El incómodo momento que De la Espriella le hizo pasar a una periodista presumiendo de sus genitales
Mientras hablaba de los votos que, según él, le ha traído el “electorado femenino”, el candidato Abelardo de la Espriella terminó protagonizando una escena más cercana a un show vulgar que a una entrevista.
El candidato Abelardo de la Espriella no es el típico político que se sienta a debatir sobre las necesidades del país. De hecho, ni siquiera viene de la política: es abogado litigante. Pero ha logrado abrirse espacio en la carrera presidencial apelando a discursos radicales, promesas de mano dura, confrontación permanente y un tono machista.
Cuando muchos lo veían apenas como un personaje mediático, hoy aparece entre los opcionados para llegar a la Casa de Nariño. “Debe ser un genio en algo, pero no es fácil saber en qué”, escribió acertadamente Felipe López Caballero en Cambio.
Lo que llama la atención es la manera en que el país parece empezar a normalizar un estilo de discurso cada vez más desvergonzado, agresivo e irrespetuoso. Del otro lado se oyen aplausos, risas y seguidores que celebran cada salida de tono como si fuera autenticidad o valentía. Ese respaldo, justamente, es el que alimenta el crecimiento de su candidatura y termina borrando los límites de lo que no debería aceptarse en la conversación pública.
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Esta semana, el candidato concedió varias entrevistas en las que volvió a endurecer sus posiciones de extrema derecha. Habló de abatir manifestantes durante jornadas de protesta, descalificó periodistas llamándolos ignorantes y dejó otras “perlas”, más bien negras, que terminaron encendiendo la polémica.
La más comentada ocurrió durante una conversación radial con varios periodistas. En medio de la charla, Abelardo de la Espriella decidió sacar su celular para mostrar una fotografía suya tomada en un evento de campaña. Según él mismo, esa imagen le había ayudado a conquistar “unos votos bien bacanos del electorado femenino”. Lo que quería mostrar era el tamaño de su miembro sexual.
“¿Qué ves aquí? Amor, acércala... ¿qué más ves?”, insistía el candidato mientras le mostraba la pantalla a la única presentadora en la mesa. La periodista intentó salir del momento diciendo varias veces que no veía nada, pero el candidato siguió empujando la situación con insinuaciones sobre el tamaño de sus genitales y comentarios vulgares sobre “implantes” y “silicona”.
El video de esa entrevista ya es viral. Cientos de usuarios en las redes sociales han criticado duramente la actitud del abogado y le reclaman respeto por la contienda y el país. Claramente, para otros pareciera que el problema no es lo que dijo, sino quién se atreve a cuestionarlo.
“Decir que ganó el voto femenino ‘por lo grande que lo tiene’ habla únicamente de su pequeñez”, escribió Juan Daniel Oviedo, fórmula de la candidata Paloma Valencia.
Ella, a su vez, dijo: “Las mujeres periodistas no tienen por qué aguantar bromas sexuales, insinuaciones ofensivas ni ataques personales por atreverse a preguntar. Ese es su oficio. Entiendo la indignación que esto produce e invito a que todos elevemos el nivel del debate público. Quien se equivoca en el trato debería reconocerlo y disculparse. La libertad de prensa exige también respeto por la dignidad de quienes preguntan”.
Y agregó: “Además, no se trató únicamente de un chiste vulgar; el momento giró alrededor de presionar a una mujer para que participara de bromas sexuales que claramente intentaba evadir”.
Ahí es donde se concentró buena parte de la indignación en redes sociales. Usuarios cuestionaron el tono ordinario del intercambio y el hecho de que un aspirante presidencial convierta una conversación periodística en una especie de espectáculo de doble sentido.
Mientras el país espera debates sobre seguridad, economía o corrupción, uno de los candidatos terminó protagonizando una conversación sobre el tamaño de sus genitales frente a periodistas.
En redes sociales, por ejemplo, cuestionan la normalización de actitudes invasivas disfrazadas de “humor” o espontaneidad. Varios comentarios señalaron que la periodista intentó marcar distancia desde el primer momento, pero aun así el candidato continuó empujando la situación.