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Sano >> Medellín, meca de trasplantes
Trasplantes, obsesión
científica en Medellín
Medellín reúne condiciones para ser líder
en la materia en Colombia.
La tasa de donación de órganos es una de las
más altas del mundo.
Por
Adriana Correa
Velásquez
Medellín
Algunos animales nacen con la habilidad para regenerar sus
partes. El hombre, ante la ausencia de esta virtud ha tenido
que imitarlos.
Quizá de esa teoría partió el vienés
Emerich Ullman, en 1902, para atreverse a realizar por primera
vez en el mundo un trasplante de riñón en perros.
Sería este el comienzo de una historia que ya tiene
un siglo y que fue sucedida por los norteamericanos en 1954
cuando se lanzaron a imitar a Ullman en humanos.
Así comienza el relato de los trasplantes, gracias
a los cuales millones de personas han tenido la posibilidad
de prolongar la vida cuando ya no había esperanza.
Una historia que sólo empieza a hacerse cercana a los
colombianos, 11 años más tarde, en 1965, cuando
se realizó, sin éxito, el primer trasplante
de riñón en Bogotá.
El reto de intentarlo nuevamente fue en Medellín,
el 29 de agosto de 1973 y sus resultados comenzaron a señalar
a la ciudad como pionera en el trabajo de trasplantes en el
país, gracias al trabajo del grupo interdisciplinario
que se conformó entre los años 60 y 70.
Los ojos de varias disciplinas puestos sobre un mismo tópico
fueron la clave para hacer de la ciudad un ejemplo nacional.
En los quirófanos de la ciudad se cumplieron por primera
vez los trasplantes de hígado, corazón, páncreas,
médula ósea y, esta semana, otro hito entró
en la lista: el segundo trasplante de laringe en el mundo.
Liderazgo cierto
Pero... ¿es esta una versión de los paisas para
sustentar una historia de liderazgo? No. Las cifras lo confirman.
Mientras en Medellín se realizaron el año pasado
250 trasplante renales, en Cali, que también se considera
importante en esta materia, se realizaron 112 y en los 29
años se han realizado 2.453 intervenciones de este
tipo.
Según Luis Fernando García, coordinador del
grupo de inmunología celular e inmunogenética
de la Universidad de Antioquia, por donde deben pasar todos
los órganos antes de ser trasplantados para las respectivas
pruebas de compatibilidad, "el 60% de los trasplantes
que se realizan en el país se hacen en Medellín,
los demás, en Cali y Bogotá".
Reunión de requisitos
Las condiciones que reúne la ciudad para tal efecto
son especiales. El doctor García explica que uno de
los motivos para que Medellín sea pionero en trasplantes
y no Bogotá, es que quienes trabajan en el tema se
encuentran en un mismo sitio y casi que en una misma institución:
el Hospital Universitario San Vicente de Paúl, la Universidad
de Antioquia y la Clínica Cardiovascular Santa María.
En Bogotá, en cambio, las instituciones trabajan por
separado y, de alguna manera, compiten por los donantes.
"Aquí no competimos por donantes, pues en la
ciudad existe una cultura grande de donación que comenzó
al final de los años 70 y gracias a instituciones como
la Corporación Colombiana para el Fomento de Trasplantes
y la Asociación Nacional de Trasplantados, que son
regionales, y han concientizado a la comunidad sobre la donación
de órganos, mientras que en otras ciudades estas campañas
no han sido continuas".
"Gracias a esto, en las encuestas, un 60% de los antioqueños
dice que estaría dispuesto a donar sus órganos
contra el 30% de las demás regiones del país",
anota García quien tiene una trayectoria de más
de 40 años en el tema. Por último, el aspecto
agridulce de la historia, como lo llama el especialista, es
la violencia que vive Medellín y que permite, paradójicamente,
salvar muchas vidas gracias a los donantes potenciales.
Materia que se importa
Mientras en otros países como Venezuela no existe una
ley de trasplantes, en Colombia hay tres razones para ser
donante: que la persona haya manifestado en vida su voluntad,
que la familia autorice la donación y la tercera, llamada
presunción legal de donación, dice que todos
somos donantes a menos que expresemos una oposición.
"Lo que la ley trata es de respaldar la idea de que
un cuerpo puede beneficiar a muchas más personas con
vida. Se busca privilegiar la vida", sostiene Lina María
López, bacterióloga y directora ejecutiva del
Banco de córneas, Bancórnea. "Tenemos una
de las tasas de donación más altas del mundo.
Siempre se ha tomado como referente por ser el mejor modelo
de donación en el planeta a Barcelona. Sin embargo,
desde hace dos años, nosotros los superamos y hoy tenemos
40 donantes por cada 100 mil habitantes, mientras ellos tienen
30 por cada 100 mil", anota García.
Sumado a ésto, se encuentra el aspecto económico.
Mientras que en Estados Unidos, un trasplante de riñón
puede costar entre 40.000 y 70.000 dólares; en Colombia,
la cifra oscila entre 15.000 y 20.000 dólares. Pero
el puesto que ocupe Medellín en el país no luce
tan importante como las vidas que se han salvado o mejorado
gracias al avance de esta técnica.
Ver de nuevo, evitar la amputación de un miembro,
no volver a la máquina de diálisis y prolongar
la vida, son sólo algunos de los privilegios que dejaron
de ser exclusivos de países desarrollados, por el trabajo
interdisciplinario y dedicado de los grupos del sector de
la salud.
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