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| Archivo | Jorge Eliécer Gaitán
Ayala murió debido a las grandes heridas que le propinó
su asesino. |
Protocolo de la autopsia de
Jorge Eliécer Gaitán Ayala
“Al examinarse el cadáver de Gaitán se encontraron
tres heridas de arma de fuego, de corto calibre. Una en la región
occipital. Había esquirlas sueltas y un fragmento de proyectil.
Al abrir el cráneo se encontró una gran afluencia
de sangre liquida por el orificio correspondiente al cerebro.
Dos heridas también de arma de fuego del mismo calibre, en
la espalda a pocos centímetros de la columna vertebral. No
se apreciaban en ninguna de ellas rastros de tatuaje.
La séptima costilla se hallo fracturada cerca de la articulación
externo-costal, condrocostal. El lóbulo derecho del hígado
se encontró perforado con gran derrame hemático en
la región peritoneal. Esta lesión tenía una
dirección de atrás hacia delante y de derecha a izquierda,
y de arriba hacia abajo.
La totalidad de la sangre liquida encontrada dentro de la cavidad
toráxica fue de 1,200 centímetros cúbicos.
Su muerte se produjo por anemia aguda post-hemorrágica.
Al examen de su cuerpo, se halló que era el de un hombre
adulto, pálido, desnudo y envuelto en sabanas, de talla media,
tipo atlético, bien conformado y bien nutrido; color moreno,
cabello liso, negro y bien implantado.
Diámetro de las pupilas: 0.4, aproximadamente. Dientes en
buen estado. Hay “rigor mortis”. No hay lividez cadavérica.
Presenta tres heridas perforantes, cada una irregularmente circular,
aproximadamente de 1cm. de diámetro, cuya longitud es la
siguiente:
1. Localizada aproximadamente a 2 cms por encima de la protuberancia
occipital externa.
2. Localizada sobre la cara posterior del hemitorax derecho, aproximadamente
a 1cm a la derecha de la línea media y a la altura del borde
inferior de la décima costilla.
3. Localizada sobre el hemitorax izquierdo, aproximadamente a 11cms
de la línea media a la altura del noveno espacio intercostal.
Exploradas las tres heridas se comprobó que: la primera
interesa el cuero cabelludo y todo el espesor de la escama de hueso
occipital; la segunda interesa todo el espesor de la pared toráxico;
la tercera interesa los planos superficiales de la pared toráxico
izquierda; esta es una dirección postero anterior en la piel
y tejidos celular subcutáneo para después tomar una
dirección oblicua hacia la columna vertebral. Los tres orificios
presentaron un anillo o bandalé de contusión. En ninguno
de ellos se ven tatuajes (huellas). No se observó ningún
orificio de salida, que tenga caracteres de orificio de salida.
Incisión primaria: tipo “Y”
para el cuerpo y mastoideo, mastodiada y romboidal para la cabeza.
Músculo rojo. Manóculo adiposo de 2cms, aproximadamente.
Cavidad peritoneal: se encontraron aproximadamente 1,500 centímetros
cúbicos de sangre coagulada. Existen adherencias fibrosas
entre el fondo de la cavidad biliar y en el ángulo izquierdo,
quinto espacio.
La serosa peritoneal presenta numerosos coágulos de sangre
en su superficie y muestra soluciones de continuidad por herida
en la cara superior del lóbulo derecho del hígado,
y a la altura de la cara izquierda de la séptima articulación
inferior del flaco derecho, entre el peritoneo pariental anterior
y el gran applo se encontró un proyectil cilíndrico,
al parecer del plomo ligeramente abollado, en su extremo cónico.
Este proyectil fue guardado por el Doctor Yesid Trebet Orozco.
Cavidades Pleurales: la derecha contiene aproximadamente
1,500 centímetros cúbicos de sangre coagulada. En
la pleura parietal derecha a la altura del borde inferior de la
décima costilla se observo un orificio aproximadamente de
1.5 cm. de diámetro localizado aproximadamente a 7 centímetros
cúbicos por fuera de la décima articulación
costo–vertebral. Esta herida interesó el paquete vasculo–nervioso
que corre por el borde inferior de la décima costilla que
corresponde con el orificio descrito; en el cuerpo sobre el hemitorax
derecho y frente a ella se abre en la vertiente anterior del fondo
del saco costodiafrágmico posterior, otro orificio sobre
la cápsula diafrágmatica.
En la cavidad pleural izquierda se observa equimosis subpleural
a lo largo de la cara anterior de la novena costilla en los diez
centímetros de la extremidad yuxtavertebral de dicha costilla.
Diafragma: aproximadamente en la mitad de la vertiente
posterior de la capsula diafragmática derecha se observa
un orificio, ya anotado, de aproximadamente 1cm. de diámetro
abierto en la zona muscular de dicho músculo, y se continua
hacia delante con otro orificio abierto en el lóbulo derecho
del hígado. Se observa también una contusión
y equimosis sobre la extremidad anterior a la séptima costilla
derecha, cuya articulación condro-costal aparece luxada.
Cavidad pericardiaca: Normal.
Corazón: Peso 415 gramos. Está sensiblemente
aumentado de tamaño, existe un proceso de calcificación
en todas las valvas de las sigmoides aórticas; y en sus vecindades
supra e infrasigmoides, pero particularmente sobre las valvas anteriores
que están fusionadas por su borde contiguo: son inextensibles
muy especialmente la anterior derecha. La sigmóides aórtica
posterior está afectada en menor grado y conserva aún
sus movimientos. Las coronarias son permeables. Es particularmente
notable la presencia de una calcificación del tamaño
de un pequeño grano de maíz localizado inmediatamente
por debajo del limite entre la sigmoides derecha e izquierda y de
igual modo la presencia de otra calcificación del tamaño
de un gramo de arroz localizada inmediatamente por encima de la
sigmoides derecha y la posterior inmediatamente por encima de la
sigmoides a la pared interna de la aorta muestra placas de esclerosis.
El corazón fue a poder del doctor Luís Forero Nougués.
Pulmones: en ambos se observa antracosis moderada.
El derecho esta ligeramente colapsado por el derrame hepático
anotado. La crepitación de los dos pulmones se aprecia bien
y en su integridad o anatómica, es normal.
Tubo digestivo: no se encontró nada especial,
salvo las coagulaciones anotadas en la serología, las adherencias
y la ausencia del apéndice.
Hígado: presenta una herida perforante
que atraviesa todo el espesor del lóbulo derecho. El orificio
posterior corresponde con el descrito en la cúpula diafragmática
derecha. Mide aproximadamente 1,5cms de diámetro, es irregularmente
circular, está localizado en la zona extraperitoneal del
borde o cara posterior del lóbulo derecho. El orificio anterior
mide aproximadamente 1.6 cms. De diámetro, es irregularmente
circular, está localizado en la vertiente anterior de la
cavidad superior del lóbulo derecho, aproximadamente de unos
5cms., arriba de la escotadura de la V.B (vesícula biliar).
en el borde anterior hepático. La brecha abierta en el parénquima
aparece en dirección de otras adelante y muy ligeramente
de arriba hacia abajo y detrás hacia adentro.
La V. B (vesícula biliar), contiene bilis
moderadamente espesa de color verde oscuro y un cálculo romboidal
de tamaño de una aceituna pequeña y de superficie
rugosa.
Las vías biliares son permeables.
Cápsulas suparrenales: tienen las características
anatómicas habituales.
Riñones: tienen las características
anatómicas habituales.
Vejiga: no tiene orina. Tiene las características
anatómicas habituales.
Ganglios linfáticos: tienen las características
anatómicas habituales.
Ganglios linfáticos: tienen las características
anatómicas habituales.
Genitales: tiene las características anatómicas
habituales.
Venas: las lesiones anotadas anteriormente.
Tiroides: no se exploró. A la palpación
no ofrecen ninguna particularidad.
Encéfalo: Peso: 303 gramos. La herida en
la escama occipital interesó todo el espesor del hueso, las
meninges y penetró en la masa cerebral por el polo occipital
posterior a la cisura occipital. La brecha de la herida se abre
entre el “nuneus” y la circulación temporal occipital,
va hacia delante perforado la estancia cerebral, termina en la extremidad
posterior de la prolongación occipital del ventrículo
lateral. Tiene una longitud de 6cm., y en su curso se encontró
un proyectil cilindro-cónico, al parecer de plomo, bastante
abollado, en su extremo cónico”. (2).
Ratificación de la necropsia
“Un orificio de proyectil de 6 y medio centímetros
de la columna vertebral en el hemisferio derecho, en el noveno espacio
intercostal derecho de la espalda; una herida de proyectil de 11
centímetros de la columna dorsal hacia adentro y ligeramente
hacia abajo, encerrada en una parte interior de una aureola formada
por una equimosis de 2cms, en sentido vertical y 3cms en sentido
transversal.
En estas heridas todas de entrada, no se aprecian rastros de tatuaje.
Igualmente no aparece tatuaje en la herida occipital. En el occipital
aparece la herida de 27 x L.S. (sic) centímetros de circunferencia,
esquirlas sueltas y un fragmento de proyectil; las otras dos heridas
de la espalda tienen una circunferencia poco más o menos
de 10 x 5 centímetros. Se encontró gran cantidad de
coágulos en la fosa ilíaca derecha y región
subhepatica, en la fosa ilíaca se encontró un proyectil
suelto.
El lóbulo derecho del hígado está perforado,
cerca de la articulación externo–costal condrostal.
La herida del lóbulo derecho del hígado tiene aproximadamente
dos centímetros en su borde anterior. La herida hepática
perfora el hígado en toda su extensión. En el páncreas,
duodeno y estómago no tiene nada especial.
La dirección de la herida del hígado y por el borde
interior una dirección de atrás hacia delante y de
derecha a izquierda, y de arriba hacia abajo.
Igualmente hay perforación del diafragma en su inserción
y sobre la séptima costilla. Riñón izquierdo
y derecho normal. Cavidad toráxico, hemotórax izquierdo:
no se encontró herida en el corazón ni en el pericardio.
En los pulmones derecho e izquierdo no hay nada. Total:
ambos pulmones están en perfecto estado. La perforación
del lado derecho (por la espalda) penetró a la altura del
noveno espacio intercostal, aproximadamente a 4 centímetros
de la inserción corto vertebral. La totalidad de la sangre
líquida encontrada dentro de la cavidad toráxico fue
de 1.200 centímetros cúbicos. Así como durante
las maniobras de apertura del cráneo se encontró gran
afluencia de sangre liquida por el orificio correspondiente al cerebro.
Levantando el casquete craneano en circunferencia, por las regiones
frontal y occipital, se separó el cerebro de la base del
cráneo, y se encontró una perforación en el
hemisferio izquierdo de su pared interior intermedio de una profundidad
de 5 centímetros. En su interior encontró un proyectil
de arma de fuego de 5 centímetros. La herida del cráneo
y la del hemitórax derecho fueron de carácter necesariamente
mortal.” (3).
El corazón y el encéfalo de Gaitán se entregaron
también al profesor Yesid Trebet Orozco quien se encargo
de depositarlos en el lugar funerario dentro de la casa- museo de
la calle 42.
Concluida la diligencia médico- judicial, el cadáver
fue embalsamado y se elaboro la mascarilla, que recogió sus
facciones, de donde se han tomado para las numerosas estatuas y
monumentos que perpetúan su bizarro y mestizo perfil republicano.
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