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Ya van a la universidad 10 mil jóvenes de veredas de Antioquia

  • Con el programa de becas se benefician jóvenes de veredas, como el caso de Duván Rodríguez en el Tecoc, sede en Santa fe de Antioquia. FOTO cortesía
    Con el programa de becas se benefician jóvenes de veredas, como el caso de Duván Rodríguez en el Tecoc, sede en Santa fe de Antioquia. FOTO cortesía
Por gustavo ospina zapata | Publicado el 16 de noviembre de 2015
Infografía
Ya van a la universidad 10 mil jóvenes de veredas de Antioquia
9.315

becarios ha tenido el programa hasta hoy. Acaban de abrir cupo para otros mil.

$118

mil millones se han invertido en este programa entre Medellín y Antioquia.

en definitiva

El programa de becas de la alianza AMA logrará la meta de brindarles educación universitaria a más de 10 mil estudiantes de veredas alejadas de los municipios de Antioquia.

Cuando cursaba el grado noveno, Duván Rodríguez Valderrama tenía sueños grandes: “hacer una carrera, ser profesional y servirle a mi gente”, recuerda. Pero la realidad le decía que su anhelo podía ser un imposible, pues residente en una vereda de Uramita, pueblo del Occidente antioqueño, para colmo uno de los más olvidados, lejano y pobre de la región, la universidad no estaba al alcance.

Lo que no sabía Duván era que, para esa misma época, en la capital, Medellín, se empezaba a gestar uno de los proyectos más ambiciosos en materia educativa. Los protagonistas eran el gobernador, Sergio Fajardo Valderrama, y el alcalde de Medellín, Aníbal Gaviria, quienes poco después de posesionados en sus cargos (2012) le daban vida a la Alianza Medellín Antioquia -AMA-, para liderar proyectos conjuntos en diversas áreas que jalonen desde la ciudad el desarrollo de los municipios y de las regiones.

Al tema educativo se le dio especial énfasis y fue así como nació la Alianza AMA por la educación, que se materializó en el Fondo de Becas para la Educación Superior.

El vuelo del proyecto fue tal, que en menos de cuatro años, más de 9.000 jóvenes de Antioquia ya han cursado o cursan estudios superiores en diversas instituciones de educación superior. Duván fue uno de los primeros soñadores que logró cumplir su meta de llegar a la universidad.

“Vivo en la vereda El Toronjo, de Uramita, y la verdad no pensaba que podía a llegar a hacer la universidad, si acaso el bachillerato. Pero cuando me enteré de las becas vi la gran oportunidad de mi vida y no la desaproveché”, relata.

Pero las becas de AMA tienen un sentido:

“La idea es frenar el éxodo de los pueblos hacia Medellín, buscar la regionalización de la educación, que los muchachos estudien en sus municipios y allí se queden y ejerzan su profesión, que no se venga el talento humano a la ciudad, porque, entonces, sigue el estancamiento en las municipalidades”, explica Liceth Meneses Yaruro, directora ejecutiva de la Corporación para el Fomento de la Educación Superior, ente creado por la Gobernación de Antioquia (aprobado por ordenanza departamental) para administrar el programa de las becas, cuyo gran aliado es la Fundación EPM. Entre ambos entes, Gobernación y Alcaldía, el aporte es de 118.000 millones de pesos.

Política pública

Al César lo que es del César, dice el dicho popular. Y aunque los resultados de algunas pruebas del conocimiento no ubiquen al departamento en los primeros lugares, promover la educación como agente de transformación ha sido una obsesión del gobernador Fajardo.

Decir que 10.000 jóvenes de las veredas más alejadas de los municipios pueden hacer estudios superiores de manera gratuita, sin salir endeudados e incluso con subsidios para su manutención mientras estudian, es ya un proyecto de mucha dimensión.

Y AMA quiso blindar este programa de apetitos politiqueros. Por eso promovió la aprobación, en la Asamblea, de las ordenanzas que garantizaban que se convirtiera en una política pública: “que no importara el gobernante que llegara, sea cual sea su enfoque de gobierno, deberá garantizar los recursos para estas becas”, advierte Liceth.

La convocatoria a las primeras becas se promovió en octubre de 2012 y en enero de 2013 ya estaban los primeros matriculados. En 2014, mediante las ordenanzas 32 y 34 se definió la política pública.

La primera ordena al Departamento “la adopción de una política pública para el acceso y permanencia en la educación terciaria de los jóvenes de los municipios, crea el fondo de becas para la misma y autoriza la transferencia de recursos para la Corporación para el Fomento de la Educación Superior”. El programa, así, quedó sin reversa.

La segunda permitió reestructurar la Secretaría de Educación para darle vida a la Dirección de Postsecundaria, la encargada de dimensionar el programa de becas en la Gobernación.

Proyectos de vida

Clara Ramírez, directora de Postsecundaria de la Secretaría de Educación, explica que una de las grandes dificultades para los jóvenes, cuando no existían estas posibilidades, era que en las localidades se estaba generando un éxodo masivo a las ciudades.

“Los muchachos se venían a estudiar, pero detrás de ellos se venían sus padres y a veces toda la familia”, lo que generaba un relativo sobrepoblamiento de la ciudad, que se refleja en más presión en los índices de desempleo y en el acceso a los servicios, y a la vez un estancamiento en las regiones.

Por eso, las grandes aliadas del programa son las universidades que se encuentran en los territorios, en los cascos urbanos de las localidades principales que fungen como capitales regionales.

Las hay tanto públicas como privadas. Estas ofrecen programas acordes con la vocación regional.

AMA tomó como referencia estudios del Iner (Instituto de Estudios Regionales, de la Universidad de Antioquia) que determinan esas vocaciones y lo que sirve a los profesionales, de acuerdo con lo que se mueve en la economía de esos territorios.

La idea es que los muchachos accedan a los pregrados que les permita quedarse en su lugar de origen y ejercer allí su profesión.

Ramírez aclara que no es una obligación para ellos, pues la vida es cambiante y toda persona tiene derecho a desplazarse, en cualquier momento, al lugar que desee o le convenga pero, en lo posible, la idea es que se queden allí y allí ejerzan.

Esto lo tiene claro Duván, quien afirma que cuando pensó en estudiar tuvo en mente promover el desarrollo de su pueblo. Se sabe que la región de Occidente es agrícola por excelencia, de muy relativa o casi nula industria y es además de las más pobres del departamento, sus fuentes de empleo son muy pocas.

“Yo entré a estudiar Gestión Agropecuaria en el Tecoc, es una tecnología que yo sé que me servirá mucho para orientar a los campesinos de mi vereda, les daré asesorías para mejorar su productividad y que mejoren así sus vidas”, comenta este joven, a quien le toca desplazarse cada ocho días desde su vereda hasta Santa Fe de Antioquia y quedarse dos días (sábado y domingo) en la institución, que tiene cuartos para alojar a los estudiantes que llegan de otras localidades.

Sueños que se cumplen

En otra región la historia es diferente. No es común que un muchacho de pueblo sueñe con ser locutor. Desde niños, la vida en el campo mete a los pequeños en el mundo del cultivo, los ordeños y las labores propias de la agricultura, pues en una vereda se vive básicamente de lo que se cultiva.

Pero a Ferney Alonso García García, residente en la vereda Mampuesto, a poco más de media hora del casco urbano de Rionegro, desde chico se le metió entre ceja y ceja que lo suyo serían la radio y la televisión.

“Yo veía las narraciones y sentía las ganas de hacerlo, pero veía muy difícil lograr ese sueño”, cuenta Ferney, quien gracias al programa de becas hoy materializa su proyecto de vida en la Universidad Católica de Oriente, donde cursa Comunicación Social y donde incluso ha ampliado sus expectativas.

“Uno entra con una idea, pero va viendo y aprendiendo cosas y le van cambiando los horizontes. Veo que la comunicación tiene muchas posibilidades, entre ellas la comunicación para el desarrollo, desde la que le puedo servir a mi comunidad”, expresa Ferney, que en un Punto Vive Digital de Rionegro cumple con otro componente de este programa, único a en el país: el servicio social que prestan los becarios y con lo cual retribuyen la financiación oficial de sus estudios.

“Allí organizo el software, hago mantenimiento y oriento a los usuarios”, explica.

“Desde la Secretaría (de Educación) nosotros los orientamos y les damos una oferta para que presten su servicio, que son 50 horas por semestre, pero ellos también pueden proponer qué labor social harán, que pueden ser en temas ambientales, en apoyo a proyectos de las alcaldías, en los colegios”, señala Liceth.

Duván, por ejemplo, lo hace en el colegio de su vereda. Allí motiva a los jóvenes para que sueñen en grande, para que no tengan como única meta terminar su bachillerato y quedarse en meras labores del campo.

“Ya hay varios jóvenes que quieren seguir mis pasos y eso es lo más motivador para mí”, destaca este joven uramiteño.

Las becas otorgan un aporte máximo de dos salarios mínimos legales vigentes para costos de matrícula y hasta tres salarios para sostenimiento de los estudiantes.

“Esto último constituye un gran aporte para que los jóvenes de baja condición económica tengan la misma oportunidad de educarse”, resalta la directora de Postsecundaria de la Gobernación.

Los dos salarios mínimos para matrícula son suficientes en el caso de las universidades e instituciones públicas, pero en las privadas, como las sedes de la Católica de Oriente y del Norte, y el Tecoc, aliadas del programa, estas financian el resto del valor. Por eso Ferney puede estudiar comunicación social de la Católica de Oriente.

Otro compromiso de los beneficiarios es que mantengan promedios semestrales mínimo de 3,2 en materia académica para poder permanecer como becarios.

En los cuatro años, van 9.315 beneficiarios. Acaba de salir la convocatoria para 2016, con cupos para otros 1.000. La meta eran 9.000 y se superó.

El programa reservó incluso cupos para los 25 mejores bachilleres de cada región, los cuales pueden venirse a estudiar a Medellín a las universidades de Antioquia o Nacional, si en sus regiones no hay la carrera que desean. También se les da apoyo de hasta tres salarios mínimos para sostenimiento y tienen la obligación de mantener buen rendimiento académico para garantizar su permanencia.

Se financian estudios técnicos, tecnológicos o universitarios para los jóvenes de estratos 1, 2 y 3.

En el momento hay cupo para 1.000 estudiantes y ya están abiertas las inscripciones. Los interesados deben consultar las direcciones
de internet

www.alianzamedellinantioquiaeducacion.com, www.antioquia.gov.co y www.fundacionepm.org.co.

Contexto de la Noticia

PARA SABER MÁS LAS UNIVERSIDADES ALIADAS DE LAS BECAS

Actualmente, 14 Instituciones de Educación Superior son aliadas del programa: la Universidad de Antioquia, el Politécnico Jaime Isaza Cadavid, el Tecnológico de Antioquia, la Fundación Católica del Norte, la Universidad Católica del Oriente, la IU Pascual Bravo, las Escuelas Normales Superiores (oficiales): Coredi, el Tecoc, el Sena, la Universidad Nacional, el ITM, el Colegio Mayor y la Institución Universitaria de Envigado.

Por primera vez, se financiarán las carreras de Derecho, ofrecida en la U. de A. sede Estudios Ecológicos y Agroambientales de Carepa (Urabá); Licenciatura en Lengua Castellana en modalidad virtual, en la Fundación Católica del Norte; y Técnica Profesional en Redes Eléctricas, en la IU Pascual Bravo, en Ituango. También se financiará Comunicación Social en la U. de A., seccional Sonsón, que estrena el programa.

¿qué sigue? BENEFICIARIOS DE JÓVENES CON FUTURO

Sumado al de las becas está el programa Jóvenes con Futuro, que cerró inscripciones para el próximo año el pasado viernes y que busca formar para el empleo a jóvenes entre 16 y 29 años que hayan aprobado como mínimo noveno grado, no estén estudiando y ganen una prueba de conocimientos básicos en lenguaje y matemática que se les realiza para acceder a los cupos. Este año se abrieron 3.419 becas en 103 municipios, con 53 programas de formación orientados, también, a la vocación productiva municipal. En los últimos cuatro años, ya son 9.100 jóvenes que han avanzado en formación técnica laboral gracias a este programa. Los beneficiarios obtienen beca, además de auxilio de transporte, kit escolar, refrigerio y póliza de seguro estudiantil. La inversión de la Gobernación en este programa alcanza los $13.500 millones.

PROTAGONISTAS desde una vereda de uramita

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duván rodríguez
Estudiante becario del programa
Duván Rodríguez Valderrama tiene 19 años y cursa el tercer semestre de Gestión Agropecuaria. Es el menor de tres hermanos y el único de su núcleo familiar que escaló estudios universitarios. En su territorio se produce café, maíz, frijol y hay monocultivos hogareños. Su idea es llevar el conocimiento a su vereda para mejorar la productividad.
Gustavo Ospina Zapata

Periodista egresado de UPB con especialización en literatura Universidad de Medellín. El paisaje alucinante, poesía. Premios de Periodismo Siemens y Colprensa, y Rey de España colectivos. Especialidad, crónicas.

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