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Voces
vía correo electrónico
Las opiniones expresadas a continuación que firman nuestros lectores
en internet son libres y de ellas son responsables sus autores. Por
lo tanto no compromete el pensamiento editorial de EL COLOMBIANO:
Creo que bien vale
la pena que El Colombiano haga eco de la polémica que ha rodeado
a la película LA VIRGEN DE LOS SICARIOS. La verdad es que se
presta para el manido debate de la buena imagen de Medellín y
de Colombia, pero una vez superada esta reacción primaria conviene
analizar la realidad ( o la mentalidad, el imaginario colectivo) que
en forma metafórica y a veces no tan metafórica se muestra
allí. La reacción mediante risas del público ante
algunas escenas, que describen mejor que ninguna otra cosa la mentalidad
del colombiano. La risa para anestesiar el dolor, la banalización
de lo escabrozo para seguir viviendo en sosiego, y para no tener qué
hacer nada. Hay que superar tambien la provocación propia de
Vallejo, con sus insultos y su persecución de jóvenes
ansiosos de afecto y equipos de sonido para llevarlos a la cama, para
adentrarnos en esa cultura de la muerte y de la deseperanza que caracteriza
a la juventud antioqueña.
A mi juicio, la película es una ficción que tiene una
base sociológica innegable en la realidad. Y eso es lo preocupante.
Quizá en 20 años cuando veamos la película en algún
cine club vamos a decir: así era Colombia. Creo que bien la vale
pena, en tanto, decirnos, así es es Colombia, y qué vamos
a hacer.
Esta película supera cualquier documento escrito por sociológos,
antropólogos, politólogos, etc. La literatura y el arte
en general manejan categorías descriptivas y formas narrativas
que ningún estudio académico es capaz de lograr. Piénsese
por ejemplo en CIEN AÑOS DE SOLEDAD. Si algún estudioso
contara en su libro acerca de la mentalidad fantasiosa con que un hombre
colombiano explica la realidad cotidiana, no lograría mayor credibilidad,
sin embargo la elevación de Remdios La Bella envuelta en sábanas,
nos dice con toda claridad el mismo sentimiento y la misma idea.
Cordial saludo,
Manuel José Bolívar,
vía
correo electrónico
Que
porquería de documental. Lo más triste es que la estén
ofreciendo como
"película" porque prácticamente es una colcha
de retazos.
Que
triste ver como tratan a Dios, como tratan el acontecimiento religioso
de nosotros los antiqueños mostrando los templos más sagrados
de nuestra cultura convertidos el sopladeros y expendios de drogas,
y hasta consumo de drogas en ellos. Que triste ver que en el orgullo
paisa, como es el Metro de Medellín,
muestren asesinatos de una manera tan fácil, quitándole
valor, sacrificio y entrega a nuestros cuerpos de seguridad. Que triste
ver a todo un antioqueño hijueputiando a Simón Bolívar
como si no le debiéramos respeto a nuestros patriotas.
Que
nuestra juventud ha perdido valores no es de dudarlo. Que nuestra cruda
realidad no la podemos esconder, también estoy de acuerdo. Pero
la basura que muestran en ese video-aficionado no es la realidad que
se vive en nuestra querida Colombia, tan lastimada por tantos factores
socio-culturales y ahora por medio de esa basura, disque película
" La virgen de los sicarios".
Exijamos
respeto y no recomendemos tanta basura a nuestros amigos, claro, si
te consideras un ser humano decente, colombiano y con orgullo paisa.
Padre
Duván, vía correo electrónico
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