Contrario a lo que esperaban los 130.000 venezolanos que cruzaron a Norte de Santander el domingo pasado, la frontera entre Colombia y Venezuela permanecerá cerrada hasta que no se garanticen las condiciones de seguridad y una disminución sustancial del contrabando. Así lo dijo ayer la canciller María Ángela Holguín, después de sostener una reunión con las autoridades fronterizas.
De acuerdo con la canciller, en la frontera no se repetirán jornadas humanitarias como la del domingo. El paso estará prohibido. “Vamos a trabajar para que la próxima reapertura sea definitiva. El próximo fin de semana no habrá paso como el fin de semana anterior, sino que vamos a trabajar para que la frontera esté lista y segura”, dijo.