“Decretar un aumento del mínimo por encima del 23% agravó un incremento significativo de inflación”: junta del BanRep
Banco de la República subió las tasas a 10,25% para frenar la inflación, en una economía dinámica, con expectativas al alza y fuertes debates internos.
Comunicador social - Periodista de la UPB Bucaramanga. Magíster en Estudios Políticos de la Universidad de Caldas. Especialista en Comunicación Digital. Premio Nacional de Periodismo Simón Bolívar 2023. Miembro de Consejo de Redacción.
La Junta Directiva del Banco de la República decidió, por mayoría, incrementar en 100 puntos básicos la tasa de interés de política monetaria, llevándola a 10,25%, el pasado 30 de enero.
Cuatro directores respaldaron el aumento, dos votaron por una reducción de 50 puntos básicos y uno prefirió mantenerla sin cambios.
La votación reflejó un debate profundo sobre el rumbo de la inflación, el crecimiento y los riesgos macroeconómicos que enfrenta el país, según analistas.
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Por qué la mayoría apoyó un alza fuerte de tasas de interés
Así las cosas, este 4 de febrero se conocieron las minutas de la última junta del Banco de la República, en la que se conoció que uno de los puntos más sensibles fue el deterioro de las expectativas.
“En enero, los analistas elevaron sus proyecciones de inflación para finales de 2026 de 4,6% a 6,4%, y para 2027 de 3,8% a 4,8%. Las expectativas implícitas en los mercados de deuda también aumentaron y superan el 6% en el horizonte de dos años, un nivel incompatible con la meta del banco central”, se lee en el reporte.
Por lo tanto, los directores que votaron por subir 100 puntos básicos reconocen que “es una decisión exigente para la economía, pero la consideran indispensable para evitar un desanclaje persistente de la inflación y proteger la estabilidad macroeconómica en el mediano y largo plazo”.
Advierten que está en juego la credibilidad del Banco de la República y su compromiso con la meta de inflación, pilar del esquema de inflación objetivo vigente desde el año 2000.
No es un detalle menor; el 2025 fue el quinto año consecutivo sin cumplir la meta.
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¿Quiénes integran la Junta Directiva del Banco de la República?
La Junta Directiva está conformada por siete miembros, que incluye a al ministro de Hacienda y Crédito Público, el gerente general y cinco miembros de dedicación exclusiva, que son llamados codirectores.
Así las cosas, los miembros son: Germán Ávila Plazas, ministro de Hacienda y Crédito Público; Leonardo Villar, gerente general; y los codirectores: Bibiana Taboada, Mauricio Villamizar, Olga Lucía Acosta, Laura Moisá y César Giraldo.
Salario mínimo, expectativas y tasa real: el núcleo del problema
Para este grupo, la inflación dejó de caer en 2025 y las expectativas comenzaron a subir con fuerza en el segundo semestre, en medio del deterioro fiscal y el vigor de la demanda interna.
“El aumento del salario mínimo para 2026, decretado por el Gobierno por encima del 23%, agravó el panorama al empujar aún más las expectativas inflacionarias”, y amenazar con ampliar desequilibrios como el déficit fiscal y el de cuenta corriente, dado su impacto sobre pensiones y gasto público.
Además, el salto de cerca de 200 puntos básicos en las expectativas de inflación a un año redujo la tasa de interés real ex ante y volvió neutral una política que, según la Junta, no debería serlo.
“El incremento de 100 puntos básicos sería apenas el inicio de un nuevo ciclo monetario”.
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La visión de quienes pedían bajar la tasa
Los dos directores que votaron por una reducción de 50 puntos básicos consideran que el repunte inflacionario reciente obedece principalmente a choques de oferta en alimentos y precios regulados, sobre los cuales la política monetaria tiene poco efecto.
Esperan que estos choques se disipen en 2026, ayudados por la apreciación del peso y una eventual reducción de los precios de los combustibles, favorecida por menores precios del petróleo.
Argumentan que “subir tasas en un contexto de mayor salario mínimo, crecimiento económico, caída del desempleo y más exportaciones no tradicionales podría generar efectos inflacionarios vía mayores costos financieros y menor producción”.
También destacan una recomposición del ingreso a favor del trabajo y advierten que un ajuste fuerte de tasas podría frenar el nuevo modelo de crecimiento basado en el consumo interno y acentuar la revaluación del peso.
Incluso cuestionan las limitaciones del modelo semiestructural 4GM-LM usado por el equipo técnico.
La postura de mantener la tasa sin cambios
El director que votó por mantener la tasa resaltó avances inéditos: mejora de la demanda interna nacional y regional, mayor gasto de los hogares, mejores condiciones de financiamiento y recuperación del crédito.
Señaló cambios positivos en la matriz exportadora, en la estructura laboral y en la inversión productiva, en un entorno de mayor confianza.
Desde una revisión de literatura, sostuvo que “los salarios llevan décadas rezagados frente a la productividad y que altos márgenes empresariales permitirían absorber el aumento salarial sin trasladarlo necesariamente a precios”.
Mantener la tasa, en su visión, daría espacio a una reorganización de la economía sin generar daños irreversibles a la inversión.
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