El hogar y el colegio conforman un binomio para que el proceso pueda desarrollarse adecuadamente.
No basta con dejar la formación en manos de las instituciones educativas, los padres de familia se deben comprometer con la educación sexual de sus hijos. FOTO
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La formación y educación de niños y jóvenes es un trabajo conjunto. Es fundamental que las pautas que se brindan en el hogar estén en sintonía con las líneas educativas de las instituciones educativas. La educación sexual es un asunto que no se exime de este trabajo en equipo, en el hogar y en el colegio debe darse el mismo idioma para formar y educar en lo afectivo, el contacto con los otros.
Carlos Santiago Cano Rodas, terapeuta familiar y de pareja y tutor y conferencista del programa Protege tu Corazón, explica que “cuando se habla del abordaje de la sexualidad desde la instituciones educativas debe tenerse en cuenta que son los padres los primeros educadores en este afecto que es tan esencial en el ser humano. La participación de la escuela debe ser permanente y debe ser una función que todos los adultos debemos asumir”.
El profesional resalta que este trabajo conjunto debe darse con un diálogo permanente entre el colegio y los padres, para evitar que se hable de situaciones diferentes...