Incautan 2,3 toneladas de cocaína en el Pacífico Sur
La droga iba en un semisumergible con capacidad de transportar 10 toneladas
La Armada Nacional decomisó este sábado 2,3 toneladas de cocaína en el Pacífico Sur y un semisumergible con capacidad de transportar 10 toneladas de drogas.
Le puede interesar: EXCLUSIVO | Con ascensos y dos nuevos integrantes, así quedó la cúpula del Clan del Golfo, el cartel más poderoso de Colombia
Colombia es el principal productor mundial de cocaína, seguido de Perú, y en noviembre pasado logró la incautación más grande de esa droga en la última década con 14 toneladas confiscadas en Buenaventura, su principal puerto del Pacífico.
“Incautamos 2,3 toneladas de cocaína que eran transportadas en una embarcación tipo metrera (para mercancías), en aguas del Pacífico sur”, señaló la Armada a través de la red X.
Agregaron que con ese decomiso se generaron “pérdidas superiores a 24 millones de dólares para el crimen transnacional”.
El presidente Gustavo Petro confirmó la operación y señaló en X que “la incautación de cocaína es prioritaria”, así como “la persecución de los grandes capos de la mafia internacional y sus bienes”.
La Marina también localizó un semisumergible para transportar hasta 10 toneladas de cocaína en el departamento de La Guajira. En esa región del Caribe, las Fuerzas Armadas desmantelaron un astillero ilegal del Clan del Golfo, el mayor cartel colombiano, según la Marina.
Lea también: EXCLUSIVO | La deuda de sangre que el asesinado capo Santiago Gallón Henao tenía con la mafia de Irlanda
Hace dos semanas, Portugal anunció la incautación de unas nueve toneladas de cocaína en un semisumergible interceptado frente al archipiélago de las Azores, procedente de América Latina, con tres colombianos y un venezolano a bordo.
Durante su gobierno, que inició en 2022, Petro implementó una política de “paz total” para desmovilizar a todos los grupos armados del país mediante el diálogo. Pero a seis meses de dejar el poder, los acercamientos han tenido pocos resultados y las organizaciones criminales se han fortalecido, lo que ha obligado al mandatario a dar un giro hacia una guerra frontal contra el narco.