Mundial 2026: Un total de 289 futbolistas no portarán la camiseta del país donde nacieron, ¿qué selección tiene 25 nacionalizados?
El porcentaje se eleva al 23.2 % por encima de los 16.5 % de Catar 2022. El país con más jugadores nacionalizados tiene una base de neerlandeses.
Jugar para el país donde nacieron o darle ese privilegio a la patria chica de su papá o de su mamá es una disyuntiva que ha venido creciendo en el fútbol mundial, y supone una difícil decisión para muchos deportistas de élite.
Los casos recobran mayor interés cuando estamos a las puertas de la Copa Mundo de Norteamérica 2026, donde 289 jugadores (23.2 % frente al 16.5 % de Catar 2022), de los 1.248 que actuarán, no juegan para su país natal, de acuerdo con un informe publicado por el analista Jaime F. Macías en su cuenta de X @Jaimefmacias.
En total, 40 de las 48 selecciones tienen una o varias figuras nacionalizadas, siendo las más representativas Curazao con 25 (la mayoría de Países Bajos, solo es nativo Tahith Chong), Congo con 20 y Marruecos con 19. Nueve elencos (ver tabla adjunta) solo tienen un “foráneo”, el resto de dos en adelante.
El caso más fascinante es el de Michael Olise, compañero de Luis Díaz en el Bayern de Múnich. El extremo derecho que ostenta cuatro nacionalidades optó por representar a Francia, así al comienzo haya tenido que enfrentar dificultades por el idioma en los entrenamientos y partidos.
Según los registros oficiales de elegibilidad de la Fifa, Olise nació en Hammersmith, Londres, Inglaterra. Allí se formó futbolísticamente y pasó por las academias del Chelsea, Manchester City y Reading. Su mamá es de nacionalidad franco-argelina y, al tener ella la ciudadanía francesa, le transmitió el derecho a Michael. Su papá es de Nigeria, lo que le abría las puertas de las ‘Águilas Súper Verdes’. Y podía jugar con el combinado de Argelia, por herencia materna.
Cuando Olise empezó a desplegar su talento en el Crystal Palace, todas las federaciones se movieron. Nigeria dio el primer paso, pues en 2021 el entonces técnico de la Selección, Gernot Rohr, lo incluyó en una lista de reservas para los partidos de clasificación a la Copa Africana de Naciones. Michael no viajó.
La federación inglesa intentó convencerlo en múltiples ocasiones para que se uniera a los ‘Tres Leones’, argumentando que se había criado allí y que su proyección en la Premier League lo ponía en la órbita de la Selección.
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Pero fue Francia la que ganó el pulso. Desde las categorías juveniles (Sub-18), Olise mostró inclinación por representar al país de su madre. La Federación Francesa de Fútbol lo arropó en sus procesos formativos y el punto de quiebre definitivo se dio con los Juegos Olímpicos de París. Thierry Henry lo citó como la gran figura de la Selección de Francia Sub-23, donde Olise brilló y se colgó la medalla de plata.
Su rendimiento bajo las órdenes de Henry, sumado a su posterior millonario fichaje por el Bayern Múnich, sepultó cualquier otra opción: Didier Deschamps lo convocó a la Selección absoluta de Francia, debutando de manera oficial en la Nations League. Al disputar partidos oficiales de categoría absoluta con Les Bleus, Michael Olise quedó blindado.
A veces, más que por estrategia de carrera, la decisión responde más “al corazón” y a la herencia de sus padres, como aseguró Achraf Hakimi, nacido en Madrid, España, pero que optó por Marruecos: “Lo intenté (con España), pero no me sentí cómodo”, contó el actual capitán y estrella de los ‘Leones del Atlas’.
¿Cuáles son los casos mas famosos?
Entre los jugadores que nacieron en un país, pero representan al de sus raíces, también está Erling Haaland (Noruega/Inglaterra). El atacante nació en Leeds, Inglaterra, cuando su padre, Alf-Inge Haaland, jugaba en la Premier League. Aunque tiene la nacionalidad británica, siempre tuvo claro que representaría a Noruega.
Kylian Mbappé (Francia/Camerún/Argelia) nació en París. La superestrella francesa posee también la nacionalidad camerunesa (por su papá) y argelina (por su mamá).
Pierre-Emerick Aubameyang (Gabón/Francia/España) nació en Francia, su madre es española y su padre gabonés. Aunque jugó en las juveniles de Francia, decidió representar a la selección de Gabón por una promesa familiar.
Emigraron y se nacionalizaron
En este grupo aparecen Lionel Messi (Argentina/España), quien llegó a Barcelona a los 13 años. En 2005 obtuvo la doble nacionalidad. La Real Federación Española de Fútbol intentó tentarlo para jugar con la “Roja”, pero Messi siempre priorizó a la Albiceleste.
Pepe (Portugal/Brasil): el defensor central nació en Maceió, Brasil. A los 18 años se mudó a Portugal para jugar con el Marítimo y, tras obtener la nacionalidad lusa, se convirtió en una leyenda de la selección de Portugal.
La tarea de convencer a los futbolistas conlleva un trabajo arduo para los entrenadores, por mucho que la FIFA haya suavizado las reglas para facilitar el proceso de nacionalización. El fenómeno se amplificó cuando esa entidad decidió autorizar desde 2003 que los jugadores que han sido internacionales con un país en categoría juvenil pueden pasar a defender a otro antes de su paso a la absoluta.
La última actualización de la normativa al respecto, en 2020, estipula principalmente que los futbolistas que han estado con una selección absoluta pueden cambiar de combinado si no han participado en una fase final de una gran competición (Mundial, Eurocopa, Copa América o Copa de África, por ejemplo). De esta forma, 210 jugadores han obtenido un cambio de nacionalidad deportiva desde 2025, según la FIFA.
¿Qué figuras foráneas habrá en Norteamérica?
Josué Casimir, nacido en Francia, optó por cambiar a la camiseta de Haití, con la que suma ya seis partidos. “Para mí supone una alegría inmensa poder servir al país de mis padres y honrarles así. La decisión llegó de una manera natural y me daba una posibilidad de jugar el Mundial”, admitió el jugador del Auxerre francés.
Uno de los hijos de la leyenda francesa Zinédine Zidane, Luca, tomó su decisión el pasado octubre a favor de Argelia, la nación de sus abuelos paternos. Luca Zidane jugó como arquero en selecciones juveniles de Francia y optó por los Zorros del Desierto el año pasado, pensando en la Copa de África que se jugó en diciembre. Pero sobre todo en el Mundial, aunque tenía una lesión en la mandíbula.
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Con problemas en ataque, el seleccionador de Bélgica, Rudi García, consiguió convencer a Matías Fernández-Pardo de unirse a sus Diablos Rojos. El atacante del Lille, seleccionado varias veces en su etapa juvenil con España, vivirá el Mundial con Bélgica. Marruecos también se llevó a otro español, Brahim Díaz.
La joven promesa de 18 años Ayyoub Bouaddi, del Lille francés, tras jugar diez veces con la selección Sub-21 de Francia, decidió pasar a defender a Marruecos, el país de origen de sus padres, para poder participar en Norteamérica 2026.