¿Acoso o beneficio? El drama de recibir hasta 20 llamadas con ofertas de servicios financieros al mes
Recibir 20 llamadas en un mes con ofertas de crédito no solicitadas revela cómo vacíos legales y posibles fraudes alimentan el acoso telefónico del consumidor.
Periodista de economía de El Colombiano. Oidor de tangos. Sueño con una Hermosa sonrisa de luna.
En lo que va de 2026 he bloqueado al menos 20 números telefónicos de llamadas entrantes a mi celular. En la mayoría de los casos se trata de ofertas de servicios financieros que no he solicitado o de planes de telecomunicaciones que no necesito.
Tras un ejercicio sistemático —que requirió paciencia— pude constatar que durante febrero recibí 20 llamadas provenientes de 10 números diferentes. Todas se presentaban a nombre de un establecimiento bancario y utilizaban una voz de inteligencia artificial, a veces masculina y otras femenina, que proponía modificar las condiciones de una obligación crediticia.
Vea aquí: ¿Cómo denunciar a las entidades que incumplan la ley “dejen de fregar”?
Cada llamada duraba cerca de dos minutos, lo que implica que durante el mes escuché unos 40 minutos del mismo mensaje automatizado. En él se explicaba que era posible reducir el valor de la cuota mensual del crédito ampliando el plazo de pago.
La oferta incluía la promesa de mantener la misma tasa de interés y permitir una extensión del plazo hasta por 36 meses adicionales, lo que disminuiría el valor de la cuota mensual. A continuación se explicaban cuatro alternativas de ampliación del plazo y se invitaba a marcar una tecla para aceptarlas.
Le puede interesar: Tome nota: así puede registrar su número para evitar llamadas y mensajes comerciales a su celular
El mensaje finalizaba con una invitación a aprovechar una oportunidad “exclusiva y por tiempo limitado para hacer la vida financiera más ligera desde hoy”. Luego concluía con la instrucción: “Si deseas repetir las opciones, marca cero. Si no estás interesado, marca nueve. Feliz día”.
¿Y la ley “Dejen de fregar”?
Tras hacer el inventario de llamadas revisé el alcance de la Ley 2300 de 2023, conocida como la ley “Dejen de fregar”, que regula los canales, horarios y la frecuencia con los que los consumidores pueden ser contactados por entidades vigiladas por la Superintendencia Financiera —como los bancos— y por empresas que realizan actividades de cobranza.
Sin embargo, expertos en legislación y exfuncionarios de la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) advierten que la norma incluye un vacío legal.
En su artículo quinto se establece que las disposiciones también aplican a las relaciones comerciales entre proveedores de bienes y servicios y consumidores frente al envío de mensajes publicitarios mediante SMS, aplicaciones de mensajería, correos electrónicos o llamadas telefónicas.
En la práctica, lo que inicialmente se planteó como una herramienta para regular la gestión de cobro de cartera, también abre la puerta para que las áreas comerciales contacten a los consumidores con fines promocionales.
La ley señala además que, una vez establecido un contacto directo con el consumidor, este no debería ser contactado más de una vez al día ni dentro de la misma semana, además de fijar horarios específicos para estas comunicaciones.
Más noticias: Tras control de Tigo sobre Movistar, empleados estarían recibiendo oferta para retirarse voluntariamente de la empresa
No obstante, en el registro de llamadas aparecen tres contactos el mismo día —el 6 de febrero, así como los días 12 y 21— en los que, a nombre del banco, se ofrecía flexibilizar las condiciones del crédito.
Bombardeo telefónico
Paradójicamente, mientras redactaba este texto recibí una nueva llamada, esta vez de un supuesto asesor del banco, quien ofrecía una opción crediticia asociada a la obligación a mi nombre.
Tras escuchar durante un minuto la oferta, interrumpí al presunto asesor —quien ya había advertido que la llamada estaba siendo grabada por motivos de calidad—, colgué y bloqueé el número desde el cual se originó el contacto.
De inmediato, como si se tratara de un bombardeo telefónico, comenzaron a ingresar nuevas llamadas: tres operadores de telecomunicaciones ofrecían cambiar el plan actual, renovar el teléfono o cambiar de proveedor.
La sospecha de fraude
Ante la frecuencia de las llamadas —la mayoría provenientes de números que comienzan con 318 934 o 318 937— consulté con el establecimiento de crédito mencionado.
Tras realizar verificaciones internas, la entidad aseguró que ninguno de esos números pertenece al banco ni a los call centers que gestionan sus operaciones.
Vea también: Colombia concentraría el mayor mercado de telecomunicación en Latinoamérica y la OCDE
La explicación preliminar es que podría tratarse de intentos de fraude. Sin embargo, llama la atención que los supuestos asesores —humanos o automatizados— poseen información sobre el crédito y el monto adeudado, lo que les permite elaborar simulaciones de alivio financiero. La pregunta inevitable es: ¿cómo obtuvieron esos datos?
Como medida preventiva, la entidad anunció que pondrá en marcha una prueba piloto durante tres meses con el sistema Truecaller, que permitirá a los clientes identificar en pantalla los números oficiales del banco cuando reciban llamadas.
Incluso me ofrecieron participar en la prueba. Amablemente respondí que no.
Registro de números excluidos
La Resolución CRC 5050 de 2016 establece que los usuarios pueden inscribir gratuitamente el número de su línea celular en el RNE para evitar la recepción de mensajes cortos de texto (SMS) con fines publicitarios o comerciales.
Adicionalmente, de conformidad con la Ley 2300 de 2023, cualquier consumidor podrá inscribirse en el RNE para solicitar su exclusión de ser contactado para fines comerciales y publicitarios a través de mensajería por aplicaciones web, correo electrónico y llamadas telefónicas.
La inscripción en el RNE no implica que el usuario no recibirá mensajes relacionados con la prestación del servicio por parte de su operador, tales como avisos de vencimiento o corte de facturación. Estos mensajes pueden ser enviados por el operador, siempre que no impliquen ningún costo para el usuario.
Realizada la inscripción correspondiente, el operador, los proveedores de contenidos y aplicaciones (PCA) e integradores tecnológicos deberán dejar de enviarle mensajes a través de SMS con contenido comercial o publicitario dentro de los cinco (5) días hábiles siguientes para enviar ese tipo de mensajes. Pero hay quienes aseguran que estar en este registro no sirve.