Jhony Blandón y el tango propio de Medellín
Jhony Blandón, fundador de la academia de baile El Candombe, será reconocido en la Cumbre Mundial del Tango, en España por su trayectoria y trabajo alrededor de este género.
Periodista. Magíster en Estudios Culturales de la Pontificia Universidad Javeriana. Ha escrito en diferentes medios de comunicación colombianos como VICE, Pacifista, El Espectador y El Colombiano.
Jhony Blandón todavía se acuerda de la primera vez que bailó tango. Estaba en el colegio y tenía apenas 8 años. La profesora de folclor les enseñó un par de pasos, los niños y niñas del salón practicaron todo el año, y al final bailaron en un acto cívico del colegio.
En los casi 40 años que han pasado desde entonces, Jhony no ha dejado de bailar. Ha recorrido parte del país y el mundo a punta de tango, ha bailado en Dubai, Estados Unidos, Grecia, Argentina y España, sólo por mencionar algunos. En este último, le harán un reconocimiento público, en el marco de la 12ª Cumbre Mundial del Tango, que se celebrará entre el 12 y el 22 de marzo en la ciudad de Granada.
Le puede interesar: Conocer a Medellín a través de la música: empieza cátedra abierta en la Biblioteca Pública Piloto
Él dice que el amor por esa música le viene de familia, de sus abuelos paternos, que amaban el tango, y lo bailaban.
—En la familia me decían que era muy charro, porque yo nunca conocí a mi abuelo, pues murió joven, pero salí igual, con ese amor por la música, sobre todo por el tango —dice Jhony.
Lo raro no es que a ambos les gustara el tango, sino que lo bailaran, porque Medellín es reconocida como una ciudad tanguera, pero aquí el tango se escucha más de lo que se baila, y cuando se baila, se hace de una manera muy singular y muy propia. En parte, por eso le harán el reconocimiento público a Jhony.
“Cada aparición de la compañía Candombe en los Festivales de Granada y en las Cumbres Mundiales del Tango ha sido una verdadera sorpresa, al tratarse siempre de una creación artística auténtica. La vinculación de propuestas coreográficas con la obra de Jorge Luis Borges, Manuel Mejía y Evaristo Carriego es una clara muestra de tu capacidad para incursionar en el arte del tango más allá de sus tópicos habituales. Tu propuesta tuvo para nosotros una doble significación: por un lado, demostró que el tango es una manifestación cultural y artística de gran profundidad; por otro, que no es imprescindible haber nacido en Buenos Aires para ofrecer una creación de primer orden dentro del género”, dice en la carta que le enviaron para avisarle del reconocimiento.
Es que Jhony Blandón ha sido uno de los artífices de ese estilo propio del tango que se baila en Medellín. Aprendió de los pioneros, pasó por el grupo de baile del tránsito, por el grupo Vos Tango, fundado por Wilson Vélez, y viajó a Argentina para aprender de cerca el baile originario, asistiendo a todas las milongas que se encontraba por Buenos Aires.
En Jhony se mezclan ese estilo coreográfico y acrobático de los primeros años en Medellín, con ese tango de suelo, el tango de cuna, en el que solo con miradas se invita al baile.
Pero más allá de bailarín, Jhony Bladón es un gestor que ha procurado afianzar el tango en Medellín a través de la enseñanza, la creación de montajes con su grupo, la investigación y el entretenimiento.
Lea también: En 30 años, la Red de Músicas de Medellín ha transformado más de 80.000 vidas
Su academia, El Candombe, que está por cumplir 27 años, y tiene entre sus alumnos más destacados a Carlos Mario Aguirre y Cristina Toro, del Águila Descalza, y la artista Dora Ramírez, ofrece clases personalizadas (no solo de tango) y una milonga mensual para que quienes quieran vayan a bailar y practicar. Su bar, La Bohemia, es un espacio también dedicado al tango, con baile y música en vivo. Con su grupo hizo parte del montaje de Aire de Tango, la novela de Manuel Mejía Vallejo, en el que trabajó de la mano con el Ballet Folklórico de Antioquia y la Fundación Manuel Mejía Vallejo. También ha creado los montajes, Tango que fuiste y serás, Tango Sin Fronteras, el legado de Pugliese y Piazzolla y El Hombre de la esquina rosada, basado en el cuento de Borges con ese mismo nombre, entre otros.
Pero además, Jhony, que es graduado en la Licenciatura en Danza de la Universidad de Antioquia, tiene una tesis sobre el aprendizaje del tango entre 1990 y el 2000, donde indaga sobre ese estilo tan propio del tango local, y en los últimos años se ha enfocado en seguir las investigaciones sobre los beneficios del tango en los enfermos de Parkinson, para poner el baile y su academia al servicio de la terapia.
—El tango me ha dado todo, yo vibro con esto, lo tengo en la sangre, en el cuerpo —dice Jhony.
Jhony Blandón le entregó la vida al tango, y el tango le abrió las puertas de un mundo que él ha querido poner al servicio de la ciudad.