En enero se disparan hasta 35% las inscripciones al “gym”, pero muchos se retiran a los dos meses
Las mensualidades de los gimnasios oscilan entre $70.000 y $400.000. Algunas cadenas del país reportan que entre enero y marzo logran retener hasta el 90% de los usuarios que se inscriben al comenzar el año.
Aprendiz de deportes. Apasionado por el periodismo deportivo, amante del café colombiano.
Impulsados por cumplir los propósitos de un año nuevo, verse y sentirse mejor consigo mismos, son varios los colombianos que deciden comenzar a entrenarse en un gimnasio en enero. Por esa razón, los gimnasios (o centros de entrenamiento, como les llaman ahora) viven su mejor temporada cada enero. Este primer mes acumula el mayor volumen de llegada de usuarios. Ya se sabe que mucha gente hasta paga el año, aunque tiren la toalla a mitad de camino.
De acuerdo con un sondeo realizado por EL COLOMBIANO con cadenas de gimnasio de barrio, modelos low cost y marcas premium, el crecimiento de usuarios que se inscriben en un gimnasio al inicio del año suele ubicarse entre el 20% y el 35% frente a otro cualquier mes. En algunos casos, especialmente en establecimientos de barrio o sedes con clases dirigidas, el impacto puede ser incluso mayor.
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Pero este comportamiento no es un dato aislado ni una moda pasajera, el país, desde hace varios años, se ha consolidado como uno de los más “fitness” de Latinoamérica. Según la consultora Bain & Company, el 51% de los colombianos ya incorporó el ejercicio regular como parte integral de su rutina, superando el promedio regional, que se ubica en el 49%. Esta tendencia ha impulsado una industria que hoy por hoy mueve alrededor de US$400 millones anuales, con una oferta diversa que cuenta con grandes complejos deportivos o hasta pequeños gimnasios barriales.
Entre las principales marcas que lideran este mercado a nivel nacional se encuentran Bodytech, Smart Fit, Action Black y Athletic Gym, además de decenas de franquicias y proyectos independientes que, año tras año, ven en enero una oportunidad decisiva para captar nuevos usuarios y consolidar su base de clientes.
El “efecto enero”: más inscripciones, pero más presión
Para los gimnasios, enero no solo representa un aumento en las inscripciones, sino un periodo de alta exigencia operativa. Más usuarios implica más ocupación de máquinas, mayor demanda de clases y una presión adicional sobre entrenadores y personal administrativo.
En Action Black, cadena especializada en entrenamiento guiado y de alta intensidad, enero es considerado el mes más fuerte del año. “Es cuando la gente vuelve a mirarse y a decir: ‘este año me elijo a mí’”, explica su CEO, Wilder Zapata. Quien señala que, durante ese mes las suscripciones aumentan entre un 25% y un 30% frente a un mes promedio, y en algunos casos pueden concentrar hasta el 30% de las afiliaciones anuales.
Sin embargo, el empresario aclara que el verdadero desafío no está en atraer usuarios, sino en lograr que se queden. “Enero trae intención, pero nuestro trabajo es convertir esa intención en hábito. No nos obsesiona cuántos entran, sino cuántos siguen entrenando en marzo”, señala.
Ese patrón se repite en gran parte del sector. Aunque el inicio de año está cargado de motivación, muchos usuarios abandonan semanas después, una realidad que obliga a los gimnasios a repensar sus estrategias de acompañamiento, fidelización y experiencia.
Precios, promociones y el peso del modelo low cost
Uno de los factores que más influye en la decisión de inscripción en enero es el precio. En ese contexto, el modelo low cost ha ganado un terreno significativo en Colombia, encabezado por Smart Fit, cadena de origen brasileño que hoy cuenta con 224 sedes en el país y más de cinco millones de usuarios a nivel global.
Desde la compañía reconocen que enero es uno de los meses más relevantes del año en términos de inscripciones y renovaciones. Tras la temporada de fin de año, cuando muchas personas se desconectan de sus rutinas, el inicio del calendario representa un “pico claro de interés y acción”, especialmente entre quienes buscan retomar hábitos saludables.
La estrategia de precios es clave. Para 2026, Smart Fit ofrece una tarifa promocional desde $49.900 para el primer mes, un valor pensado para reducir la barrera de entrada. A partir del segundo mes, los precios se ajustan según el plan: el plan Black pasa a $119.900 mensuales, el plan Fit sube a $69.900, mientras que el plan Smart mantiene una tarifa fija de $89.900.
“Las promociones de inicio de año juegan un papel muy importante en la decisión de los usuarios”, señalan voceros de la compañía. “Para muchos, estos incentivos aceleran la inscripción o renovación, tanto por la percepción de valor como por la urgencia de aprovechar condiciones especiales”.
En el último año, Smart Fit registró un crecimiento del 18% en su número de clientes en Colombia y anunció un ambicioso plan de expansión para 2026, con la apertura de más de 340 nuevas unidades a nivel global. A comienzos de este año, la cadena superó las 2.000 sedes, con Brasil como su principal mercado, seguido por México y Colombia.
“Llegar a 2.000 sedes demuestra la fortaleza de nuestro modelo de negocio y la consistencia de nuestra operación y ejecución. Pero, sobre todo, confirma que vamos por el camino correcto para transformar la relación de las personas con la actividad física en distintos contextos culturales”, explica Diogo Corona, director de operaciones del Grupo Smart Fit.
El segmento premium: menos volumen, más experiencia
En el extremo opuesto del mercado, los gimnasios premium también sienten el impacto de enero, aunque con una lógica distinta. En Bodytech y Athletic Gym, pertenecientes al Grupo Bodytech, el primer mes del año representa cerca del 13% de las ventas anuales, una cifra relevante, pero no determinante.
“Enero sigue siendo importante, pero ya no concentra todo el negocio”, explica Gigliola Aycardi, vicepresidenta ejecutiva del grupo. Según la directiva, el perfil del usuario premium ha cambiado: hoy busca una experiencia integral que combine entrenamiento, salud, bienestar y acompañamiento profesional.
Los planes mensuales en este segmento oscilan entre $135.000 y $250.000, dependiendo de la sede y los servicios incluidos. Más allá del precio, el diferencial está en el acceso a entrenadores especializados, evaluaciones médicas, clases personalizadas y espacios diseñados para una experiencia más cómoda.
Un dato que llama la atención es que cerca del 50% de los nuevos afiliados nunca había estado en un gimnasio, mientras que el resto se divide entre renovaciones y usuarios que regresan tras un periodo de inactividad. En respuesta a esta demanda, el grupo anunció la apertura de nuevas sedes en Colombia, con inversiones que superan los $16.000 millones.
Los gimnasios de barrio y el “boom” de enero
En los gimnasios de barrio, el impacto de enero es aún más evidente. Manolo Zapata, administrador y jefe de planta de Animal X Buenos Aires, lo resume sin rodeos: “Es un mes demasiado bueno para nosotros. Sin exagerar, el ingreso de personas puede aumentar hasta un 300%”.
En un mes normal, este gimnasio recibe entre 250 y 300 personas al día, pero en enero la cifra puede llegar a 500 usuarios diarios. Las promociones son una herramienta clave para atraer público. La mensualidad ronda los $160.000, pero se ofrecen paquetes como dos meses por $280.000, que permiten asegurar mayor permanencia.
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“Llega gente nueva, gente que vuelve después de mucho tiempo y otros que sienten remordimiento por los excesos de diciembre”, comenta Zapata. Según su experiencia, la mayoría de los usuarios no sabe cómo entrenar, lo que explica el auge de las clases dirigidas y los programas guiados.
Animal X cumple 14 años en Medellín y cuenta con 35 sedes en Colombia, además de presencia en Argentina y planes de expansión hacia Miami, Estados Unidos.
Permanecer: el gran reto
Aunque enero llena los gimnasios, febrero y marzo definen el verdadero éxito del negocio. Juan David Giraldo López, socio de Power Gym, lo tiene claro: “Entre el 40% y el 50% de quienes ingresan en enero no continúa”.
Power Gym maneja tarifas accesibles, desde $70.000 mensuales, con opciones de tiqueteras, planes bimestrales, trimestrales y anualidades. En enero, el crecimiento suele ubicarse entre el 15% y el 20%, impulsado por promociones y mayor conciencia sobre la salud.
“Antes, enero no era tan fuerte porque mucha gente estaba de vacaciones. Hoy eso cambió: enero ya es un mes clave para empezar”, señala Giraldo. Aun así, reconoce que el acompañamiento y la experiencia del usuario son determinantes para evitar la deserción.
Un hábito que va más allá
Más allá de las cifras, el auge de los gimnasios refleja un cambio cultural profundo. El ejercicio dejó de ser solo una meta estética y se convirtió en un pilar del bienestar físico y mental. La pandemia, el estrés laboral y la búsqueda de equilibrio impulsaron una relación distinta con el cuerpo y la salud.
“Hoy en día, el usuario no busca solo bajar de peso; busca sentirse mejor, tener energía y calidad de vida”, concluye Wilder Zapata. En ese contexto, enero seguirá siendo el mes que pone a prueba —y mueve— a toda la industria fitness en Colombia, pero el verdadero reto seguirá estando en transformar los propósitos en hábitos duraderos.
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