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“Quintero tenía una agenda en las tinieblas en la que negoció el gobierno”: Luis Bernardo Vélez

El concejal oficializó ayer su precandidatura a la Alcaldía de Medellín, que enfocará en recuperar el rumbo de la ciudad. Sigue arrepentido de haber apoyado al alcalde en las elecciones.

  • El concejal Luis Bernardo Vélez le coquetea a la Alcaldía de Medellín por tercera ocasión en su carrera política. FOTO Camilo Suárez
    El concejal Luis Bernardo Vélez le coquetea a la Alcaldía de Medellín por tercera ocasión en su carrera política. FOTO Camilo Suárez
08 de febrero de 2023
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El concejal Luis Bernardo Vélez oficializó este martes, en el salón Tayrona del Hotel Nutibara, su precandidatura a la Alcaldía con el movimiento significativo de ciudadanos Cuidemos Medellín, que inscribió a finales del año pasado y con el que ya comenzó a recoger firmas.

En diálogo con EL COLOMBIANO recordó su última experiencia electoral, en 2019, cuando apoyó al entonces candidato Daniel Quintero, que hoy califica como una equivocación por la que sigue pidiendo perdón a la ciudad.

Hay una percepción de que usted se baja de las aspiraciones a la Alcaldía, ¿qué opina?

“Solamente he desistido de una aspiración, que fue la pasada, cuando apoyé a Daniel Quintero. La anterior, en 2015, cuando yo era concejal, quería aspirar, pero la ASI le dio el aval a Alonso Salazar y no pude hacerlo”.

¿Cuánto le aportó usted a Quintero para que ganara en 2019?

“Yo le aporté muchísimo. Lo que le aporto siempre a la política es confianza, porque tengo una sensibilidad social, un recorrido, una formación, una credibilidad en la ciudad. Yo no sé cuántos votos tengo, pero en la opinión da la sensación de que si yo apoyo a alguien es porque ese alguien se parece a mí. Ese es parte del dolor que uno puede tener con Daniel Quintero, yo hubiera querido que eso no ocurriera, porque lo acompañamos, trabajamos seis meses, le ayudamos a construir todo el modelo social en su programa de gobierno, pero él traicionó la ciudad, traicionó los programas sociales y, sobre todo, traicionó la confianza de Medellín en la política. Yo creo que el daño de Quintero no solamente es tangible, hay unos intangibles, como la confianza en la institucionalidad y en la política”.

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¿Por qué dice que hubo traición?

“A mí me traicionó, pero finalmente él, con unas falsas promesas y con un relato que no correspondía ni siquiera a su historia personal, hace una campaña de expectativas y logra unos resultados favorables para él, pero a costa de tener dos campañas, porque gran parte de la desilusión que tenemos muchos y de la ruptura mía con él es que él no era ningún independiente, él tenía secuestrado de alguna manera los presupuestos de Medellín desde la campaña, él negoció el gobierno desde la campaña. Y eso después, cuando hizo los nombramientos del conglomerado y del gabinete, se demostró y se sigue demostrando. Yo creo que ni siquiera tiene gobernabilidad ni posibilidad de manejo en entidades como la ESU, el Inder, la Secretaría de Educación, porque él desde campaña vendió eso. Él tenía dos agendas. Una, en la que se mostraba como independiente y otra por debajo, en las tinieblas, en cuartos oscuros, donde negoció el gobierno y que apareció en la noche del triunfo del 27 de octubre”.

¿Esa situación fracturó de pronto a su equipo, a la gente que siempre ha estado con usted?

“La mayoría de personas que ha hecho parte de mi equipo político, que me ha acompañado desde el año 2000, sigue con nosotros, seguimos construyendo. Hay otras personas que eligieron el modelo de Quintero y se quedaron con él. Dicen algunos que eso es normal en la política, yo me resisto, pero esa es la realidad política”.

¿Y eso no le restó a usted mismo confianza de parte de los ciudadanos?

“Si yo fuera un político corrupto, en un gobierno como el de Quintero, estuviera lleno de plata, millonario. Yo no juego con la política, yo siempre a todos los alcaldes que he acompañado les reconozco que los humanos tenemos errores, de improvisación, de falta de planeación, de muchas cosas, pero lo que yo no perdono es hechos de falta de transparencia. Por fortuna, yo corregí a tiempo, asumí públicamente, pedí perdón y vuelvo y lo pido a la ciudad, porque yo sé que mi decisión pudo traer a otros que tomaron la misma decisión. Pero todo fue de buena fe, creyendo que era una buena opción. Y bueno, resultó que eso no fue así, y creo que, por fortuna, me marginé a tiempo de Quintero”.

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Usted dice que quiere ser alcalde, pero algunos creen que no va a llegar hasta el final, ¿qué les responde?

“Por mi historia, por mis condiciones, por la experiencia que tuve con Quintero, por la responsabilidad que tengo, no estoy haciendo este ejercicio para volver a ser concejal, encabezar la lista del Concejo, ser congresista u ocupar un cargo en el gabinete. No me interesa, yo quiero ser alcalde de Medellín, porque creo que es el momento, tengo las condiciones personales, de trayectoria, éticas, para ser el mejor alcalde que haya tenido esta ciudad”.

¿Y cómo va a financiar el proceso y la campaña?

“Como siempre hemos financiado. Inclusive, yo vendí boletas para la campaña de Daniel Quintero, le impulsé banquetes, él en esa simulación y yo en esa ingenuidad. En todas las campañas somos un colectivo y hacemos eventos. El 28 de este mes, por ejemplo, vamos a hacer una cata de vinos, tenemos una red de amigos para recoger las firmas, pero también para recoger los fondos. No solamente es que nos den recursos, sino que muchos gastos que tenemos nos los donan, como espacios o sillas para la logística. Y algunos gastos son de mi propio bolsillo. Esta es una campaña que no va a tener muchas sumas de dinero, porque aquí no vamos a repartir tabletas ni marranos ni sancochos”.

Entre los precandidatos a la Alcaldía, ¿con quiénes aceptaría alianzas y con quiénes no?

“Tenemos unas líneas rojas, yo no aceptaría ningún acuerdo con alguien que sea de la esencia de este gobierno o alguien que se esté camuflando como contradictor de Quintero y no lo sea, que también creo que van a aparecer muchos casos. Tenemos una conversación que hacer con muchas personas con las que hemos tenido mucha historia y coincidencias, como Juan David Valderrama, Luis Peláez, César Hernández. Hablamos con todas las personas que tengan un interés sano por esta ciudad, por cuidarla, pero quiero invitar a que trascendamos más allá del antiquinterismo, eso solo no nos puede unir, nos tiene que unir también un proyecto de ciudad”.

¿Ustedes van a tener lista al Concejo?

“Ya tenemos varias personas, estamos mirando qué implica eso en temas políticos y económicos, pero yo quisiera tener una lista que se llame Cuidemos Medellín en el Concejo”.

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Si Federico Gutiérrez se lanza a la Alcaldía, ¿cambiaría su panorama?

“La ciudad no tiene dueños, aquí todos estamos compitiendo en igualdad de condiciones, tenemos una propuesta seria, con experiencia, que no depende de si un candidato se lanzó. Creo que no es serio depender de que alguien aparezca o no, es que nosotros tenemos un proyecto colectivo construido hace mucho tiempo, mi aspiración no depende de que Federico aparezca o no aparezca”.

¿Cómo va a ser ese proceso de recolección de firmas?

“Nosotros, a partir de hoy, empezamos a recorrer las calles para pedirle a la gente su firma. Para nosotros el ejercicio de la firma no es suficiente, queremos que la recolección de firmas se vuelva una acción política se vuelva un enamorar personas de este proyecto. Ya tenemos unas 400 personas y queremos sumar más bajo la figura de cuidadores y cuidadoras. Cuando yo me convierto en un cuidador, me convierto en una persona que tengo unas acciones que mejoran la vida del otro, necesitamos más cuidadores, del sector de la salud, cultura, educación, con nosotros están cuidadores de personas mayores, de personas con discapacidad o en situación de calle. Hoy, más que nunca, necesitamos volvernos un montón de cuidadores de una ciudad herida, con desesperanza, en muchas ocasiones con desconfianza. Cuidar significa querer, nadie cuida lo que no quiere”.

Finalmente, ante una posición tan crítica del actual gobierno, ¿cuál cree que es el mayor reto?

“La mayoría de las políticas sociales que hoy son acuerdos municipales las he liderado yo. Por eso puedo dar constancia de que la política social en Medellín está absolutamente destruida, aquí no hay procesos, basta ver lo que pasó en Buen Comienzo, con la política de adulto mayor, de infancia y adolescencia, de habitantes de calle ha sufrido por causa de la politiquería, de la falta de rigurosidad técnica, de la improvisación, de un gobierno que le preocupa más lo electoral que el gobierno. La política social retrocedió 500 años, antes todos los alcaldes cuidaban de mantener un proceso y eso dio buenos resultados, pero él llegó con un modelo de polarización, de buenos y malos, de ver cómo enemigos a los empresarios y eso trajo muchos daños en la ciudad”.

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