "Tavo". El jueves
27 se entregó Jorge Eduardo Avendaño "Tato"
y al día siguiente Johnny Rivera "Palomo".
El 4 de julio, José Fernando Ospina "El mago",
John Jairo Betancur "Icopor", Carlos Díaz
"la garra" y Alfonso León Puerta "el
angelito". Teniendo en cuenta a los hermanos Ochoa, hasta
esa fecha sumaban 16 los narcotraficantes que se habían
acogido a los decretos del Gobierno.
Por voluntad de Pablo Escobar, la cárcel debería
reunir las siguientes características: una excelente
observación sobre sus contornos, una cancha de fútbol,
una cascada de agua natural para poder bañarse después
de las horas de deporte, un lago, una casa de muñecas
para su hija y una cerca eléctrica paralela a otra
que permitiera el tránsito de perros guardianes",
indicó el coronel (r) Augusto Bahamón Dussan,
quien fue retirado de la institución por haber firmado
el ingreso de Rene Higuita a La Catedral, tal como lo describe
en su libro Mi guerra en Medellín.
Cuenta que el narcotraficante decía: "Aquí
tengo las cosas que me gustan: mi familia que viene a visitarme
tres o cuatro días por semana, el fútbol, que
es mi pasión, y la lectura para entretenerme".
Al recorrer las ruinas de La Catedral están en ellas
los vestigios de una cárcel de lujo y adicional a ella
una pequeña casa, al lado de una cascada, donde los
campesinos del sector aseguran que iba al capo a distraerse
cuando sentía miedo en el penal.
En las cenizas del penal hoy saltan conejos, ardillas y armadillos.
Desde allí se divisa una reserva ecológica de
la que hará parte el penal. Muchas personas intentaron
adquirir el lote, pero el municipio de Envigado no le vendió
e informó que el único destino sería
el de reserva forestal. Mientras que otros sectores insistieron
en convertirlo en un museo."En Estados Unidos la cárcel
de Alcatraz es un referente histórico de la época
de Al Capone. Se convirtió e un museo y cobrar US$10
por el ingreso y es uno de los sitios más visitado
en San Francisco", comenta un arquitecto.
Pero en Colombia la fuga de Pablo Escobar constituyó
un vergonzoso triunfo de la mafia de la que muchos no quieren
tener memoria. Otros siguen soñando y buscan los falsos
tesoros del capo.
Contracara
Un vivero y un aula ambiental reemplazarán
la cárcel
Las tres hectáreas (30.000 metros) en los que se había
levantado la cárcel de La Catedral son propiedad del
municipio de Envigado que hace doce años las cedió
en comodato al Gobierno Nacional -a través del Inpec-
para adecuar el centro de reclusión.
Un año después de la fuga de Pablo Escobar,
el inmueble comenzó a desaparecerse ladrillo a ladrillo
y hoy diez años después aún quedan escombros.
Ahora, el municipio de Envigado la convertirá en un
vivero y un aula ambiental, dado que la región es una
reserva forestal donde se encuentran los recursos hídricos
más importante del municipio.
Alrededor del penal se encuentra un área de 130 hectáreas
que conforman la reserva forestal Asemiel o Valle de La Miel,
70 de ellas destinadas al proyecto habitacional y recreativo
El Vallado, el cual está distribuido en 62 lotes. El
terreno restante sre destinará para parques y zonas
de reserva. Se trata de la Reserva Forestal de Carriquí
y el Parque de Las Campanas.
"Aunque la gente sigue visitando las ruinas de la cárcel,
el propósito es que se visite el área por ser
única, apta para acampar y disfrutar de la naturaleza.
Aquí se encuentran el Chorro de los Valles, el de Las
Campanas, el Salto del Ángel, el Salto de los Cristales
y gran variedad de bosques", explicó Daniel Otero,
del proyecto Valle de La Miel.
El territorio del penal , convertido en aula, sería
un centro especial para los estudiantes de Envigado que serán
instruidos en el tema del manejo del bosque húmedo
de montaña baja. Por el momento, la Asociación
Ecológica La Miel, Asemiel, en coordinación
con la Secretaría del Medio Ambiente, protegen la reserva.
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