29 de septiembre
de 2002
Aitor González apunta a
Armstrong
Madrid,
España / EFE
Aitor González, vencedor de la Vuelta a España,
cambiará de equipo la próxima temporada y ya sueña
con la ambición de todo ciclista: ganar el Tour de Francia,
aunque ello suponga quitar al estadounidense Lance Armstrong su
quinto título.
"Ya sé que Armstrong es el jefe del Tour, pero tengo
ganas de probar. En el Giro di como favorito a Armstrong para
ganar su cuarto Tour, para ir yo y quitarle el quinto", dijo
Aitor, feliz tras ganar la Vuelta en el estadio Santiago Bernabéu.
González entró en la historia de las grandes desde
el papel teórico de actor secundario. Era la baza secreta
del Kelme y su director, Vicente Belda, apostaba por él,
pero sin decirlo muy alto. Ahora pasa al escalón de la
elite y será una referencia en cualquier carrera que participe.
Se trata de un ciclista completo, capaz de arrasar contrarreloj
y de subir los puertos con los primeros. Si en la Vuelta aguantó
el tipo ante un escalador como Roberto Heras y en las cronometradas
sigue dando las exhibiciones de Madrid y Córdoba, el ciclismo
español ha encontrado un tesoro en él.
Aitor González nació en Zumárraga (Guipúzcoa)
y a los 11 años se afincó en Alicante por el traslado
profesional de su padre, quien montó una granja de conejos.
En tierras alicantinas se forjó como ciclista y su entrada
en el Kelme le catapultó hacia sus principales logros.
En la categoría júnior, Aitor González corrió
en el Gisbert de Alicante, equipo donde la otra gran promesa era
Eligio Requejo. Vicente Morán era el técnico de
ambos.
En aficionados, Aitor González siguió con Morán
como director y apuntó grandes cualidades en contrarreloj.
Ganó el Campeonato de España y repitió éxito
en los Nacionales de Melilla al año siguiente.
No tuvo fácil su paso a profesionales, pero acabó
consiguiéndolo. Aitor González se fue al Gres de
Nules (embrión de lo que posteriormente sería el
actual filial de Kelme) y en 1998 dio el salto a profesionales
a través del Telecom-Flavia, conjunto colombiano controlado
por Kelme y donde tuvo a... Vicente Belda como director.
En 1999, Aitor González ya pasó a Kelme. Las victorias
empezaron a llegar en 2000 y en 2001 ya se impuso en la Vuelta
a Murcia y debutó en una ronda de tres semanas. Este año
se ha centrado en las grandes vueltas y vistos los resultados,
tanto él como su equipo han acertado.
Dicen quienes conocen bien a Aitor que se trata de una persona
un poco despistada. Cuentan que en una Milán San Remo se
presentó sin sus zapatillas de competición y el
masajista hubo de recorrer 60 kms para ir a buscarlas al hotel
de la noche anterior.
Aitor González es íntimo amigo y compañero
de entrenamientos del madrileño Miguel Angel Martín
Perdiguero, paradójicamente el corredor que hizo un importante
trabajo para Roberto Heras en la etapa de La Covatilla. Nadie
entendió cómo un esprinter podía subir un
puerto a toda velocidad, como si disputara la etapa. "Perdi"
y Aitor coincidieron en que "en carrera todos rivales y ningún
amigo".
El vencedor de la Vuelta sorprendió en el Tour de la pasada
edición cuando en la etapa de Pontarlier, el día
de la fuga bidón que llegó con más de 20
minutos de ventaja, afrontó en solitario los ataques del
grupo de 4 holandeses que hicieron labor de equipo para descolgar
al español. Respondió a todos y al final fue segundo.
El vencedor, Erik Dekker, alucinó con la demostración
de fuerza de Aitor.
La polémica en El Angliru le colocó en el ojo del
huracán. Fue señalado como traidor ante su compañero
y líder Oscar Sevilla. "Cometí un error de
juvenil", admitió, pero también tenía
claro que quería ganar la Vuelta. La carretera dictó
sentencia.
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