La mejor relojería del “Medellín viejo”

Un día como hoy

El Colombiano, 7 de diciembre

Sucedió hace 100 años
1912

“Joyería y Relojería “La Perla”

Centro de Información Periodística CIP Archivo El Colombiano

“Relojería y Joyería “La Perla”. Luis Heineger, Medellín.  Surtido completo de relojes, alhajas finas, navajas, tijeras, anteojos, gemelos, revólveres, brújulas, lentes, termómetros, espejos y toda clase de artículos de novedad propios para regalos, herramientas para relojeros y piezas de repuesto para relojes”.

Fuente: Archivo Centro de Información Periodística CIP

Por
María Teresa Valenzuela A.
mariatval@hotmail.com
©El Colombiano


El Colombiano en 100 años, nueve sedes

El Colombiano 6 de febrero de 1952

Archivo de Prensa

En la imagen, una de las sedes (7) ubicada en Maracaibo, entre Junín y Palacé, Medellín 1952

De aquellos 400 quedan pocos, por no decir que son escasos los ejemplares físicos y originales.

En el Centro de Información Periodística de El Colombiano velamos por la conservación, no solo del primer ejemplar que es todo un documento, de trascendencia para la historia de la prensa en Antioquia y Colombia, sino de todo el patrimonio documental que ha producido el periódico durante 100 años.

Fuente: Archivo CIP ©El Colombiano
Colaboración Sergio López
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“Pacho” fundador de El Colombiano

100 años despúes, su sueño motiva a otros

El 6 de febrero de 1912, año bisiesto, a las 4: 00 am. En una población con 70 mil habitantes aproximadamente, un jóven oriundo de Entrerríos, Antioquia y con apenas 21 años de edad, Francisco de Paula Pérez da inicio a una propuesta informativa con un único propósito “Servir a la patria”.

Este estudiante de Derecho de La Universidad de Antioquia, pensó en un bisemanario – martes y viernes-, de cuatro páginas – cinco columnas cada una, información en el interior y publicidad en la portada y contraportada- con excepción, en el primer año de vida, de una nota necrológica. Bajo este principio, busco un nombre que lograra cubrir su prosósito de lucha por los intereses y la unidad nacional, así que lo bautizó El Colombiano, alusivo a una desaparecida publicación bogotana que había acogido esa causa.

Gracias a la inversión de 300 pesos, la mitad aporte suyo y la otra mitad de un amigo, los antioqueños tuvieron en sus manos 400 ejemplares del periódico en la madrugada de ese martes.

Así se elaboraron los primeros periódicos

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