 |
| Henry Agudelo | Los osarios y cenizarios, los preferidos en
Medellín. |
 |
| Henry Agudelo | El cariño y respeto
por los seres queridos, una costumbre que permanece. |
 |
Crónica de tradiciones, costumbres
y otros mitos fúnebres | La persistencia de la tradición
Volviendo a los orígenes
Recién iniciado el siglo XXI se mantiene en la sociedad el
respeto por las tradiciones y las honras fúnebres. La tecnología
enseña avances en materia funeraria denominados tanatopraxia.
Por
Germán
Antía M.
Colaboración especial
Medellín
Es frecuente observar en ceremonias, inhumaciones o en las antesalas
de los crematorios, que personas de pertenecientes a clases sociales
media y alta despiden a sus queridos con conjuntos de música
antigua que rescatan para la ocasión bellas piezas del repertorio
lírico antioqueño entre ellas: Hacia el calvario,
de los maestros Carlos Vieco y León Zafir.
Contrastan los cambios populares en las costumbres fúnebres,
con el rigor del ceremonial y protocolo fúnebre de los funerales
de Estado que permanecen firmes y observantes de la norma.
El 5 de mayo de 2003 fueron sacrificados en su cautiverio el gobernador
de Antioquia, Guillermo Gaviria Correa y su asesor de Paz , Gilberto
Echeverry Mejía. La ceremonia fúnebre del gobernador
fue presidida por el Arzobispo de la ciudad, quien estuvo acompañado
por los obispos y arzobispos de las demás arquidiócesis
del país en la Catedral Basílica Metropolitana de
Medellín.
En dicha ceremonia fúnebre se pudo apreciar el rigor de
los protocolos canónigos, estatales, diplomáticos
y militares. Asistieron el Presidente de la República, Álvaro
Uribe Vélez, sus ministros, las altas cortes, el cuerpo diplomático,
los cabildos y diputados.
Una orquesta sinfónica, coros y el centenario órgano
de la catedral con sus fuelles dignificaron tan importante momento
de dolor nacional con la interpretación magistral del réquiem
de W. A. Mozart. Se dio lectura, entre otros, a un mensaje de condolencia
enviado por la Secretaria del Estado Vaticano.
|